Cuando uno contempla los cientos de miles de años que han transcurrido desde la aparición de los primeros homínidos sobre el planeta Tierra, hablar de un siglo parece algo insignificante y sin importancia. ¿Qué son cien años incluso frente a los miles de ciclos anuales habidos desde el establecimiento de las primeras civilizaciones en Sumeria y Egipto? Peor aún: ¿qué son cien años ante la existencia del globo terráqueo, del sistema solar, de la Vía Láctea o del universo mismo, si es que este tuvo algún principio?
Y sin embargo, se mueve.
Como todo es relativo en esta vida, incluida la vida misma, cien años también pueden ser muchísimos y lo son desde una perspectiva más inmediata. Por eso mismo, contemplar el siglo que ha pasado desde 1923 (en plenos roaring twenties) hasta 2023 (nuestros no menos rugientes años veinte), puede representar asimismo casi una eternidad.
En fin. Para dejarnos de estos intentos de filosofía más o menos barata e ir a lo nuestro que es la materia musical, he aquí una decena de canciones grabadas precisamente en el año 23 de la centuria pasada, diez piezas relacionadas sobre todo con el blues y con el naciente jazz, géneros que a partir de sus orígenes afroamericanos comenzaban su lento pero contundente andar por el gusto de millones de personas, primero en Estados Unidos y más tarde en el orbe entero. Un año en el que la emperatriz absoluta de la canción popular era la gran diva del blues: Bessie Smith.
He aquí esta suculenta lista, basada en una selección de Aurora Sousanis.

1.- “Down Hearted Blues”. Bessie Smith. Para 1923, la posibilidad de grabar discos y el surgimiento de la radio habían cambiado por completo el panorama de la música. Esto, aunado al surgimiento del cine sonoro, catapultó expansivamente las probabilidades de difundir las creaciones musicales, así como al negocio de la naciente industria fonográfica. La situación benefició de una u otra manera a todos los músicos, sin importar clases sociales u orígenes raciales (ello a pesar de que en los años veinte el racismo y la segregación eran un terrible estigma en territorio estadounidense), y sirvió lo mismo para la mal llamada música clásica que para géneros como el ragtime, el jazz y el blues, más otros tipos de música en diversas partes del mundo. Un buen ejemplo es este blues compuesto en 1919 por la gran Alberta Hunter e interpretado originalmente por la hoy prácticamente olvidada pianista Lovie Austin. Fue sin embargo la extraordinaria Bessie Smith quien en 1923 la convirtió en un gran éxito, vendiendo cerca de un millón de discos de 78 rpm.
2.- “Nobody Knows You When You’re Down and Out”. Bessie Smith. Este muy conocido blues que ha sido interpretado en disco por gente como Nina Simone y Eric Clapton, entre muchos otros, tuvo su primera grabación en 1923, en la voz de su propio autor, Jimmy Cox. Desgraciadamente, por oscuras razones dicha grabación se perdió y la más antigua que existe corresponde a Bessie Smith (misma que aquí presentamos), quien la realizó en 1929. Se trata de una joya absoluta de la historia del blues y de la música popular en general, un lamento de un millonario que lo tuvo todo y al perderlo es ignorado por quienes lo frecuentaban. “Nadie te conoce cuando estás jodido”… y así sigue siendo cien años después.
3.- “Toot, Toot, Tootsie, Goodbye”. Al Jolson. En su momento de mayor fama, Jolson era conocido como “”El más grande animador del mundo”. A saber si ello era cierto. Lo que sí es verdad es que cuando protagonizó la película The Jazz Singer (1927), considerada como la primera cinta sonora de la historia, se volvió internacionalmente conocido. “Toot, Toot, Tootsie, Goodbye”, de 1923, fue una de sus canciones más populares.
4.- “I’ve Got the Yes! We Have No Banana Blues”. Eddie Cantor. Curioso tema compuesto por James F. Hanley (música) y Lew Brown (letra) e interpretada por el cantante y actor de comedia Eddie Cantor. Clásica canción de musical de Broadway cuyo fin era divertir y nada más y que logró una gran popularidad en 1923.
5.- “Gulf Coast Blues”. Bessie Smith. “I’ve been blue all day: my man’s gone away” (He estado triste todo el día: mi hombre se fue lejos) canta la grandiosa (o gran diosa) Bessie Smith en este que es un blues en toda la línea. Acompañada por otro grande del género, el pianista Clarence Williams, Bessie logró dotar de todo su sentimiento pasional a este tema y esto se transluce en la grabación, incluso a cien años de distancia.
6.- “Swinging Down the Lane”. Isham Jones. Composición instrumental del legendario Jones (autor entre otros standards clásicos de “It Had to Be You”) que él mismo se encargó de grabar originalmente en 1923, al frente de su banda de baile. Popularísima en las fiestas de los agitados años veinte.
7.- “You’ve Gotta See Mama Every Night”. Marion Harris. Precioso tema de Billy Rose y Con Conrad, cantado con gracia sin igual por Marion Harris. Se trata de un ragtime cuya letra habla sobre una mujer que exige tener un marido que le sea fiel y pase todas las noches con ella. Harris fue una de las más importantes cantantes blancas de jazz de los veinte que se inspiraba sin embargo en el sonido vocal de las intérpretes negras para enriquecer su estilo.
8.- “Waitin’ for the Evenin’ Mail”. Noble Sissle. Sissle tomó esta canción que a principios del mismo 1923 había popularizado Marion Harris y le dio un toque más alegre y menos melancólico del que tenía la versión de la cantante. Acompañado por el pianista Eubie Blake, Sissle canta cómicamente sobre alguien que ha sido detenido por la policía y ruega porque su amada no le falle y le mande un correo con el dinero para pagar la fianza que lo deje en libertad.
9.- “Beside a Babbling Brook”. Irving Kauffman. La letra de esta linda canción reniega de la vida en las ciudades, llena de preocupaciones y conflictos, y clama por vivir en contacto con la naturaleza y “al lado de un arrollo murmurante”, como reza su título. Irving Kaufman fue un cantante de gran convocatoria y esta es una de sus interpretaciones más conocidas.
10.- “Barney Google”. Ernest Hare and Billy Jones. El dueto formado por Hare y Jones se volvió muy famoso en la radio estadounidense de la época y esta canción, referida a un popular personaje de historieta que en aquellos días hacía furor, se convirtió en uno de sus grandes éxitos. Simpática y divertida, con todo un siglo a cuestas.