Aunque no llevo el registro de la totalidad de lo escrito en este país acerca de la música de avanzada, el caso de los argentinos Reynols me sorprende constantemente. En 30 años de trayectoria, han forjado una cauda de logros impresionante. Se trata de una agrupación formada por Roberto Conlazo, Alan Courtis (guitarras) y liderada por el baterista-cantante Miguel Tomasín, quien cuenta con síndrome de down.
El trío es una arma sonora expansiva que va del free cósmico a la electrónica lo-fi, el arte sonoro conceptual, así como “observaciones ocio-político-esotéricas”, una obra plasmada en más de 150 discos diseminados en sellos independientes de Estados Unidos, Japón, Europa e Iberoamérica, lo que la convierte probablemente en la banda argentina con más producciones editadas fuera de su territorio.
Con tan pantagruélica discografía es muy complicado hacer recomendaciones; sin embargo, una puerta de entrada a este universo es el box set llamado Minecxio Emanations 1993-2018, lanzado en 2019 por el sello noruego Pica Disk o Acid Mothers Reynols Vol. 2, Tolin Asumer y Half a Dove in New York, Half a Dove in Buenos Aires, este último en colaboración con Pauline Oliveros (en realidad cito los más recientes, porque tal vez sea mejor intentar viajar hacia el pasado para no sentirse abrumado ante semejante producción).

El año pasado, Miguel Tomasín fue galardonado con el Henry Viscardi Achievement Award por su inclusión. En 2018, Rencontres Internationales: Pratiques Brutes de la Musique organizó una exhibición acerca de la agrupación en la Mediateque Musicale de París. Han tocado en directo y en estudio con Pauline Oliveros, John Oswald, Lee Ranaldo (Sonic Youth), Birchville Cat Motel, Nihilist Spasm Band y Alan Licht, entre otros. Por su trabajo en Reynols, Tomasín ha sido considerado una de las personalidades más relevantes con síndrome de down a lo largo del mundo y su nombre se encuentra en distintos libros de neurociencia y neurodiversidad.
La apología de la cual es objeto la banda no resulta gratuita. El Star Revue neoyorkino recientemente publicó un artículo titulado “Reynols es la banda más importante en la historia del rock” y en su más reciente edición, la revista británica The Wire les dedicó la portada, así como una entrevista de nueve páginas.
nexos sostuvo esta charla con Roberto Conlazo y Alan Courtis en la que, por momentos con mucho humor, nos hablan someramente de una larga carrera y algunos de sus logros.
¿Qué los llevó a formar Reynols y de dónde viene el nombre?
Un vortex que escapa a toda explicación racional. Simplemente se activó desde el primer segundo y acá estamos. Inicialmente nos llamábamos Burt Reynols Ensamble. A diferencia de la mayoría de las bandas, elegimos el nombre de un actor que no nos representa en absoluto. Le sacamos la “D” para evitar problemas legales y luego se redujo simplemente a Reynols. Pero en una ocasión, Miguel Tomasín dijo que la banda comenzó en 1967, cuando nosotros todavía ni habíamos nacido.
¿La primera vez que tocaron ya tenían en mente formar la banda o ya estaba formada?
Lo primero que tocamos se grabó y fue directamente nuestro primer cassette. No hubo ensayo, todo pasó a ser directamente obra. Algo de ese material salió en nuestro box set y pensamos sacar más material de ese primer momento en futuras ediciones.
Próximos a cumplir 30 años, ¿recuerdan la primera vez que tocaron juntos y lo que sintieron entonces?
Sí, no hay forma de olvidarla. Fue una mezcla entre un trance mediúmico y combustión instantánea.

