Cuando se habla de rock progresivo, siempre se piensa en técnica instrumental, en virtuosismo, en largas composiciones llenas de precisas variantes —en ocasiones casi matemáticas— y por lo mismo, hay quienes llegan a considerarlo como un género mas bien frío y calculador. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Porque hay en el progresivo un lado plenamente humano, sentimental y en ocasiones incluso “romántico” y hasta cursi.
Veamos una decena de muestras de esto con diez temas de progresivo de las más diversas agrupaciones y los más encontrados estilos, aunque siempre dentro del género. La tristeza va por nuestra cuenta; las lágrimas por la suya, estimado lector.

1.- “Garden of Remembrance”. Fish (del álbum Weltschmerz, 2021). El ex vocalista de Marillion escribió este tema por demás conmovedor, en el que habla sobre la pérdida de memoria y lucidez de su madre durante la vejez. Derek William Dick, mejor conocido por el sobrenombre de Fish, logró una pieza plena de belleza y nostalgia que logra tocar las fibras más íntimas del escucha con una sutileza que recuerda algunas de las mejores y más delicadas composiciones de Peter Gabriel, con quien tanto se compara a este talentoso escocés. Como nota triste, habría que agregar que con su álbum Weltschmerz Fish se despidió para siempre de la música, debido a los problemas que aquejaban a su garganta desde hacía varios años, aunque oficialmente declaró que lo hizo “porque quiero hacer otras cosas”. Hoy permanece en el retiro, a sus 64 años de edad.
2.- “Don’t Give Up”. Peter Gabriel (del álbum So, 1986). Una de las canciones más emotivas no sólo de Gabriel sino de toda la historia del rock. De esas piezas que enchinan la piel cada vez que se les escucha. La combinación de las voces del músico inglés y de la enorme Kate Bush es capaz de conmover hasta las lágrimas en este tristísimo canto contra la desesperanza, el desánimo y la tentación del suicidio. Maravillosa, a 37 años de haber sido grabada.
3.- “Stationary Traveller”. Camel (del álbum Stationary Traveller, 1984). Un tema instrumental sublime, de una belleza excepcional y una sensibilidad que cala hasta el alma. Si bien Camel no es una de las agrupaciones más populares del rock progresivo (aunque sí muy conocida por los amantes del género), su calidad resulta indiscutible y el apasionado solo de guitarra de Andy Latimer en este tema lo demuestra con creces. Formado en 1971, el trío británico (perteneciente a la llamada escena de Canterbury, junto con Caravan y otros grupos) logró una larga carrera y aún sigue presentándose en concierto de vez en cuando.
4.- “Comfortably Numb”. Pink Floyd (del álbum The Wall, 1979). Imposible no incluir en la lista este clásico del cuarteto londinense, pieza cumbre de su álbum conceptual por antonomasia. Con letra de Roger Waters y música de David Gilmour, se trata de una composición perfecta y altamente dramática que llega al clímax emocional con sus dos extraordinarios solos, cada uno tan grandioso como el otro. Una obra maestra que paradójicamente estuvo a punto de no ser incluida en el doble álbum, debido a que Waters quería ser al autor de todos los cortes. Por fortuna, fue convencido por el productor Bob Ezrin y a regañadientes aceptó ponerle letra y cantarla. Todo para bien de la humanidad (aunque haya afectado al incontrolable egocentrismo del bajista).
5.- “Glósóli”. Sigur Rós (del álbum Takk…, 2005). Aunque habrá quienes digan que este grupo islandés no pertenece al progresivo y más bien forma parte del llamado post rock, lo cierto es que estamos frente a una pieza perfectamente progresiva que, en un constante in crescendo, nos lleva a una explosión de conmovedoras emociones, a lo que mucho ayuda el bellísimo video que la ilustra. El final resulta estremecedor.
6.- “Made Again”. Marillion (del álbum Brave, 1994). Hermosísima muestra de progresivo acústico en este canto que clama por el renacimiento personal después de padecer una desgracia, un llamado a no dejarse vencer por las fatalidades de la existencia. Steve Hogarth y compañía con una de sus composiciones más bellas (y vaya que tienen composiciones bellas). La voz de Hogarth en pleno, por cierto.
7.- “Dreaming Light”. Anathema (del álbum We’re Here Because We’re Here, 2010). “De repente no tengo que tener miedo / De repente todo cae en su lugar / y brillas por dentro / y el amor aquieta mi mente como el amanecer / Soñando con la luz del amanecer / Luz de ensueño”. Anathema es una agrupación fundada en la ciudad de Liverpool, Inglaterra, en 1990 y proviene del metal gótico, del cual mutó hacia el post rock para llegar finalmente al progresivo, con una naturalidad que lo hace parecer como un habitante original de este mundo musical. “Dreaming Light” es una de sus piezas más hermosas, dulces y emotivas. Basta con escucharla para descubrirlo.
8.- “Space Dye Vest”. Dream Theater (del álbum Awake, 1994). Oscura canción acerca de un rompimiento amoroso luego de una larga relación de pareja, contenida originalmente en el tercer álbum del grupo neoyorquino de metal progresivo. Escrita por el entonces tecladista Kevin Moore, su triste letra habla sobre una decepción total. La música, en su melodramatismo, encaja a la perfección con la amargura del canto.
9.- “Take a Pebble”. Emerson, Lake & Palmer (del álbum Emerson, Lake & Palmer, 1970). Si hay una canción progresiva sobre la desolación es esta “Toma un guijarro”, con una letra triste si las hay, llena de frases y metáforas desgarradoras: “Los pedazos de nuestros recuerdos yacen en tu hierba” o “Las cartas con tus recuerdos no son reales” o “La tristeza yace sobre tus hombros como un abrigo desgastado” o “El amanecer es tu medianoche, todos los colores han muerto, perturbando las aguas de nuestras vidas”, etcétera. A pesar de sus largos y fabulosos pasajes instrumentales, en los que irrumpen lo mismo el rock progresivo que el jazz, el folk y la música experimental, la atmósfera de la pieza es a fin de cuentas depresiva; aunque, eso sí: majestuosa.
https://www.youtube.com/watch?v=SrYbfQRlfwQ
10.- “Refuge”. Steven Wilson (del álbum To the Bone, 2017. El multifacético músico, tan querido en México, líder de proyectos como Porcupine Tree, incluyó esta composición en uno de sus mejores álbumes como solista. La pieza se refiere al problema de los refugiados en Europa y lo hace con la empatía dirigida a las víctimas de esta tragedia, a la vez que critica la manera como son tratados a su arribo al llamado Viejo Continente. Narrada en primera persona, la letra trata de concientizar al escucha y hacerle ver el terrible drama que significa tener que irte de tu tierra en busca de lo incierto y desconocido, para encontrarte con la incomprensión y el rechazo. Un tema muy sensible que Wilson convirtió en una obra de arte.