“Recuerdo que el primer rocanrol que vi en televisión fue ‘Great Balls of Fire”, interpretado por Jerry Lee Lewis. Me conmocionó. Fue como ver a alguien del espacio exterior”.
—Eric Clapton
Se fue “The Killer”. El hombre salvaje del piano, el último de los pioneros del rock que aún quedaba entre nosotros partió para reunirse con sus colegas y contemporáneos Chuck Berry, Little Richard, Eddie Cochran, Buddy Holly, Fats Domino, Gene Vincent, Carl Perkins y Elvis Presley a fin de armar juntos un aquelarre en el infierno del rock n’ roll.
El pasado 28 de octubre, Jerry Lee Lewis pasó a mejor vida (según reza el lugar común, aunque no sabemos qué tan cierto sea esto), a los 87 años de edad. El anárquico músico falleció debido a una neumonía, en la pequeña localidad de Nesbit, en el estado de Mississippi. Llevaba dos años retirado de la música, desde que en 2020 grabara el disco de gospel The Boys from Ferriday, al lado de su primo Jimmy Lee Swaggart. El álbum apareció este año.
La vida de Lewis estuvo marcada por el escándalo. Fue siempre un hombre rebelde que no respetaba las convenciones, en especial las del sur profundo estadounidense, donde nació (vino al mundo en Ferryday, Louisiana, el 29 de septiembre de 1935), convenciones ultraconservadoras y altamente racistas. Su gusto por la música negra, en especial por el blues, lo hizo desafiar a la sociedad de su tiempo y el punto más alto de ese desafío sucedió a fines de 1957, cuando estando casado, contrajo matrimonio en secreto con su prima de trece años, Myra Gale Brown (acerca de esto y de los primeros años del pianista, resulta muy recomendable la película Great Balls of Fire, dirigida en 1989 por Jim McBride).
Sus canciones más memorables fueron las primeras que grabó para Sun Records en la década de 1950. Era música que reflejaba y fusionaba el gospel con el que creció, la música country que escuchaba en las transmisiones del Grand Ole Opry y el blues y el rhythm n’ blues que solía oír mientras espiaba a escondidas un antro negro cercano a su casa, conocido como “La casa grande de Haney”.
En cuanto a sus actuaciones en concierto, estas eran siempre incendiarias (y lo eran literalmente, pues no sólo tocaba como un poseído sino que en una o dos ocasiones al menos llegó a prenderle fuego a su piano).
Rival artístico de Elvis Presley (al menos así se consideraba Jerry, quien al principio de su carrera vio en Elvis a un contrincante), las carreras de ambos fueron muy distintas. Aunque los dos nacieron en el sur de su país y en el mismo año 35, Presley tuvo una existencia demasiado vertiginosa y fulgurante que lo llevó a morir a los 42 años, mientras que a pesar de su vida más o menos caótica, Lewis pudo disfrutar de una vejez relativamente plácida.
He aquí una decena de grandes canciones interpretadas por “The Killer”.

1.- “Great Balls of Fire” (del álbum Jerry Lee’s Greatest, 1961). La canción por antonomasia de Lewis y su mayor éxito comercial. Escrita por Otis Blackwell y Jack Hammer, la pieza es sensual y provocativa, tal como le gustaba ser a Jerry Lee, con líneas como “déjame amarte como debería hacerlo un amante” que en su época sonaban bastante sicalípticas. Como dato interesante, “Grandes bolas de fuego” fue el primer tema de Sun Records en encabezar las listas de popularidad en el Reino Unido.
2.- “Whole Lotta Shakin’ Goin’ On” (del álbum Jerry Lee Lewis, 1957). Este blues original de la cantante Big Maybelle fue retomado por Lewis para acelerarlo y convertirlo en un gran rock and roll y en un clásico instantáneo del género. La canción fue grabada durante la segunda sesión del músico para Sun Records, en 1957, y se convirtió en su primer éxito radiofónico. Jerry le dio un toque de boogie y mostró que también se podía interpretar rock desde un piano y no sólo desde la guitarra.
