En Léon, Guanajuato, lugar donde nació, Concepción Huerta comenzó a conocer a personas con quienes compartía música y hablaba e investigaba acerca de ella. La necesidad la llevó a Guadalajara, a cursar la carrera de Medios Audiovisuales, y allí la invitaron a hacer la documentación audiovisual de un proyecto de Yahir López (Festival Sociacucia) en donde también colaboraba Javier Audirac y el Laboratorio Sensorial.
“Estuvo buenísimo –cuenta– porque tomé muchos cursos y conocí a artistas como Eva Zollner, Dave Philiphs, algunos músicos de la Generación Espontánea como Fernando Vigueras, Wilfrido Terrazas, Arcángel Costantini; a Juan José Rivas, Arturo Ortega, Rogelio Sosa. Terminó el proyecto y habíamos generado un archivo inmenso de documentación. Cuando llegué a vivir a Ciudad de México, por ahí del 2013, trabajé con algunos artistas que quiero mucho, como Fernando Vigueras, para la documentación de algunas piezas e intervenciones; con Daniel Lara en su proyecto de Dubbing, con Julián Bonequi en Audition Records, con Juan José Rivas en VOLTA, Sergio Sánchez (Ruido Horrible) y con Arcángel Constantini en su festival FACTO, para hacer la documentación de talleres conciertos y performances. De ahí trabajé en el Chopo para HzDB (un concierto de cerca de doce horas de duración, dedicado al ruido y organizado por Enrique Arriaga)”.
Concepción Huerta estudió piano de niña, pero fue hasta que se adentró de lleno en la realización audiovisual que comenzó a conceptualizar en términos de sonido, “pensando en que un eje importante para mí siempre ha sido la construcción de narrativas. Una parte fundamental también fue la creación de archivo, hubo una parte de mi vida en la que prácticamente grababa casi todo en imagen y en sonido, siempre había un detalle que me remitía a algo que ya había grabado, guardado o seleccionado. Partía de ahí para hacer mis diseños sonoros, los procesaba, grababa en cinta, digitalizaba y volvía a procesarlos. Los diseños sonoros resultantes eran para cortometrajes o algunas exposiciones fotográficas que realizaba, en donde siempre sentí que el sonido también era parte de lo que había creado en la imagen. En ese sentido, creo que se comunican y se corresponden todo el tiempo. De ahí debo agradecer a Fernando Vigueras, quien fue la primera persona que me invitó a tocar en vivo, ya que era algo que yo no había pensado antes. En el 2015, Rodrigo Ambriz y yo presentamos ‘Derrumbe’, una pieza audiovisual con sonido, en el Centro Cultural España, como parte del ciclo ‘Articulaciones del Silencio’, curado por Vigueras”.

Fotografías: cortesía Concepción Huerta
A veces definida como ruidista, otras como música electrónica y también experimental, Huerta señala: “De alguna forma el sonido en sí mismo es lo que más me atrae, el aspecto físico, el cómo incide en el oyente y los recursos que tengo para generar e interactuar con él. La experimentación viene de la forma de utilizar ciertos formatos, los métodos de grabación y las distorsiones que le aplico. El noise para mí fue un vehículo para generar disonancias e ir creando capas de sonido, generando atmósferas densas; siento que si no hay una estructura definida y específica, dejas que el sonido acontezca y se apodere, lo dejas suceder”.
Cuando uno ingresa en el bandcamp de la artista sonora, lo primero en encontrarse es “Today”, un corte breve; conforme exploramos el sitio, llegamos a las colaboraciones con Mabe Fratti, Nika Milano, Gibrana Cervantes y Camille Mandoki, hasta llegar a Personal Territories (2019), su primer álbum. Acerca de este proceso, cuenta: “Trabajaba el sonido de un forma muy intuitiva, hacía tracks o sesiones de improvisación y así los compartía, no me parecía que tendría que tener algún objetivo muy rígido por hacer, como tal cantidad de discos ni nada. Hacía diversas exploraciones con cinta y yo creo que estos tracks lo reflejan bastante. Aunque mi disco Personal Territories fue hecho y mezclado totalmente con tapes, para mí era muy importante narrar una situación real a través de lo ficcional, la invasión a los otros, pensar en nuestro cuerpos como nuestros territorios personales y cómo de alguna forma la violencia nos ha quitado, golpeado, atacado estos lugares que habitamos, pensando que México es unos de los países con más feminicidios, aunque no hablo únicamente y exclusivamente de la violencia hacia las mujeres, sino en general de este sistema violento en el que vivimos que dispara la violencia hacia todas direcciones. Reflexiono en cómo vivimos en un contexto donde nos irrumpen y nos invaden en lo más importante que tenemos”.
Luego de ese primer álbum, Concepción grabó “Courses of Matter”, una composición de la que dijo era “su primer acercamiento al beat y la música electrónica”. Tal afirmación resultó extraña a quien esto escribe y le pregunté si todo su trabajo previo no entraba en el rango de la electrónica y que ese acercamiento al beat era poco claro, más tangencial.

