Un nuevo comienzo
Con toda seguridad, los nombres de Kampion y Duopandamix dirán algo a los seguidores de la música electrónica de este país; sin embargo, la referencia a Videobar y su disco debut Still (Static Discos, 2022) les resultará extraña.
La clave que une a ambos extremos es Guillermo Guevara, quien está detrás de estas propuestas sonoras y resuelve el misterio: “Videobar es una continuación de lo que publiqué como Guevara en 2019, con Static Discos, con el interés de apartarme un poco de la música centrada en los beats y explorar otras rutas sonoras y formas de acercarme a la producción. El cambio de nombre obedece en parte a la existencia previa en internet de otra banda similar, además de que me siento mejor poniendo una distancia entre el proyecto y mi identidad personal. Me gusta el nombre Videobar, porque evoca algo nocturno, urbano y que proviene de un pasado disuelto”.

Esa placa a la cual hace alusión (Ataraxia) es un EP de cuatro tracks manufacturado con “docenas de grabaciones” hechas a lo largo de varios años y que registra ese proceso “que no siempre fue fácil, pues me enfrenté a la incertidumbre de abandonar esquemas con los que venía produciendo por un par de décadas”.
En cambio, Still es más relajado, la mayoría de las composiciones son de una sola toma, con muy poco o nada de overdubs. “Quise apostar a eso: preservar una idea básica, espontánea e instintiva y elaborar lo mínimo necesario a partir de ello. Desde siempre admiro y me mueven más la música y los músicos que consiguen provocar algo en el oyente con los mínimos recursos y elementos. Tratar de acercarme a eso es un reto que me interesa”, señala.
En Still campea un espíritu nocturno. Abre con “AM”, una especie de “barrido” muy ambiental en un plano y perturbador, como puede ser la madrugada, en el otro, aunque ambos aparecen confundidos en la entrada y conforme se desarrolla la pieza se separan. Un bajo repite una nota constantemente, mientras el piano suelta unas notas en “Pulso” que es el pulso de la noche, el agobio, mientras en el fondo unos pasos aportan el toque ambient sin llegar a la inmersión.
“Midnight”, por su parte, es más dinámica, con toques de jazz, uno de los mejores cortes del EP y en el que el espíritu de la noche queda bien retratado. “Lejos”, por su parte, plasma la noche como un acto de nostalgia y “7 PM”, el cierre, con su aura semi-industrial, es como el regreso al día.
Aunque Still no es un álbum conceptual, su narrativa diserta acerca de los acontecimientos que van de la madrugada al comienzo de la noche de un mismo día. Habla Videobar: “AM y PM abren y cierran el disco respectivamente y a ellos se suman otro par de tracks que se refieren a elementos de temporalidad, pero los títulos llegaron hasta la etapa final del proceso. Un corte me produce una sensación o imagen que intento aterrizar con una palabra y en última instancia busco que el microuniverso del disco, conformado por la música y los elementos textuales y gráficos que lo acompañan, guarde alguna coherencia, al menos (y preferentemente) a un nivel abstracto. Sólo “septiembre”, casi al cierre del disco, rompe esa narración. Se trata de un tema compuesto al lado de Arhkota (Ángel Cota). Es la única colaboración en el disco y por tanto es un corte más ‘vestido’. Lo conozco y admiro desde Kobol, a mediados de los dosmiles. El año pasado publicó un álbum bellísimo como solista y desde entonces había tenido en mente invitarlo a hacer una colaboración”.
Braulio Lam: retratista sonoro
Tiene la vida dividida entre la imagen y los sonidos, aunque también la capacidad de fundirlos en uno solo. Braulio Lam hizo a principios del año pasado, al lado de Simonel, un disco excitante, una obra llamada a estar entre lo mejor del 2022, pero no conforme con ello, a fines del mismo año regresó con Apertura (Dragon’s Eye Recording, 2022), un trabajo más minimalista de lo que normalmente acostumbra hacer.
Como suele suceder en la obra de este radicado en San Diego, la fotografía se hace presente desde la portada, una imagen en blanco y negro de un momento dancístico. Sin embargo, contra todas las probabilidades, no se trata de un disco realizado ex profeso para dicha disciplina, ni para el teatro, “aunque funciona muy bien para ambas disciplinas”.
“La fotografía de portada se tomó cuando grabamos la coreografía de ‘f/2’ y ‘f/2.8’ con Dulce Escobedo, quien dirigió e hizo dicha coreografía. He colaborado en diferentes proyectos y para esta ocasión se me ocurrió hacerlo nuevamente con ella y su compañía de danza”.
Si el curioso, desconocedor del trabajo de Lam, se detiene a ver los títulos de cada una de las composiciones, estará tentado a pensar que se trata de claves secretas, propias de una criptografía, sin imaginar que el concepto que domina la obra, una vez más, es acerca del arte fotográfico. “El concepto de Apertura, una vez más, es sobre fotografía. Cada uno de los nueve temas, tiene una apertura diferente. Comenzando de la apertura más abierta ‘f/1.4’ (entra más luz, poca profundidad de campo) y terminando con la más cerrada ‘f/22’ (entra menos luz, más profundidad de campo)”.

Apertura remite al concepto primario del ambient. Se trata de una articulación sonora de lento despliegue en la que los elementos se develan paulatinamente. Aquello que inicialmente es turbio, conforme transcurre va ganando claridad y corte a corte esa es la sensación. Tómese cualquier track del disco y la sensación siempre es distinta y al final, como pugnaba Brian Eno, la música se integra cual papel tapiz en el entorno. Así, conforme avanza el álbum encontramos grabaciones de campo que se funden con texturas, las cuales a su vez lo hacen con una guitarra fantasma: hay varias capas de sonido, pero el resultado siempre es diferente porque las intenciones son esas.
Dice el compositor: “Cada tema fue ordenado de esa manera. Con ‘f/1.4’ va entrando un drone, capas de ambientes borrosas y unos loops de guitarras etéreos que se escuchan a lo lejos, como en un sueño. Conforme vas escuchando el álbum, cada tema suena más enfocado y entendible. En ‘f/22’, por ejemplo, los sonidos tienen más texturas, pero son entendibles; esa fue la intención.
Adéntrese en Apertura, trate de desentrañar esas capas que lo conforman; lo más probable es que termine envuelto por ellas, como si se enredara en una red de velos. Tal vez encuentre la arquitectura, pero perderá la sensación. No olvide los audífonos en el viaje.