Nueva colección de las misas de Mozart

Mozart es ampliamente conocido por sus extraordinarias sinfonías, sus maravillosas óperas, su impresionante “Requiem” y sus exquisitos conciertos para piano y orquesta. También por su delicada y feliz música de cámara. Sin embargo, otro ámbito musical en el cual destacó sobremanera es el de la música religiosa y, de manera más específica, el de las misas.

El prestigiado sello discográfico Naxos acaba de iniciar la edición de las misas de Wolfgang Amadeus Mozart y ha lanzado un primer disco con la célebre “Misa de coronación” (o Misa en Do Mayor, K. 317), escrita en 1779,  y la llamada “Misa larga” (o “Missa longa” en Do Mayor, K. 262), compuesta en 1776.

Ambas obras de arte sacro son interpretadas por la Orquesta de Cámara de Colonia, Alemania, con el coro de la radio WDR de la misma ciudad (habrá que decir que los coros regionales de Alemania son posiblemente los mejores del mundo), todos bajo la batuta del director alemán Christoph Poppen. Poppen da una lectura clara y sencilla a las partituras mozartianas, con lo cual captura el lirismo de ambas misas y las vuelve absolutamente gozosas, a pesar de la solemnidad que su propia naturaleza exige.

La de “Coronación” es la decimosexta misa compuesta por Mozart y la escribió para las celebraciones de Pascua de marzo de 1779, cuando sólo tenía 23 años de edad. Debe su nombre a que se interpretó en Viena en 1790, once años más tarde de su estreno, durante la coronación del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Leopoldo II, quien sólo duraría dos años en el trono (otra versión apunta que en realidad la misa se interpretó durante la entronización del sucesor de Leopoldo II, su hijo, el emperador Francisco I de Austria, en 1792; de ser cierto esto, para entonces el autor ya había fallecido, pues Mozart murió en 1791).

La “Misa de coronación” es quizá la más popular y conocida de las diecinueve misas mozartianas. Su orquestación es plenamente sinfónica y está llena de diversas (y espléndidas) melodías. Por ejemplo, la melodía principal del “Agnus Dei” sería usada más adelante por el autor en el aria “Dove sono” de su famosa ópera cómica Las bodas de Figaro.

En lo tocante a la “Missa longa”, se trata de una obra menos conocida mas no por ello menos extraordinaria. De hecho, son muy pocas las grabaciones que existen de ella. Compuesta por Mozart cuando tenía escasos diecinueve o veinte años, lleva el título de misa larga no sólo por su duración, sino porque Leopold Mozart, padre del autor, lo escribió de pluma y letra en la parte superior del manuscrito cuando su hijo la terminó.

Tal vez para los estándares actuales no es una obra del todo larga (dura aproximadamente 30 minutos). Sin embargo, sí lo era en su época. Por ejemplo, en el “Credo”, cuando Cristo ya ha sido crucificado, el joven Wolfgang lo alargó con siete minutos de polifonía. También hay varias fugas (lo cual muestra la admiración del compositor por la música barroca, en especial la de Johann Sebastian Bach), cambio rítmicos y partes contrapuntísticas que nos hablan sobre la técnica que Mozart había adquirido como compositor a tan temprana edad. Como sorpresa, en la última parte del “Sanctus” aparece de pronto una inusual visión de felicidad que ilumina la obra.

La calidad de grabación de estas dos misas hace que se despierte en el escucha el deseo de conocer los volúmenes venideros de esta serie de Naxos. Los esperamos con ansiedad.

 

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Publicado en: Discos