“Claro que todo lo anterior entra en música electrónica”, afirma. “Me refería a que tienen rítmicas más marcadas que son el eje central del track, aunque distorsionadas porque son sonidos que también se trabajaron desde la cinta y por eso pueden tener distintas variaciones. Cabe mencionar que en este trabajo tuve la oportunidad de colaborar con el artista visual Helio Santos, quien entendió perfectamente el sentido de los flujos entre lo análogo y lo digital que mezcló en el sonido”.
¿Cómo trabaja Huerta en el estudio, cuáles son sus métodos, cómo se acerca a un directo? “Comienzo con ideas, generando sonidos en sintetizadores y haciendo samples; después todo lo proceso y decido qué parte va a ser procesada por cinta; de ahí empiezo a construir con base a lo que quiero lograr. Últimamente, mi forma de trabajar el sonido ha sido más estructurada. Por ejemplo, la realización de piezas que tiene que ver con la multidisciplina, donde el eje sigue siendo el sonido pero hay distintos formatos de salida; por ejemplo, la instalación, audiovisual, cuadrafonía, podcast, etcétera. En cuanto a mi forma de trabajar en las colaboraciones que he hecho a lo largo de este año, nos reunimos para tocar e improvisar y de ahí sacamos algunas ideas que vamos desarrollando. Un ejemplo claro es el disco que hice con José Orozco Mora, Memorias suspendidas, publicado por el sello Hole Records; el álbum Desciende, con Camilo Ángeles, publicado por el sello TVL Records y el proyecto que desarrollamos Leslie Garcia y yo, Between Sounds”.
Aunque siempre se ha desempeñado como solista, hace unos años Huerta se integró a un “supergrupo”: el ensamble Amor, Muere, un proyecto que comenzó como un performance dirigido por Camille Mandoki y que a partir de entonces se concentró en la música, integrado por la citada Mandoki en voz, sintetizadores y electrónicos; Mabe Fratti en cello, voz y electrónicos; Gibrana Cervantes, violín, y Concepción Huerta en cintas y sintetizadores.
“Creo que ahí entendí bastante de la construcción colaborativa, de la composición de una manera más orgánica, cuando se cruzan dos integrantes que vienen de la educación formal académica y dos apasionadas del sonido; para mí, este proyecto ha sido de los momentos más mágicos en cuanto a la forma de escucharnos. El disco lo grabamos a principios de este año en la Pitaya, Coatepec, y ha sido un proceso bastante regenerador y lindo hacerlo nosotras mismas. Esperamos que para el próximo año lo tengamos listo”, comenta.
Varios trabajos recientes destacan en la agenda de Huerta. El primero de ellos es el video de “Pulsos”, un tema contenido en Memorias suspendidas, la obra al lado de José Orozco Mora. Es un video de imágenes oníricas, abstractas, un recorrido vertiginoso por la mente, por los pulsos de ésta, en tonos ocres, difusos, muy acorde con el tejido electrónico bordado por Orozco y Huerta, con fuertes reminiscencias de la electrónica teutona y realizado por Felipe Rebolledo.

Otro es una composición titulada “Silence Is Violence”, con una duración mayor a los 32 minutos, en el que las voces que se encuentran allí han sido deformadas, silenciadas violentamente y que se antoja una declaración de principios: “Distintos temas son tocados en mi trabajo, partiendo de mi exploración y búsqueda por generar narrativas sonoras como el imaginario, las relaciones interespecies, el tiempo, el contexto de violencia, el ser mujer, la ciencia ficción, lo documental que también son temas que me atraviesan como persona. Específicamente, en ‘Silence Is Violence’ trato de exponer que parte de la violencia se ha perpetuado por la presión que hay por silenciar la voz de las mujeres. El sonido para mí es una forma de enunciar”.
Otro trabajo reciente es Estática (SA Recordings / Spitfire), una placa en colaboración con Mabe Fratti y que surgió a raíz de que en SA Recordings escucharon “Dirección”, tema incluido en Pies sobre la tierra de la propia Fratti, en el que Huerta colabora con sus cintas en la creación de atmósferas.
“Nos hablaron para realizar la librería de samples y sacar un disco con ellos”, comenta. “Este proyecto iba a hacerse en 2020, pero por la pandemia empezamos a grabar apenas este año. Estamos muy contentas con el resultado, ya que ha sido un proceso muy enriquecedor trabajar con ellos. Estática es un disco bastante procesado y saturado. Queríamos llegar a esos extremos sonoros que al mismo tiempo hacen un contraste increíble con la voz hermosa y dulce de Mabe. No nos limitamos en el uso de instrumentos o en la forma de procesarlos. Creo que fue también una oportunidad de creación muy compleja, en la que pudimos realizar todos nuestros anhelos e intenciones para lograr un disco que nos gustara mucho: denso, con atmósferas profundas y que emane emociones”.
¿A qué se debe el incremento de mujeres en la música electrónica, crecimiento que no es de número únicamente, sino también de calidad? “Yo creo totalmente en la naturaleza creadora e inspiradora de los seres humanos. Hablando específicamente de las mujeres, siempre han estado ahí la investigación, el trabajo y la creatividad, sólo que han existido condiciones represoras y por lo tanto es algo que ha sido muchas veces infravalorado. La elevada calidad es por las maneras como nos aproximamos al sonido, nuestras formas de trabajarlo y lo que queremos comunicar. Siento que nuestra relación con lo sonoro viene de un lugar muy profundo. En el contexto donde me ha tocado desarrollarme, creo que lo más valioso es que generamos vínculos y colaboramos de una forma muy orgánica. Hay retroalimentación de procesos, compartimos conocimientos y existen muchas ganas de escuchar”, finaliza.
Felicidades por tan y largo camino recorriendo y valió el esfuerzo dedicación y estudio el resultado es tu dedicación a lo qué te gusta hacer y lo haces muy bien sigue tu camino
Te deseo muchos triunfos un abrazo con mucho cariño y
Bendiciones