Han tocado con muchos músicos importantes de su país y de otras partes del mundo, ¿hay alguna de esas ocasiones que sea más significativa que otras?
Hemos tenido la suerte de tocar en nuestras primeras giras con músicos como Pauline Oliveros, Lee Ranaldo de Sonic Youth, Nihilist Spasm Band, etcétera, lo cual fue una prueba de fuego que con el tiempo dio muchos frutos. Posteriormente también pudimos tocar con otros artistas como Damo Suzuki, de la legendaria banda alemana Can, Acid Mothers Temple y Lasse Marhaug, entre otros. Todo esto permite que se active una red sonora que se proyecta del mundo al multiverso y viceversa.
¿Han cambiado la forma de trabajar con los años o la esencia se mantiene?
Ha habido algunos cambios logísticos, pero la esencia es la misma. Por ejemplo, estas últimas semanas, cuando aparecimos en la portada de la revista The Wire, no pararon de llegar mensajes de todo el mundo. Más allá de esto, siempre tratamos de mantener el centro, aunque siempre apuntando directo hacia la flecha.
Gona Rubian Ranesa es un álbum que sale después de 17 años, ¿por qué ese largo silencio?
En realidad ese fue el primer álbum con nuevo material de estudio que sacamos en 2020, luego de una pausa de editar discos por algunos años. Sin embargo, durante esos años también grabamos material que todavía se mantiene inédito. Pero antes de ese disco también estuvo saliendo otro material de archivo. Por ejemplo, el box set que llamamos Minecxio Emanations 1993-2018. Para nosotros el tiempo no es una limitación, así que puede ser música grabada en los 90 o los 2020. Siempre es distinta, pero se mantiene fresca y vital. Por caso, acaba de salir nuestro último disco, Tolin Asumer, editado por Carbon Records y Feeding Tube, masterizado por James Plotkin, quien remasterizó obras de David Lynch, la banda de sonido de Liquid Sky y hasta Star Trek II. Es un disco con un audio muy hi-fi pero que a la vez respeta nuestro sonido más representativo.
No hay grupo en Latinoamérica, creo, que haya hecho lo que ustedes han logrado en un circuito musical muy complicado y competido, ¿cómo se sienten por ello?
Es el resultado de un trabajo hormiga de casi tres décadas. La idea fue trabajar siempre con sellos independientes de distintos países y darle a cada uno de ellos un disco para que la música se disemine lo máximo posible. Siempre elegimos sellos independientes que tienen una propuesta musical y estética que nos interesa a nosotros y, a su vez, que a ellos les entusiasma la música que hacemos. Respecto a cómo nos sentimos por ello, todavía no tuvimos tiempo de hacernos esa pregunta, preferimos seguir grabando.
¿Qué prefieren: improvisar, experimentar, composiciones escritas, tocar en directo y grabar o una conjunción de todo eso?
Todo y más. La idea es que se abran los portales de la cuarta y quinta dimensión, aunque sea por algunos milisegundos.

En unos días aparecerá el álbum Half a Dove in New York, Half a Dove in Buenos Aires, al lado de Pauline Oliveros. ¿Qué me pueden decir acerca de este disco, cuáles son sus impresiones de él?
Pauline siempre fue una guía y un alma compañera. Ella nos dijo que era nuestra “Astral Grandmother” (Abuela Astral). Por eso nos alegra infinitamente que por fin, después de casi un cuarto de siglo, salga esta grabación que está apareciendo por el sello noruego SmallTown SuperSound. Esperamos que el disco contribuya a consolidar el legado musical de Pauline que, desde ya, es inmenso.
Hay una exposición itinerante de la banda en Japón, ¿en qué consiste?
Es una exposición curada por Shayne Bowden que está girando en seis ciudades: Tokio, Osaka, Kioto, Sendai, Fukuoka y Kokura. Consiste en una selección de posters, fotos, flyers, artes de tapas, discos en todos los formatos, camisetas, audios y videos. También se proyecta la película Acid Mothers Reynols: Live and Beyond, de Alejandro Maly, que nunca se había exhibido allá y fue presentada por Makoto Kawabata y otros miembros de la banda. Fue increíble cómo la recibieron los japoneses, incluso asistieron figuras como Yoshimi (Boredoms, OOIOO), Mitsuru Tabata (Zeni Geva, AMT), Masami Kawaguchi, Goverment Alpha, entre otros. En la última fecha (el 26 de Junio), se va a presentar también una obra que realizamos junto al público en 2019: Reynols Plays the Audience que está siendo editada por el sello Deterra en un mini-vinilo de 5”, es decir, un vinilo bonsai que tiene el tamaño de un CD. Pensamos editar un libro en japonés sobre esta exhibición, además de varios discos allá para que estén disponibles en el país del sol naciente.
¿El libro Minecxiologia es una biografía iconográfica?¿Qué significa Minecxio?
Es y no es una biografía. Es un libro de más de 500 páginas que tiene artículos de Marc Masters y Pauline Oliveros y también tiene textos que escribimos nosotros y valiosos aportes de músicos y grupos como Les Rallizes Dénudés, Faust, Henry Rollins, Wolf Eyes, Thurston Moore y Negativland, entre otros. También presenta más de 300 fotos de archivo de todas las épocas, material documental de las giras, una selección de obras, discografía, bibliografía y mucho más. Respecto a qué es Minecxio, podría decirse que es una República invisible donde Miguel es el alcalde. Todavía las Naciones Unidas no la reconocen pero veremos qué pasa en el futuro.
¿Qué tan difícil es viajar para la agrupación ahora?
Por el momento no es posible, pero más adelante tal vez esto cambie. Nos encantaría tocar en las pirámides de Teotihuacán. De cualquier forma, consideramos cada una de nuestras obras como una forma de viaje, por lo que nunca estamos del todo quietos.
¿Qué les falta por hacer, por lograr, por qué seguir en esto?
¿Por qué seguir?, porque no hay nadie más que pueda hacer por nosotros lo que nosotros tenemos que hacer. Tenemos muchísimas cosas por lograr, pero no te podemos dar precisiones ahora. Hagamos otro reportaje en 30 años y te las contamos con detalle.