Silencio. John Cage decía que éste no existía como absoluto y Leika Mochán lo comprobó en medio de una de las experiencias más perturbadoras que ha vivido la humanidad en años recientes. Cuando llegó la pandemia, ella, como muchos de sus colegas, tuvo que enfrentar el problema de solventar la economía, pero al mismo tiempo encontró la oportunidad de dejar entrar al silencio en su vida y entonces “en ese silencio que en realidad nunca es silencio, comencé a escuchar con más atención la música de la naturaleza”.

Así, de ese reencuentro con natura, surgió Pájaros de cuarentena, “un concierto de música vocal y de percusión corporal inmersivo y envolvente”. Cuenta la compositora: “Primero sólo escuchaba algunas melodías o sonidos de los pájaros; pero con el paso de los meses, comencé a observar cómo se iban modificando estas músicas durante el cambio de estaciones. Gran parte de la pandemia la pasamos en Chiapa de Corzo y otra parte en Ciudad de México. En cada lugar hay diferentes pájaros con diferentes rutinas que son bastante constantes en los días y a la vez cambiantes en el año. Todo esto se volvió la semilla inspiradora de hacer música basada en ello. Para este 2022, recibí el apoyo de Sistema Nacional de Creadores y he estado intentando profundizar más en esto, grabando de manera más metódica estos cantos y a la vez explorando diferentes posibilidades de llevar estas observaciones a la música que más me gusta hacer que es la de ensamble vocal y percusión corporal”.
La obra forma parte de una trilogía que abarcará tres años y es parte compuesta, parte improvisada. Comenzó como juegos de improvisación, “usando a veces la musicalidad de ciertos pájaros o ciertas aves”, pero Leika pronto se percató de la necesidad de añadir piezas escritas que le permitieran “hilar la narrativa emocional de todo el montaje, así qué hay partes improvisadas, partes coreografiadas y partes totalmente escritas y estudiadas para ser reinterpretadas por la gran parvada que se ha sumado a esta exploración”.
La parvada a la que hace mención la forman sus colaboradores, un grupo de doce voces, la mayoría femeninas, que se integraron a partir de la exploración de juegos improvisatorios a los que llamó Laboratorio Parvada, una convocatoria que se hizo entre sus colegas y sus estudiantes, “artistas de diferentes áreas a quienes sentí que les podría interesar”.
Dice Mochán que “no se trata de un proceso musical en el que recibes tu partitura y llegas a ensamblar, sino uno de entender más cómo ser parte de la parvada. Incluso hay artistas que admiro enormemente y que en su nivel vocal eran perfectos y me hubiera encantado invitar, pero que no les daba el tiempo, así que hubo que priorizar al grupo. Durante el montajem también me di cuenta que había muchos juegos que tendían más hacia lo coreográfico, así que le pedí ayuda a Paula Rechtman en un par de ocasiones para hacer un taller explorador alrededor de lo que estábamos montando. A esto me gustaría sumarle que Iraida Noriega ha sido un gran apoyo, desde la convocatoria a los laboratorios hasta el montaje y el rebote de ideas, pues a veces, cuando dirige una sola persona, resulta muy complicado y siempre ayuda la visión de alguien que además tiene mucha experiencia y mucho entendimiento de mis búsquedas”.

Leika Mochán, quien recientemente participó en la grabación del soundtrack de Amalgama, la más reciente película de Carlos Cuarón, forma parte del sexteto vocal Las Billies, es codirectora del coro Acardenchado y recientemente estrenó, en la Fundación Sebastián, Murmuraciones, concierto para cuarteto de jazz y ensamble vocal. Dice que esta primera parte de la trilogía (Inspiración y expiración) cuenta “el tránsito desde el quebranto de una realidad que creíamos inquebrantable al regreso a una conexión con el presente desde la atención abierta y la percepción, pasando por el miedo, la reconstrucción, el juego y la atención sutil. Hablamos de los ciclos, de los cambios desde el micro hasta el macro, desde inhalar-exhalar, el paso del día, el paso del año y los ciclos de la vida: amor, enfermedad, salud, gozo y muerte, como parte de un todo”.
Trabajo ambicioso, cuya música está formada principalmente por voces y percusión corporal aunque, concluye su autora, “hay algunas invitaciones sensoriales y algunos elementos auditivos que surgen de los mismos elementos. Intentamos hacer alusión al paso del tiempo desde lo sutil y desde el juego”.
• Pájaros de cuarentena. Inspiración y expiración se presentará en el Teatro El Granero, durante el Festival Frontera Líquida del Centro Cultural del Bosque, el 6 y 7 de octubre a las 20:00 horas, el 8 de octubre a las 19:00 horas y el domingo 9 de octubre a las 18:00 horas.