Numb está por cumplir una década y, sin embargo, es de esos nombres que les dicen mucho a los iniciados pero poco a los legos, tema que no depende de la calidad de su música sino de factores externos.
Se trata de una dupla integrada por el diseñador sonoro Rodrigo Barquera, cuyo trabajo lo ha llevado a atender tanto el ámbito comercial como el experimental, y Pablo Cruz, quien se ha especializado en la investigación y experimentación con sintetizadores, samplers y otros medios digitales de manipulación de audio.
Ambos cruzaron camino hace más de diez años, cuando coincidieron en otros proyectos, pero fue en 2014 cuando le dieron forma a Numb, una entidad sonora que, a diferencia de trabajos anteriores, “se centra mucho en melodías y armonías más pesadas; también en instrumentación en su mayor parte inspirada por el mundo cinematográfico, además de la mezcla con ritmos derivados del jungle, el breakbeat, el footwork, el jazz y otros géneros. La intención es hacer música en la cual puedan confluir nuestros gustos musicales además de la expresión natural de nuestro sentir hacia la vida y los fenómenos que nos rodean día a día”.
Discográficamente, Numb debutó en 2017 con un EP epónimo y en 2021 cerraron un periodo con la aparición del EP Jouhatsu. Fueron cuatro años de aprendizaje en los cuales, dice Pablo Cruz, “fuimos necesitando menos palabras y empleamos gradualmente más vocabulario musical/sónico para comunicarnos. Hoy me parece que el trabajo ha roto su incubación y nos permite hacer algo muy propio que gradualmente irá absorbiendo otros caracteres musicales”.
Rodrigo Barquera agrega: “Ha sido una búsqueda por encontrar un lenguaje propio y la mejor manera de plasmarlo dentro de la expresión musical. Creo que ha sido acompañado de una búsqueda personal y todo esto se ha reflejado en los cuatro discos EP”.
Numb, la primera piedra de la discografía, es un EP oscuro, aunque en él hay despliegues rítmicos, IDM, vestigios de dancefloor, dub y pulsos rítmicos por momentos semitribales. Esa senda persistirá en Whithout Meaning, otro EP en el que la oscuridad es recurrente. Aquí hay drone, dub; el tono es lúgubre, misterioso, elegante, sofisticado, cual si fuera el soundtrack de un buen filme de terror.

La prosa del mundo, tercer EP, no sólo tiene un hermoso título; en él los elementos comienzan a acomodarse y un resquicio de luz aparece en el corte que da nombre a la obra, pero en “Heal the Masses”, construida sobre un drone, hay mucho movimiento por debajo y el dueto se vuelve narrativo. Especialmente en el comienzo del track, se advierte un retrato de la vida cotidiana que luego se trastoca en algo más intenso y perturbador e incluso linda con el noise ligero.
En Jouhatsu –término que en Japón designa a las personas que deciden abandonar voluntariamente una vida estable sin dejar huella–, la vocación cinematografía es más decisiva, es una reunión de cuatro composiciones breves, como si la dupla en el proceso buscara concentrar sus idea para hacerlas más efectivas, lo que en realidad sucede. El tema que da título al EP es ominoso, agorero, anuncia y predispone a lo que viene y esto es desazón, sobresalto y terror absoluto en “Estética de la desaparición”. Es un terror psicológico porque en esas imágenes que produce “Vanished Purpose” hay monstruos personales, atavismos, huellas del pasado, inquietud, depresión, ansiedad, toda la gama de horrores personales que nos ha heredado la sociedad actual y que parecen resolverse en “A New Self”, en la que aparentemente se avizora la luminosidad al final del negro túnel.
Si bien todos estos son pasos que se dan cada vez de manera más firme, el argumento definitivo a mi parecer apareció recientemente como Cutup Cinema (Otono, 2023), el más reciente trabajo del dueto que también se ve atravesado por una nueva metodología de trabajo.
