Seguimos festejando cumpleaños de músicos. El pasado martes 19 de julio, Brian May, el sempiterno guitarrista de Queen, llegó a los 75 años de edad. Nacido en Londres, Inglaterra, en 1947, este fantástico mago de la guitarra forma parte de la leyenda en la que al lado de Roger Taylor, John Deacon y, por supuesto, Freddie Mercury, consiguió un lugar en el Olimpo del rock.
Poseedor de un estilo propio y por demás identificable de tocar su instrumento, además de ser un estupendo compositor y arreglista, May es dueño de una especie de varita mágica para crear riffs memorables y solos asombrosos. Su trabajo guitarrístico ha sido siempre impecable y para muestra he aquí una decena de grandes momentos del músico inglés. No queda más que desearle al lector un viaje mágico y misterioso por los esplendorosos paisajes creados por este amo de la guitarra.

1.- “Keep Yourself Alive” (del álbum Queen, 1973). La canción con la que abre el disco debut de Queen es de la autoría del propio Brian May (la compuso en una guitarra acústica, aunque en la grabación sólo hay guitarras eléctricas). Se trata de una especie de declaración de principios para anunciar desde un inicio lo que habría que esperar de su guitarra en los años (y las décadas) subsiguientes. En este caso, un ritmo inicial galopante marcado en las cuerdas, después armonías emparentadas con el blues, más tarde coqueteos abiertos con el metal, para concluir con un solo de tintes clásicamente à la Queen. Toda una lección en menos de cuatro minutos.
2.- “Brighton Rock” (del álbum Sheer Heart Attack, 1974). Para su tercer álbum, el sonido clásico de Queen comenzaba a solidificarse. Esto queda bien demostrado con el malabarístico solo de guitarra de May en este tema, con ecos bastante marcados por cierto de lo que Jimmy Page estaba haciendo en ese tiempo con Led Zeppelin.
3.- “Stone Cold Crazy” (del álbum Sheer Heart Attack, 1974). Aquí la guitarra de Brian prefigura al speed metal que años después harían agrupaciones como Motörhead, Megadeth, Anthrax o Night Prowler. Una vertiginosa manera de tocar que quita el aliento durante poco más de dos minutos.
4.- “Tie Your Mother Down” (del álbum A Day At The Races, 1976). Sensacional tema y sensacional la guitarra (por momentos muy boogie) de May. El solo no le pide nada a ZZ Top con ese sonido slide absolutamente contagioso.
5.- “It’s Late” (del álbum News of the World, 1977). Gran trabajo guitarrístico en esta pieza cuyas vocalizaciones corales de pronto recuerdan a las del grupo estadounidense Stix que en aquel 1977 estaba plenamente activo. Todo es magnífico aquí, desde las armonías punteadas y el marcado beat, hasta el insólito solo con la técnica de tapping a dos manos que años después popularizaría Eddie Van Halen. En ese sentido, Brian May también fue antecesor del buen Eddie.
6.- “Bicycle Race” (del álbum Jazz, 1978). Extrañísima aunque fantástica composición, con la guitarra de May en todas sus virtuosas facetas. Rompimientos constantes en la estructura del tema, con el instrumento de seis cuerdas siempre en funciones de apoyo o brillantes intervenciones en su papel de solista. Un clásico del cuarteto (incluido el “solo” de los timbres de bicicleta).
7.- “Hammer to Fall” (del álbum The Works, 1984). Otro gran corte escrito por Brian May, con un riff que se ha vuelto icónico. Aquí volvió a tocar la guitarra AC30 que empleaba a principios de los años setenta y por supuesto interpreta el solo usando una moneda de seis peniques…, como en sus inicios.
8.- “One Vision” (del álbum A Kind of Magic, 1986). Para algunos, el riff de Brian en esta canción es el mejor que hizo con Queen. No lo sé de cierto. Lo que sí es que, paradójicamente, aquí la influencia de Eddie Van Halen es la que esta vez parece sentirse, en un extraño efecto circular, especialmente en la parte del solo. Las vueltas que da la vida… y que da el rock. Como sea, un tema impresionante.
9.- “Bijou” (del álbum Innuendo, 1991). Se trata del penúltimo track del disco con el que se cerró la carrera de Queen antes del fallecimiento de Freddie Mercury ese mismo año. Una canción bellísima en la que la empatía entre la voz del cantante y la guitarra de Brian May alcanza quizás uno de sus momentos supremos y más conmovedores. En una entrevista, años después, May contaría que se inspiró en Jeff Beck para lograr el finísimo sonido que se escucha en el tema. Una joya, como el propio título en francés indica.
https://www.youtube.com/watch?v=DHZSuJ-n8ms
10.- “’39” (del álbum A Night at the Opera, 1975). Cerramos esta lista con una canción totalmente de Brian May, incluida la voz. Contenida en el que tal vez sea el mejor trabajo discográfico de Queen, esta emotiva (y evocativa) pieza folkie de sonido acústico parecería no tener relación alguna con la música del grupo y sin embargo, al mismo tiempo, es un tema muy imbuido de su espíritu. Una sencilla preciosidad.