Ruido. Molesto, imprevisible, indeseable, pero presente en la vida cotidiana. Nadie se molesta por el tráfago vehicular, por las máquinas que operan en las grandes obras, por el volumen de la música en los bares, pero cuando los ruidos se generan con una intención estética, cuando “se les vuelve música”, éstos se tornan inadmisibles y se tiende a la intolerancia.
El noise o ruido no es una categoría nueva, pero a pesar de tener más de 40 años su asimilación es difícil. Aquí hemos repasado someramente el trabajo de algunos ruidistas mexicanos y en esta ocasión nos ocuparemos de CCOOWWSS, músico tapatío, quien acaba de lanzar una nueva producción: Sleep Disorders (Hole Records, 2022).

Arturo Ortega, verdadero nombre de quien en otros momento se ha hecho llamar Piscis y .RR, dice que su más reciente producción es “un disco/ trabajo que se construyó de una forma no-lineal. Por un momento, empezó siendo un programa de radio y ese material sonoro que fue recolectado y encontrado durante varios años lo empecé a mezclar y manipular para crear ‘las piezas’”.
Puede ser perturbador, pero el álbum es un affaire experimental en el que llama la atención la construcción de esas paredes de sonido forjadas con diferentes procesos y sonoridades, como si fuera una puerta barroca que en cada momento revela un nuevo detalle o cual si fuera un cuadro con diversas capas de pintura o un collage, como en “I Guess Is a National Anthem (B)”, pieza en la cual aparecen fragmentos de algún himno, aunque no son fácilmente reconocibles.
Sleep Disorders es una obra que se construyó de forma aleatoria, incluso ganó vida propia durante su gestación. Dice CCOOWWSS: “No considero que sean del todo piezas compuestas. De hecho, se empezaron a construir solas, ellas me decían por dónde debería ir mezclando o descartando. La verdad revisar ese material fue complicado, mucho me lo encontré en cintas de 1/4 de pulgada. Hay cosas que me parecen fascinantes. ¿Cómo es que yo tengo este material, cómo llegó a mis manos? Tengo varios reproductores de carrete abierto, igual son grabadoras que tienen diferentes características y aportan mucho sus irregularidades, así que decidí ponerme a trabajar con ese material y con otro que grabé en esas mismas máquinas, ya un poco más ‘pensado’”.

En la obra de marras, hay un viaje por texturas y atmósferas, incluso por estados de emoción. No importa que la música sea abstracta, hay ocasiones en las cuales en medio de esa maraña de ruidos se topa uno con un sentimiento (“Canis”), otros temas se inclinan a un dark ambient (“Domesticación”, “Octubre”, uno de los mejores), aunque se trata de un ambient emanado de la mente enferma de un científico insano como en “Vendedor de péndulos”, en la que el sonido oscila y va de un lado al otro de manera desquiciante, mientras “Two Parameters (B)” posee un tono obsesivo y por momentos irritante. Hay minimalismo ruidista en “Suspended Alarm” que parece un eterno loop en el que los cambios a veces son inadvertibles. En “Objects Around” hay algo misterioso, cual si fuera el telón de fondo de una escena de horror que preludia el Apocalipsis, mientras un corte como “Carne y gallo” funciona como un paisaje ambientado y en “Covidactaphonie-León 66”, CCOOWWSS pone a prueba la paciencia de los escuchas con un tono que se repite continua y cansinamente.
Dice Ortega: “Después de varios años sin publicar, es un trabajo que dejé que se formara solo, sin tanta intervención de mi parte. Claro que tiene mi mano allí, pero de alguna manera se formó de manera repentina. Eso me gustó mucho, ya que es muy diferente a lo que he estado tocando en vivo hoy día”.

Sleep Disorders, dice Ortega, aparece bajo el sello Hole Records, porque “me parecía cobraría más vida bajo adopción” y concluye: “Le pedí a Carlos Edelmiro que hiciera la masterización. Él es un ingeniero joven, con un oído increíble y conoce muy bien mi trabajo. Ambos pensamos que no es un disco para escuchar en un teléfono, es un trabajo para escucharlo con un audio ‘bueno’ o por lo menos con una respuesta de calidad para percibirse a detalle”.