Los fines de año son propicios para mirar atrás, hacer balances, recontar historias o sacar a la luz otras que, por alguna extraña razón, permanecen ignoradas.
Corrección.
En México hay muchas historias sonoras aún enterradas y por ello al salir a la superficie causan sorpresa, especialmente si el periodo que narran es previo a los noventa, fecha en la que muchos todavía creen empezó a hacerse el rock en México.
Dos de esas narrativas están contenidas en un par de producciones de reciente circulación. La primera es la reedición en vinil de Back up. Expedientes tecno pop 1980-89 y la reciente aparición de su “continuador”: Irradiador. Expediente post-industrial.
En 2005, At At Records y Noise Kontrol hicieron llegar Back up… La placa, como su nombre lo indica, hurgó en los baúles y entregó un muestrario de lo más emblemático de los pioneros de la electrónica popular de este país, grupos que atravesaron el circuito de clubes, aparecían en revistas y programas de radio especializados, realizaban conciertos, pero dejaron pocas o nulas grabaciones.
El disco recoge temas de Syntoma, Volti, Casino Shanghai, Silueta Pálida, Size, Artefacto, Duda Mata y Nahtabisk*, todas ellas agrupaciones que contaban con una grabación por lo menos. De los grupos inéditos –hasta ese momento–, estaban: Década 2, Los Agentes Secretos (de ambos se editaron discos posteriormente), Vandana, Cocou Bazar y Avant Garde.
Hace poco, el sello Dark Entries Records lanzó en vinil Back up. Mexican tecno pop 1980-1989, que debería ser el mismo disco editado en 2005, pero que, comenta Robert Castañeda, “debido a que el formato se limita a 40 minutos y un par de artistas tenían compromiso con otras ediciones”, es distinto al prescindir de Size, Casino Shanghai, Duda Mata, Los Agentes Secretos e incluir como gran novedad –pues es la primera vez que aparece en una grabación oficial– al Escuadrón del Ritmo con “Las cucarachas” y a Vandana con un track distinto.
Ahora At At Records edita una “continuación” llamada Irradiador. Exponente post-industrial cuyo objetivo, dice Castañeda, es “evocar y registrar el cambio de estilos en la música sintética en México en el salto de décadas, como una línea de tiempo, haciendo pausa justo cuando el house y los raves marcaban otro curso”.
El disco, como su antecesor, se convierte en una obra esencial instantánea, al recuperar temas en su mayoría inéditos, excavar profundamente en el subterráneo y sacar algunas joyas cuyo valor viene dado ya sea por la calidad de su propuesta o porque finalmente se hacen accesibles a la mayoría. Al materializarse por fin, pierden su aura “fantasmal”, dejan de ser evocaciones de los poseedores de un demo incompartible o de quienes vieron a estas agrupaciones en directo.
Es el caso de El Escuadrón del Ritmo, con “Hielo congelado”, dueto que, señala Jaime Herranz, uno de sus integrantes, “aportó humor a una música que se tomaba demasiado en serio en lo que hace a la temática de las letras; fuimos de los primeros grupos en hacer cosas en español, algo no muy frecuente en 1982; aportamos cosas visuales nunca vistas, como lo de usar pasamontañas para manejar el anonimato, cosas como el pollo Elviro o el destazar un pandita de peluche”.

El Escuadrón del Ritmo. Fotografía: cortesía del autor.
María Bonita, dúo de dark synth cabaret integrado por Mateo Lafontaine (QEPD, música) y Mario Lafontaine (letras, voces y según él mismo “primer drag queen de la escena underground”) únicamente vivió dos años, recorriendo el circuito de clubes de la época (Club 9, Rockotitlán, Tutti Frutti); nunca grabaron profesionalmente, pero aquí nos entregan la hilarante “Rezo el rosario”.

María Bonita. Fotografía: cortesía del autor.
El cuarteto Perfume (Ulalume, voz; Carlos Vivanco en composición, producción y guitarra midi; Masyoshi Imamura, teclados y Hiro Fujiki, guitarra rítmica) surgió en Nueva York y duró aproximadamente dos años. De ellos se incluye “Desire” y en palabras de su autor, Carlos Vivanco, “aporta lo que puede aportar una obra musical: tocar el alma de los demás”.
Diverso en su concepción, Irradiador explora el tecno vertiginoso de Figuras Abstractas con un track deudor de El Aviador Dro (“Proclamación al futuro”); muestra los tempranos escarceos experimentales de Bostich (“Pieza para dos radios”) e industriales lindando con el EBM de Ford Proco (“Militermia”) quienes en “ese momento –dice Robert Proco– nos estábamos cuestionando qué línea seguir, porque ya habíamos hecho un par de tracks bailables muy influenciados por la onda house, pero al final nos fuimos por el EBM; aunque si se presta atención, se advierten los hits de música bailable que explotaba en ese momento”.
También encontramos en Irradiador las primeras avanzadas de Fernando Corona (aka Murcof) y compañía en Vortex (“Visión oculta”), así como la ruptura que ya presagiaba Artefakto (“Omoplato”), el cual, en ese momento, dice Pepe Mogt, “buscaba una rebelión sonora que incursionaba en el ruido industrial y el EBM, siempre plasmando lo que percibíamos en la sociedad explotada y traicionada por los gobiernos en los inicios de los noventa”.

Artefakto. Fotografía: cortesía del autor.
La curaduría de Irradiador, cuya edición física comienza a circular esta semana, fue responsabilidad de Robert Castañeda quien, señala: “en la búsqueda de la mejor fuente me apoyé en la colección de demos de Francisco y Lauro Saavedra; también con Juan Vargas de Guadalajara”. De los doce cortes que dan forma al disco, sólo cuatro de ellos fueron editados previamente, la mayoría en demos o producciones de tiraje limitado, como el caso de LLT (Los Legendarios Tlaconetes), con su exquisita “Ficción” –en la cual Merlina Acevedo canta con magia– o el de La Función de Repulsa (“Amor es”), grupo tamaulipeco que, cuenta Toño Rotuno, uno de sus fundadores, en ese entonces se abocaba “más a la electrónica luego de Estro (su primer trabajo), ya que Luis Alberto consiguió una caja de ritmos propia y aún así se usaron sintetizadores prestados durante la grabación, porque sólo teníamos uno. Fue un punto de quiebre con muchísimas ideas, sin tener claro el resultado; simplemente queríamos producir tanto como se nos ocurriera”.
Acerca de esa azaroza selección que completan cortes de Duda Mata y Gestalt, Castañeda dice que lo más complicado fue “encontrar que los demos o grabaciones de los tracks den un espacio para la restauración y la masterización. Por esa razón, algunos temas están al límite de calidad de audio para ser presentados; por eso Irradiador y Back up son más un documento sonoro”.
¿Algún track favorito por su dificultad para incluirlo?, le preguntamos. “Me gusta más verlo y escucharlo como un conjunto. Al final siento que el tracklist completo te sitúa en esos highlights de la década: políticos, tecnológicos y culturales, como el TLC, la caída del muro de Berlin, la aparición del internet o las fiestas electrónicas clandestinas”, concluye.
LAS FOTOS DEL ESCUADRÓN DEL RITMO YO LAS TOMÉ. CRÉDITO, POR FAVOR. PEPE NÁVAR