12 canciones clásicas de Joan Manuel Serrat

Quién iba a pensar que ya tiene 78 años de edad. Uno hubiera imaginado que el hombre jamás envejecería (aunque lo ha hecho de muy buena manera). Acompañante poético y musical de varias generaciones. Contemporáneo de los grandes músicos de rock nacidos en la década de los cuarenta. Simpatizante y militante de la causa por la libertad y la democracia. Enemigo del fascismo, el autoritarismo y la intolerancia de todo signo. Músico, poeta y un poco loco, Joan Manuel Serrat acaba de iniciar su última gira mundial, la cual comenzó el pasado 28 de abril en Nueva York y se extenderá por cerca de 70 ciudades hasta diciembre de este año, cuando la finalice durante la víspera de Navidad en su entrañable Barcelona, a un lado de su amado Mediterráneo.

México, ese país que le dio asilo cuando la dictadura franquista quiso ponerlo preso en 1975 y en donde tantas veces ha sido acogido por un público fiel e inconmovible, ese México generoso también formó parte del periplo final y sus dos conciertos en un repleto Auditorio Nacional, hace unos días, con “Las golondrinas” incluidas, removieron nostalgias y provocaron lágrimas y sonrisas de melancolía. Quedará su obra para siempre y sus canciones —muchas de las cuales desde hace más de medio siglo forman parte del inconsciente colectivo de millones de hispanohablantes— permanecerán tan frescas como cuando fueron escritas.

Catalán hasta la médula (y de paso culé y amante del Barça), pero critico del independentismo extremista, Serrat ha dicho adiós a los mexicanos y aquí lo recordamos con doce de sus más emblemáticas composiciones (y claro: no están todas las que son, pero si son todas las que están).

Un cancionero para la libertad.

Fotografía: Asamblea Nacional del Ecuador bajo licencia de Creative Commons
Fotografía: Asamblea Nacional del Ecuador bajo licencia de Creative Commons

1.- “Mediterráneo” (del álbum Mediterráneo, 1971). Todo un himno serratiano. Se dice que este gran homenaje poético y musical a ese mar que baña las costas de Cataluña y de diversos países de Europa y Africa (“de Algeciras a Estambul”) fue compuesto durante el tiempo que el cantautor permaneció encerrado en el Monasterio de Montserrat, al realizar una protesta política contra el llamado Proceso de Burgos, en el que el gobierno de Francisco Franco realizó un juicio sumario contra seis miembros de ETA. Por supuesto, la canción nada tiene que ver con ello y su ánimo alegre y sutil es un canto a la vida y a la belleza. “¿Qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo?”.


2.- “Aquellas pequeñas cosas” (del álbum Mediterráneo, 1971). Una finísima joya llena de melancolía y sutileza. Una evocación a aquellas pequeñas cosas que quedan en el recuerdo de cada persona para dar sentido a su existencia. Porque aunque “uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia”, reaparecen en el momento menos pensado y “nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve”. Menos de dos minutos para decir tanto y de manera tan honda.


3.- “Para la libertad” (del álbum Miguel Hernández, 1972). Serrat convirtió el gran poema “El herido”, del bardo Miguel Hernández, en un tema que ha trascendido con el tiempo y se ha convertido en un himno para muchos luchadores sociales y (hay que decirlo) para muchos que dicen serlo y lo usan como arma de manipulación política. De esto último, por supuesto, ninguna culpa tienen el poeta de Orihuela y el músico barcelonés. Pero la canción posee tal poderío que puede superar oportunismos y ser lo que es: una obra maestra.


4.- “Penélope” (del álbum La paloma, 1969). Un clásico del repertorio de Joan Manuel Serrat. Sin embargo, contra lo que muchos creen, no se trata de una composición suya sino del autor español Augusto Algueró. Esto no obsta para decir que Serrat la convirtió en algo propio, gracias a su inigualable interpretación. La letra narra la historia de dos amantes que se dejan (o más precisamente: ella lo deja a él) y está inspirada en La Odisea de Homero. Una perla. 


