Arturo Ortega es oriundo de Guadalajara y con el paso de los años su trabajo, desarrollado bajo diferentes seudónimos, se ha convertido en un referente del noise, la electrónica y la experimentación, no sólo en su ciudad sino en el globo entero. Como muchos de sus colegas, encontró algunas puertas cerradas en sus comienzos, pero con trabajo y un poco de necedad, logró abrirlas. Hoy, no sólo hace música bajo el apelativo de CCOOWWSS, también se desempeña como gestor y promotor cultural y, desde los diferentes sellos fundados (actualmente dirige Infra Ediciones), disemina la obra de otros que, como él, gustan de adentrarse en los distintos vericuetos que las músicas de avanzada presentan.
Recientemente, cruzamos varios correos para concretar esta charla en la que nos habla de sus inicios en la música y de las transformaciones que ha sufrido y cómo éstas han incidido en su trabajo sonoro. Huelga decir que para disfrutarla, bueno sería que la acompañaran con la escucha de alguna de sus muchas producciones.

¿Cuándo y cómo te empezaste a interesar en la música?
Mi interés por la música comenzó desde muy joven. Siempre disfruté de la que escuchaban mi hermano y mi madre. En realidad, ellos fueron los que me introdujeron el gusto por ella. Como a los dieciséis años, en 1997 o 98, empecé a adquirir mis primeros discos. También siento que chupé mucho del rock nacional de ese tiempo: Caifanes, La Maldita Vecindad, Santa Sabina, son bandas que me gustaron mucho en ese entonces. Mi hermano tocaba la guitarra en un grupo y su influencia en esos momentos era muy fuerte para mí (ahora me parecen más importantes estás referencias que antes). Entonces decidí que quería aprender a tocar un instrumento. Tomé algunas clases particulares de música y posteriormente decidí que quería estudiar artes.
Tus comienzos fueron como los de muchos, pero ¿en qué momento te empezó a llamar la atención el ruido, la experimentación?
Estaba confundido sobre qué quería estudiar o hacer, así que decidí entrar en un taller de artes plásticas en el Hospicio Cabañas y allí convivía con estudiantes de música, danza, fotografía. Tiempo después, entré a la Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara. Allí fue donde tuve mis primeros acercamientos con el ruido y la música experimental. La fonoteca de la escuela tenía mucho material que descubrí y que por casualidad y buena suerte para mí tenían olvidado. Duré varios años en ese lugar y vi cómo desertaron muchos de mis compañeros; también eran tiempos en los que la música se compartía de otra forma, era hacer copias en cassettes o discos compactos y allí tuve mis primeros discos de música electrónica y electroacústica, aunque era poca la información a la que se podía acceder. El internet era todavía otra cosa. Creo que ni computadora tenía en ese tiempo.
¿Qué te atrajo de la música experimental: el sonido, los gadgets?
Me atrapó sin duda el sonido. También me preguntaba cómo se había hecho ese tipo de música. ¿Instrumentos? ¿Máquinas? Y poco después descubrí mucha música y compositores que me marcaron profundamente. En ese lugar, por influencia de un amigo mucho más grande que yo, conocí el “Cuarteto de cuerda para helicópteros” de Karlheinz Stockhausen y en ese momento pensé que todos mis maestros y la escuela se podían ir al carajo. Poco después me empezó a interesar la música por computadoras y la que se podía hacer con ellas.
Tradicionalmente, Guadalajara ha sido una ciudad de rock, pero al menos hasta los noventa era poco lo que de allí había surgido en cuanto a experimentación. ¿Cuáles fueron tus referentes en la ciudad, con quiénes comenzaste a tender lazos en tus inicios?
Yo había pasado por muchas cosas. Tenía mi propia computadora y ya no me interesaba mucho estudiar la música que podía aprender en una escuela. Mi interés estaba en las computadoras y las máquinas; todo era limitado, pero ya tenía mi propio ordenador y podía editar algo de sonido en él, grabar, cortar, etcétera. Así que todo el tiempo quería grabarlo todo, manipularlo y jugar con ello. Pero la verdad únicamente estaba jugando y aprendiendo, no era nada profesional lo que hacía, tan sólo estaba descubriendo herramientas y familiarizándome con eso. La verdad es que la música tapatía de ese momento no me gustaba mucho. Al mismo tiempo, estaba toda esa ola rave de un principio, medio a contracorriente del rock, que me empezó a llamar la atención porque de alguna manera era más novedosa.
