Su verdadero nombre es Kevin Moore. Sin embargo, el mundo del blues lo conoce como Keb’ Mo’ y es un heredero directo del legendario Robert Johnson. Después de cruzar por las diferentes voces y estilos del blues y del rhythm n’ blues, Mo’ llegó con excelencia a la raíces del blues rural, modernizándolo y dándole un toque personal y contemporáneo, tal como ha quedado demostrado en discos tan buenos como Keb’ Mo’ (1994), Just Like You (1996), Suitcase (2006), The Reflection (2011) y el más reciente Good to Be… (2022), por mencionar algunos de los quince álbumes en estudio que ha grabado hasta ahora.

Nacido en Los Angeles en 1951, hijo de padres sureños, este músico ha tenido una trayectoria bastante singular. Durante su larga carrera, ha sido lo mismo intérprete de gospel, jazz y rock que de reggae. Gran admirador de Big Joe Turner, tocó al lado de Harmónica Fats y participó en tres álbumes con el gran Papa John Creach, quien colaborara con grupos como Jefferson Airplane y Hot Tuna. Asimismo, perteneció en algún momento a la Mahavishnu Orchestra, a Loggins & Messina y a Jefferson Starship.
Keb’ Mo’ escribe la mayor parte de su material y es un magnífico ejecutante de la guitarra acústica, eléctrica y slide. En 1983, se integró al grupo del saxofonista Monk Higgins y más tarde formó parte de los Rose Brothers. Fue Higgins quien comenzó a interesarlo en las raíces más antiguas de la música ancestral de los negros norteamericanos.
“Él me abrió las puertas del blues”, declaró Mo’ a la revista francesa Jazzman. “El regreso a las fuentes primigenias fue un largo proceso que se desarrolló sobre todo en un club llamado Martin’s Memory Lane”. Por cierto que Keb’ siguió tocando en ese lugar por mucho tiempo, los lunes de cada semana en que no se encontraba de gira.
Sin embargo, fue su encuentro en 1990 con Rabbit Foot, un viejo bluesero del Delta del Mississippi, lo que transformó su vida por completo. Ello lo llevó a profundizar en el blues rural y muy especialmente en la música de Robert Johnson, tanto así que incluso hizo el papel del autor de “Crossroads” en Can’t You Hear the Wind Howl?, un docudrama filmado.
“He tenido la enorme suerte de tocar con aquellos que más pesan dentro del blues desde los años noventa”, declaró el músico. “Pee Wee Crayton, Jimmy Witherspoon, Albert Collins y tantos otros”, señaló en la citada entrevista.
En 1995, se presentó con gran éxito en el Festival Newport de música folk y su fama creció exponencialmente. No obstante, lo que le dio un impulso definitivo fue el hecho de ganar ese mismo año el prestigiado premio W.C. Handy por el mejor disco de blues acústico, con su homónimo Keb’ Mo’ (Okeh/Epic).
Es este un álbum extraordinario, con varios temas propios y dos composiciones de Robert Johnson: las geniales “Come On in My Kitchen” y “Kindhearted Woman Blues”. Se trata de una grabación limpia, precisa, y al mismo tiempo llena de emotividad. En ella, el músico no sólo demuestra ser un gran guitarrista, sino un cantante de primera, lo que se puede escuchar en cortes como la inicial y maravillosamente sencilla “Every Morning”, la emotiva “Don’t Try To Explain”, la blueserísima “Dirty Low Down and Bad”, la simpática “Tell Everybody I Know”, la sensacional “Love Blues” y la muy bella “Anybody Seen My Girl”, entre otras.
“Mi música es mi vida”, dice Mo’. “Mi música es el blues, porque no podría ser otra. Soy feliz tocando blues y me gusta hacer felices a quienes lo escuchan. Esa es mi misión en este mundo. Soy un hombre creyente y el gospel fue mi primer contacto con la música, pero no canto acerca de Dios porque creo que la fe es algo muy íntimo, algo que cada quien debe vivir a su modo. Yo sólo soy un músico de blues”.