5.- “Tu nombre me sabe a yerba” (del álbum La paloma, 1969). Otra composición imperdible de Serrat. Baste decir que por su sencillez y su transparencia es una de las mejores y más hermosas canciones de amor que se han escrito jamás en lengua española. “Porque te quiero a ti, porque te quiero”.


6.- “Nanas de la cebolla” (del álbum Miguel Hernández, 1972). Una de las canciones más tristes y conmovedoras que puedan imaginarse. Miguel Hernández escribió este doloroso poema en la cárcel madrileña de Torrijos, cuando recibió una carta de su esposa, Josefina Manresa, para decirle que lo único que tenía su pequeño hijo para comer era pan y cebolla (“En la cuna del hambre mi niño estaba / Con sangre de cebolla se amamantaba”). Alberto Cortéz supo revestir los versos del poeta republicano con la música perfecta para reflejar el sentimiento de sus palabras y Serrat realizó una interpretación llena de sensibilidad. La línea “Desperté de ser niño, nunca despiertes” es estremecedora.


7.- “Palabras de amor” (del EP Cançó de matinada, 1967). Otra maravillosa canción de amor, de una ternura inmarcesible. De esas piezas que parece que han existido siempre. Historia de amor adolescente que Serrat canta en una de las pocas películas en que apareció como actor (Palabras de amor, 1968). La versión original fue grabada en catalán, pero se popularizó cuando apareció en español. En ambos idiomas es una belleza.


8.- “Cantares” (del álbum Dedicado a Antonio Machado, poeta, 1969). Posiblemente la canción más popular de Joan Manuel Serrat. Un poema de Machado convertido en un tema muy sesentero, pero que sigue tan vigente como cuando apareció por primera vez hace 50 años. El verso “Caminante no hay camino / se hace camino al andar” es ya parte del refranero colectivo prácticamente en todo lugar donde se hable castellano.


9.- “Señora” (del álbum Mi niñez, 1970). Desafiante y humorística, se trata de una de las composiciones más divertidas del músico. Desde el arreglo, es un tema juguetón e irónico: “Ese con quien sueña su hija / Ese ladrón que os desvalija de su amor, soy yo, señora / Ya sé que no soy un buen yerno / Soy casi un beso del infierno / Pero un beso, al fin, señora”. Canción que refleja la lucha generacional que existía a fines de los años sesenta (“No la educó, ya me hago cargo / ¿A un soñador de pelo largo / qué le va usté a hacer, señora”).


10.- “La mujer que yo quiero” (del álbum Mediterráneo, 1971). Otra joya del álbum Mediterráneo. Deliciosa y sensual, su letra es de una sutileza irónica maravillosa. Quizás el arreglo orquestal (en especial el coro femenino à la Ray Coniff) ya suene un tanto anticuado a 51 años de distancia, pero ello es peccata minutaante las virtudes de su letra y su melodía. “La mujer que yo quiero me ató a su yunta / pero por favor no se lo digas nunca”.


11.- “La fiesta” (del álbum Mi niñez, 1970). Una fiesta de canción. Otra de las más populares del cantautor catalán. En ella se habla de cómo durante la fiesta del pueblo y “sin importarles la facha” se da la unificación un tanto hipócrita de las clases sociales (“gente de cien mil raleas”) para, al final, retornar a la división en que la sociedad vive cotidianamente (“vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas”). Pero eso sí: “Por una noche se olvidó que cada uno es cada cuál”. Aquí la versión de Serrat y Joaquín Sabina.


12.- “Hoy puede ser un gran día” (del álbum En tránsito, 1981). Aun cuando podría decirse que esta canción parece del Club de los Optimistas por su mensaje “positivo” y hasta de superación personal, lo cierto es que también es un exhorto a romper con el conformismo, la apatía y la resignación con que vive (¿vivimos?) mucha gente. Digamos que es una canción con mensaje optimista a la Serrat (aunque algo me lleva a pensar –quizás en parte por ese arreglo simpático de aire country– que muy en el fondo el barcelonés está siendo sarcástico). Como sea, me parece buena para cerrar esta lista…, sin olvidar que “hoy puede ser un gran día y mañana también”.


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Publicado en: Listas