Ya había bandas que tocaban en pequeños foros y había caído a varios conciertos grandes de rock y raves, pero la verdad es que no me importaba, creo que me la pasaba más intentando hacer música con mis amigos encerrado en mi casa o en sus casas. A principios del 2000 conocí a un programador que me compartió mucho software piratón y allí se empezó a poner más chido eso de hacer cosas con las máquinas. Recuerdo que formamos un colectivo llamado Pantano que duró muy poco tiempo, pero fue novedoso tener un web con nuestras fotos y nuestra información y nos hicimos de unbuen de amigos porque subíamos muchas cosas. Allí fue cuando comencé con un proyecto llamado Piscis y con ese publiqué mi primer disco. Ya estaba MySpace con todo y conocí a mucha gente de todas partes del mundo, también en la ciudad se empezaron a mover otros colectivos como Abolipop y Nopal Beat. Así mismo, empecé a programar un sitio, www.amp-recs.com, y empezamos a hacer nuestros primeros conciertos y lanzamientos de una forma muy básica y primitiva. La verdad no sabía qué diablos estaba haciendo o dónde iba a terminar esto. Mi onda no eran la música bailable electrónica o el rock como tal, era más apegada al ambient-noise o el industrial, sin caer en los beats rígidos. En esos años, conocí en la red de MySpace a una española llamada Sarah lo Vacher. Ella tenía un net–label llamado Ruidemos y me invitó a publicar mi primer disco. Siento que fue el primer trabajo que hice en forma profesional o más consciente de qué quería hacer con la música. Ella me enseñó mucho de las net–labels y así empecé con la mía y me olvidé un poco de la movida tapatía. Mo me importaba mucho qué sucedía, mi onda estaba en la web.
¿Por qué te llamó la atención la ola del rave en sus inicios, qué viste allí?
Siendo un estudiante de música y de alguna forma “roquero”, la ola del rave que se vivía en Guadalajara me parecía bastante nutritiva. Allí encontré otros sonidos y nuevos formatos diferentes a los de una banda o sus similares. La figura del DJ se empezaba a aparecer más en mi camino, la música electrónica igual.
¿En qué año decidiste hacer tu propia música y con qué producción iniciaste?
Con esa primera publicación, Piscis, fue que decidí meterme al mundo de la experimentación. Después publiqué muchos trabajos más. Con el nombre de Piscis hice mis primeros conciertos en Ciudad de México y todo empezó a caminar. Luego cambié el nombre por .RR y ahora CCOOWWSS.
¿En qué momento fundaste tu net–label? ¿Fue sólo para difundir tu trabajo o para lanzar a otros músicos?
La net–label A.M.P-RECS se fundó en 2006 y se publicaron 160 discos entre el 2006 y el 2020. Todavía puedes consultar las publicaciones vía Archive.org. Mi interés era publicar obras mías y de artistas de todas partes del mundo. Hice muy buenos amigos en ese tiempo y todavía es un lujo escuchar todo ese material.

Cuéntame de Piscis, ¿de qué iba el proyecto?
No recuerdo con exactitud cómo fue que adopté el nombre de Piscis, pero estaba inspirándome en geometría sagrada y ondas así, de allí salió el nombre Vesica Piscis. En un tiempo me di cuenta que había un proyecto con ese nombre y decidí dejarlo en Piscis.
¿Por qué cambias de nombre a .RR y qué significa?
Cambié el nombre del proyecto a .RR, ya que me parecía bastante genérico el de Piscis y el nombre lo descubrí cuando abrí un aparato electrónico y tenía impreso “RR”. Después también me di cuenta de que había una especie de culto a la doble R. Cuando subí mis primeros tracks a internet, encontré un sello alemán llamado suRRism Phonoethics que publicó sus primeros trabajos con ese nombre y allí descubrí a otros artistas y net–labels especializados en cuestiones ruidistas.
Hay 120 lanzamientos en tu net–label, ¿podrías hacer una somera guía de viaje? ¿Cuáles de ellos recomendarías escuchar a quién se acerca a esta música?
Pienso que para entender un poco la net–label de A.M.P-RECS es recomendable escuchar algunos discos que se publicaron en su principio, sin un orden en particular. Pero en esencia los compilados tenían mucha música y tracks interesantes. Me gustaba mucho editarlos, aunque era mucho trabajo, pero disfrutaba de las creaciones que la gente nos enviaba y algo curioso es que en su momento a los artistas mexicanos no nos tomaban mucho en cuenta y participábamos poco. También estábamos de alguna forma abriendo brecha con este trabajo. Así que el catálogo se llenó de muchos artistas europeos, latinoamericanos y norteamericanos. Al final, fueron un total de 160 publicaciones para descargar libremente. Todas siguen en esta liga: https://archive.org/details/amp_records
¿Cuándo fundaste Infra ediciones y con qué objetivo?