3.- “High School Confidential” (del álbum Jerry Lee Lewis, 1957). Composición del propio Lewis, la pieza habla sobre cómo las cosas se pueden poner tórridas en un baile de la prepa. La canción pegó de inmediato y estaba volviéndose muy popular cuando se difundió la noticia de la boda de Jerry con su prima Myra, de 13 años, y el alboroto que esto provocó hizo que la distribución y la venta del disco comenzaran a caer en picada. En México, Los Teen Tops realizaron una versión con la letra muy pasteurizada y el título un tanto mal traducido: “Confidente de secundaria”.
4.- “Breathless” (del álbum Breathless, 1967). Aunque apareció en un LP hasta la segunda mitad de los años sesenta, Lewis grabó esta pieza como sencillo en 1958. Para ello, volvió a tomar una composición de Otis Blackwell (quien escribiera varios éxitos de Elvis Presley como “Don’t Be Cruel”, “Return to Sender” y “Fever”). La letra habla sobre una joven que deja sin aliento (breathless) a todo aquel que la ve. La canción inspiró el título de dos películas clásicas: “Sin aliento” (Au bout de souffle), de Jean-Luc Godard (1960), y precisamente “Breathless”, de Jim McBride (1983).
5.- “Wild One” (del álbum Rockin’ and Free, 1974). Otro viejo sencillo compuesto por Lewis a fines de los años cincuenta y que sólo fue incluido en un álbum hasta 1974. La canción ha sido grabada por muchos músicos, aunque a mi modo de ver la mejor versión es la de Iggy Pop, producida por David Bowie en 1988.
6.- “I’m on Fire ” (del álbum Killer: The Mercury Years Vol. One (1963-1968), 1989). La llegada de los Beatles a Estados Unidos, en 1964, con la consiguiente beatlemanía, hizo que muchos músicos norteamericanos cambiaran su estilo de escribir e interpretar canciones. Jerry Lee Lewis no sería la excepción y la prueba fehaciente es esta “Estoy encendido” que grabó como sencillo ese año para la disquera Smash.
7.- “Swinging Doors” (del álbum Would You Take Another Chance on Me, 1971). Esta lista estaría incompleta si no se incluyera en la misma un tema de country, un género que le fue muy caro a Lewis. Un buen ejemplo es esta composición de Merle Haggard, quien la había grabado en 1966 junto con su grupo campirano The Strangers. La letra habla sobre un hombre que ha sido abandonado por su mujer.
8.- “Chantilly Lace” (del álbum The Killer Rocks On, 1972). Este divertido rocanrol fue un éxito del malogrado The Big Bopper, quien falleciera en 1959, en el mismo accidente aéreo que costó también las vidas de Buddy Holly y Richie Valens. Lewis la retomó en 1972 y logró una gran versión que se volvió imprescindible dentro de su repertorio en concierto.
9.- “She Was My Baby (He Was My Friend)” (del álbum Killer: The Mercury Years Vol. One (1963-1968), 1989). Como se dijo en la introducción de esta lista, Lewis nació en Louisiana y la música de esa zona, especialmente la de Nueva Orleans, posee un sello inconfundible. Este sencillo de 1964, compuesto por Joy Byers, tiene todo ese estilo acompasado de la música de la ciudad del pecado, también conocida como “the big easy” (la gran fácil). Aunque la canción narra la trágica historia de cómo el mejor amigo del protagonista le roba la novia y de paso su nuevo automóvil, Jerry Lee la canta de manera tan divertida y festiva que causa más risa que tristeza.
10.- “Rockin’ My Life Away” (del álbum Jerry Lee Lewis, 1979). Luego de un lapso de algunos años alejado del rock y dedicado a la música country, Jerry Lee Lewis decidió regresar en 1979 a su ritmo primigenio y al género del cual fue uno de los pioneros y lo hizo con un álbum con el cual desafió a quienes ese año llevaban la batuta del rock. Grupos de punk y new wave como los Ramones, Talking Heads, Blondie y varios más tuvieron que rendirse ante la furia incontenible de aquel pianista de entonces 44 años, aquel “The Killer” que retornaba para mostrarles, a ellos y a su público, la esencia misma del rock n’ roll. Una muestra fue este rocanrolazo con todo el estilo de la vieja escuela.