Los Beatles se desbandaron en 1970. A finales de ese mismo año o ya al siguiente, cada uno de sus integrantes produjo un disco como solista. John Lennon puso en circulación Imagine, Paul McCartney hizo lo propio con su segundo álbum: Ram, George Harrison sacó su impresionante y triple All Things Must Pass y hasta Ringo Starr pudo publicar el simpático y curioso Beaucoups of Blues.
Cada uno de estos larga duración contiene muy buenos temas y posiblemente, si los de Liverpool hubiesen seguido juntos, su disco de 1971 habría sido una selección con lo mejor de los cuatro álbumes mencionados. Tomémonos la licencia para fantasear e imaginemos, track por track, corte por corte, cómo habría sido ese posible o imposible plato (¿producido por George Martin o por Phil Spector?), aunque cada lector podría armar el suyo propio con otras canciones tomadas de los ya mencionados álbumes solistas de los para entonces recientes ex-Beatles.
Nuestra propuesta es con cuatro temas de Lennon, cuatro de McCartney, tres de Harrison y uno de Starr. Así quizás hubiera sido el disco que en este 2021 estaría cumpliendo medio siglo de existencia.

Fotografía: Iberia Airlines, bajo licencia de Creative Commons
1.- “Imagine” (John Lennon). El quimérico Beatles 71 podría haber abierto con la hoy popularísima composición de Lennon. De manera ideal, en una versión interpretada por los cuatro integrantes del grupo (aunque dada la forma individualista como habían grabado desde el llamado Álbum blanco de 1968, tal vez John no habría admitido que alguno o algunos de ellos intervinieran).
2.- “Monkberry Moon Delight” (Paul McCartney). La extraña y fantasmagórica composición de McCartney habría brindado el clásico contraste entre canciones que tanto caracterizó a los discos de los Beatles, sobre todo a partir del Rubber Soul de 1965.
3.- “My Sweet Lord” (George Harrison). De modo inevitable, el célebre himno místico de Harrison habría tenido que ser incluido en el álbum. Porque para entonces, George ya se había ganado cierto derecho a influir en el contenido de los discos. Cierto es que All Things Must Pass apareció en noviembre de 1970, pero seguramente algunas de sus canciones hubiesen podido esperar dos o tres meses más para ser dadas a conocer en el álbum imaginario; después de todo, el siguiente trabajo discográfico de Harrison, Living in the Material World, aparecería hasta 1973.
4.- “Jealous Guy” (John Lennon). Este bellísimo tema habría engalanado el LP con su lennoniana delicadeza y vulnerabilidad. Es claro que después de 1970, la influencia de Yoko Ono en John y la de Linda Eastman en Paul tenía bastante que ver en todo lo que ambos llevaban a cabo.
5.- “Coochy Coochy” (Ringo Starr). En su disco Beaucoups of Blues, es esta la única canción escrita por el propio Starkey. Las demás pertenecen a otros autores. Por tanto, es la pantanosa y mississippiana “Coochy Coochy” la que tendría que aparecer en The Beatles 1971. Seguramente los cuatro se habrían divertido mucho al tocarla.
6.- “Uncle Albert / Admiral Halsey” (Paul McCartney). Para cerrar el lado A del acetato, la muy popular y juguetona canción de McCartney luce perfecta. En su momento muchos la rechazamos por bobalicona. A 50 años de distancia, haríamos bien en reconsiderarla.
7.- “Beware of Darkness” (George Harrison). Tema idóneo para iniciar el lado B, ya que es el primer corte en el disco dos del All Things Must Pass. Otra enorme canción que refleja el estado de misticismo oriental del que estaba imbuido Harrison (la letra advierte que no debemos permitir que la ilusión se interponga en el camino del verdadero propósito de uno en la vida).
8.- “Gimme Some Truth” (John Lennon). Otra pieza dura de Lennon. Escrita durante las sesiones del disco Let It Be, al final no fue incluido en este y ni siquiera existe una versión interpretada por los cuatro Beatles. En este caso habría sido distinto, incluido el inconfundible solo de guitarra de George Harrison.
9.- “Heart of the Country” (Paul McCartney). Alto contraste con el corte anterior. A la protesta de John, sobreviene la aparente conformidad de Paul con esta melodía de tipo campirano, alegre y despreocupada. Bonita, eso sí.
10.- “Oh My Love” (John Lennon). Esta bellísima canción de amor tiene en su sencillez clasisista (con ese piano es casi una polonesa de Chopin o un lieder de Schubert) la mayor virtud. Los juegos del bajo de Klaus Voormann hubiesen sido replicados con facilidad por McCartney. Una joya de Lennon.
11.- “All Things Must Pass” (George Harrison). La profunda majestuosidad de esta composición harrisoniana la hace ideal para haber sido el corte concluyente del imaginario The Beatles 1971. Inspirada en un poema de Timothy Leary y compuesta desde 1968, estuvo a punto de ser incluida en el Let It Be e incluso fue ensayada por el grupo; finalmente, a pesar de su grandiosidad y su profundo mensaje existencial, fue desechada.
12.- “The Lovely Linda” (Paul McCartney). El primer lado de Let It Be terminaba con la brevísima “Maggie Mae”, en tanto Abbey Road lo hacía con la aún más breve “Her Majesty”. Por tanto, The Beatles 1971 bien podría poner su punto final con esta melodía de escasos 44 segundos (aunque tal vez a Lennon no le hubiese agradado que la canción estuviera dedicada a la esposa de McCartney). Who knows!
Te olvidaste de another Day de marca