Infra Ediciones es una plataforma editorial o sello discográfico que fundé en 2013, con el objetivo de darle una vuelta a lo que venía haciendo con A.M.P-RECS que era publicar el material de forma libre por internet. En Infra Ediciones todas las publicaciones fueron físicas y los primeros soportes fueron el audio y la gráfica. Intentaba que cada edición fuera única y de colección. La onda también era experimentar con los diferentes empaques y las posibilidades de cada formato. Tenemos 24 publicaciones entre cassettes, CDR, fanzines, posters etcétera. También en esos años hice varias exhibiciones en las que se podía consultar y duplicar el material que tengo, incluso jugar y hacer collages con los restos del mismo. Hablando de asuntos de gráfica, el último material que trabajamos juntos fue el compilado El Círculo fantasma 2020, edición de tres cassettes con 41 tracks de proyectos principalmente de México.
CCOOWWSS ya es un músico más maduro, ¿cómo te definirías?
CCOOWWSS es mi proyecto más reciente y es el que, pienso, tiene más experiencia con el sonido que ando buscando en este momento. La experimentación la siento más de mi lado. Juego y encuentro más rápido lo que quiero hacer, pero definitivamente me gusta que todo se vuelva volátil a la hora de estar creando, dejo que se logre mutar cuando quiera. Tengo tres discos en solitario y un par de colaboraciones con otros artistas.
¿Qué podemos esperar de CCOOWWSS en el futuro?
No estoy tan seguro que pueda pasar con CCOOWWSS, pero estoy trabajando en unos experimentos que seguro van a terminar siendo un nuevo álbum. También me interesa regresar a los conciertos con mayor frecuencia. Estos tres años se vinieron más proyectos y se reciclaron las cosas con las nuevas generaciones, así que soy paciente para volverme a integrar al circuito de México y sin duda disfruto las cosas que estoy haciendo. Me interesa dar un rol fuera del país para tocar: Sudamérica, Estados Unidos, etcétera.
En la actualidad, ¿qué proyectos o grupos adentrados en la música experimental y oriundos de Guadalajara recomendarías?
Es complicado responder qué proyectos o grupos podrían portar la bandera de la música experimental en Guadalajara. Sigue siendo un conflicto encontrar proyectos experimentales en esta ciudad, pero hay algunos que podría llamar alternativos. Tengo oído de perro y escucho música desde hace mucho tiempo. Puedo recomendar a algunas bandas y proyectos que me gustan y esto no quiere decir que no estén cambiando las cosas en la ciudad. La nueva generación ya es mucho más arriesgada con su sonido desde hace un tiempo, pero de la misma forma nos hace falta más. Estos proyectos van desde la música hip-hop hasta el free jazz-noise, punk, pop, electrónica. Algunos son más jóvenes y se encuentran más activos, otros con menor frecuencia, pero de la misma forma pienso que están en mi radar Mooring, SLZR, Ana Paula Santana, Pilla, LENG T´CHE, Deep Soil, Grave/Mal, Delise, Fer Feria, Primitivo, Audire Visus, MOMZ, Vaca Profana, Gant, Polar Dream, Fabriccio de la Mora, Esteban de la Monja, MRAK, Perros Plaga, Ella se Peló, Rey Asco, Buena Tarde, Villalobos, James Blanco, Junsui Keiken, La Dama Moustro, Fer de la Erre, Norway, Miriam Leo y Tom Kessler.
Discografía mínima
Piscis
Piscis (Ruidemos, 2005); Paisaje interior (No / Ansia, 2007); Ultragreen (Dog Eared Records, 2008); Arturo viene por mí (Ruidemos, 2009); Black María (Clinical Archives, 2009); Nocturnal (A,M.P-RECS, 2009).
.RR
California (suRRism Phonoethics, 2010); Rreplay (suRRism Phonoethics, 2010); Hum (A.M.P-RECS, 2010); Help 2013-2015 (Infra Ediciones, 2015).
CCOOWWSS
CCOOWWSS (Infra Ediciones, 2018); Burned House (Grima, 2020); Sleep Disorders (Hole Records, 2022).