Hace cinco años, el letrista y cantante Pedro Gopar y sus compañeros visitaron por vez primera la ciudad de Puebla y dejaron una impresión memorable. Por aquel entonces, el grupo capitalino —que circunda desde 2017 el post punk, el goth rock, el dark wave y otros géneros afines— promovía su EP debut Gloomy Afternoon (2018) y pugnaba a contracorriente por hacerse de un nombre en la escena oscura nacional.
Luego de tres producciones (Deadbeat, 2020; Through the Prism, 2021; Sigilos y decretos, 2022), una intervención en el Festival Internacional Rock al Río de Colombia 2020 y más recientemente su participación junto a la agrupación británica The Sisters of Mercy, entre otros tantos méritos, el vocalista de ascendencia romaní retornó hace poco al foro angelino Rebels, como parte del Teatro de lo Absurdo Tour 2023, esta vez escoltado por sus actuales colegas y amigos: el guitarrista Guillermo Torres y el bajista Ricci Macciavelo.

Tras la actuación de la propuesta local Coronel Nébula y TRABEC, de CDMX, el sombrío terceto ocupó rápidamente su sitio sobre el escenario, en tanto los asistentes se acercaban y posaban sus expectantes miradas sobre ellos. Al instante, los parlantes retumbaron con el consistente rasgueo de la guitarra y las profundas pulsaciones del bajo, para dar paso a la secuencia pregrabada de una explosiva batería y una melodía acelerada de teclado. Posteriormente, las graves vocalizaciones de Gopar emergieron con fuerza: “Espacios llenos de fervor / Los dramaturgos en furor / Tenues palabras de agitación / Ilustran sesgos en la discusión / La satisfacción / La ensoñación / Entre luces sin color / Espasmos fuera de control / Absurdo / Absurdo es / Es absurdo / Absurdo fue”.
“Teatro de lo absurdo” lleva por nombre el estruendoso y fiero corte que emplearon los músicos para compensar su prolongada ausencia en aquel recinto, un tema que forma parte de su próximo EP, La disciplina del caos.
A esa lóbrega muestra con reminiscencias sonoras ochenteras le continuaron otras potentes canciones de similar naturaleza como “Gog”, “El sueño de la realidad” y “Ritos y vocablos”. Esta última —inspirada en las funestas vivencias de los ancestros del letrista—, entrevera los sonidos salvajes y estrepitosos del post punk con las armonías pasionales del antiguo pueblo gitano, lo cual se complementa con su afligida letra: “Nómadas prohibidos / Más jamás perdidos / Tres de julio fecha vil / Jinetes rendidos / Omisión de la razón / Vidas perdidas por suposición / Ritos y vocablos son / Nuestra resignificación”.

Vinieron más temas de su más reciente disco (“Susurros al anochecer”, “Rostros ocultos”, “Acto de fe”, “Con el cielo a la distancia”) y el concierto se desarrolló a placer, en medio de ovaciones y bailes. Pedro interactuaba fraternalmente tanto arriba del proscenio como al lado de sus seguidores, a quienes les dedicaba de cerca sus fervientes versos y los complacía posando con cierta sensualidad ante sus cámaras. Abundantes palabras de gratitud afloraron del micrófono en un recital que se hizo más íntimo a cada minuto.
Una vez degustado gran parte del repertorio interpretado en español, el bajista Macciavelo lanzó la secuencia de “Gloomy Afternoon 2021” (“Esa canción es parte del EP Through the Prism, el cual grabamos justo en plena pandemia, aproximadamente entre diciembre de 2020 y enero de 2021”, dijo Gopar al término de la velada, a lo cual Torres agregó: “Recuerdo que la grabé con una guitarra muy económica y sonó preciosa. Hermosa”).
Rumbo al cierre del vertiginoso espectáculo, el bajista nuevamente dispuso de otra emotiva y trepidante pista. Esta vez se trató de “El rey de la noche”, corte que hiciera popular a finales de los ochenta Manuel Mijares y que fuera reversionada en 2022 por la terna prismática. Finalmente —y ante las acostumbradas exigencias del público—, la noche concluyó con una turbia y densa composición de su primer LP: “Deadbeat”.
Frente al cuestionamiento respecto a sus recientes producciones escritas en castellano, Torres explicó brevemente:
“Yo ya lo había pensado y sentí que sería una cuestión muy bonita. En primera, porque Pedro iba a proyectar mucho mejor, ya que uno habla o canta de forma más adecuada en su idioma natal, y la otra, para variar ese asunto de que todo esté en inglés. Fue una transición natural y salió muy bien”.
Prismatic Shapes tiene compromisos agendados para el resto del año en ciudades como Querétaro, CDMX, Monterrey, Cancún, Mérida y algunas más por anunciar.