Cuentan: “Durante la pandemia creamos una gran cantidad de sonidos en el estudio de grabación. Nos dimos a la tarea de escuchar todo el material, seleccionar y yuxtaponer lo más interesante que, contra intuitivamente se montaba muy bien o abruptamente cambiaba el sentido al acomodarse en un arreglo. Este tipo de cambios y coherencias de alguna manera tenían para nosotros mucho sentido. Encontramos que el escritor Bryon Gysin poseía una técnica para escribir con algunas similitudes a lo que estábamos haciendo en la música y que muchos músicos y artistas comenzaron a utilizar. La idea de trabajar fragmentos de un mismo universo de sonidos y recombinarlos daba como resultado cuestiones más interesantes desde el punto de vista musical, por lo que todos esos sonidos compilados comenzaron a mutar a un entorno más dinámico en el arreglo. El proceso de Gysin también nos ayudó mucho a conceptualizar el arte visual del disco y los títulos de cada track que tienen que ver con referencias a la cultura popular, el cine, la literatura, en fin; las cosas que nos traen inspiración no necesariamente pertenecen al mundo de la música o el arte sonoro”.

Dark ambient (“Make a Meal Amongst Enemies” es cinematográficamente ominosa e inquietante, con esos ruidos perturbadores casi al final), atmósferas sombrías perladas de sonidos cuyo cuerpo y resonancia son robustos (“NBC Will Not Be Able to Predict the Winner”), avasallantes, como olas cuya fuerza e impacto crecen conforme avanzan. En otro momento, el todo comienza a desplegarse con cierta lentitud y se llena de sonidos conforme se avanza y a cada paso es necesario poner más atención para descubrirlos en medio de ese abigarrado tapiz (“Live Like 9-5, I Rhyme and Come Alive”). Hay una tensión futurista, desquiciante, fragmentada en “A Web of Waters Steaming Over Rocks” y la clausura, con “What Constitutes a Fidget?”, ejemplifica, a mi parecer adecuadamente, esa técnica que tomaron y adaptaron de Gysin.
Numb hace música electrónica sí, pero una vez se hace esa primera definición, la siguiente se torna espinosa. “No somos avant garde, ambient o sound collage. Una de las características del proyecto es tratar de liberarnos de etiquetas. De ninguna manera consideramos ser innovadores, el término innovación ha perdido su validez al día de hoy. Al final reflejamos una parte de lo que somos en este trabajo y los anteriores en un sentido hauntológico (diría Jacques Derrida), ya que la música del pasado –y del presente– nos ha influido estéticamente y no encontramos esto tan disruptivo como muchas veces se puede ver en las descripciones de artistas. Nuestra visión sobre lo que hacemos es una obra interminada, en constante cambio y que exige tener un oficio y una devoción, como los de cualquier persona de los millones que habitamos esta ciudad”.
Cutup cinema no sólo es uno de los lanzamientos más interesantes hasta el momento en 2023. Se trata de un trabajo que suscita preguntas y uno busca en medio de esa densa bruma, de una oscuridad que no es terrorífica o lúgubre, encontrar un poco de luz, tal vez un rayo o un tenue destello; pero no, si bien tampoco es impenetrable, la oscuridad es uno de los sellos de esta agrupación.
Dice Rodrigo Barquera: “Para nosotros, el acto de crear música viene como consecuencia de múltiples factores externos y culturales. Todas estas cosas, junto con la manera en la que interpretamos a la sociedad, se convierten en esa expresión que tal vez para algunos resulte muy obscura”.
Pablo Cruz concluye: “No me parece algo tan obscuro como otros artistas, géneros, sellos, etcétera. Tal vez tiene que ver con el sentido musical, ya que tratamos siempre de usar notaciones no muy convencionales o incluso usamos microtonalidades. Pero es verdad que no somos optimistas y eso se refleja en todo lo que hacemos”.