Tan irregular como polémico, el auto homenaje que ha querido rendir Metallica al álbum más conocido y, sí, también el más polémico de su discografía, ha provocado toda clase de críticas y comentarios aun antes de su aparición. Ahora que por fin ha salido a la venta, resulta más fácil examinarlo y saber qué tan bueno o qué tan malo es.
Por si usted no lo sabe, el Metallica Blacklist consta de 53 covers, en cuatro discos, de las doce piezas que constituyen el llamado Black Album, cuyo nombre real es simplemente Metallica y que apareció en agosto de 1991, hace exactamente 30 años (y un mes). Los integrantes del cuarteto invitaron a más de cinco decenas de grupos y solistas para que eligieran uno de los cortes y realizaran una versión desde el estilo de cada uno. Para bien o para mal, algunos entendieron la idea y trataron de llevarla a cabo, con buena, regular, mala o pésima fortuna. Otros se limitaron a realizar copias al carbón que en su mayoría resultan francamente prescindibles.
Hemos elegido la que a nuestro criterio es la mejor versión de cada uno de los temas, en orden de aparición. Sin más, helas aquí.

1.- “Enter Sandman”. Alessia Cara & the Warning. De las seis versiones de este tema, esta no sólo es la que abre el álbum sino la mejor de todas (y una de las mejores de todo el Metallica Blacklist). Las integrantes de The Warning la deconstruyeron por completo y la transformaron prácticamente en una nueva canción. No sólo lograron que una cantante de pop como Alessia Cara encajara muy bien, con su peculiar y linda voz levemente rasposa, sino que conformaron casi una suite con partes definidas y distintas entre sí, para ir de la calma al vértigo y de la majestuosidad al estruendo final, con un gran arreglo instrumental y vocal. Excelente trabajo de las mexicanas y su acompañante canadiense.
2.- “Sad But True”. St. Vincent. Siete son las versiones de este corte y la que hizo Annie Clark es por mucho la más brillante. Con su fino art rock y su fantástica manera de tocar la guitarra, St. Vincent (que es decir Clark) logró darle un toque muy distinto, con su característica y provocadora cachondería llena de toques electrónicos, ritmos rotos y guitarreos excelsos. No la deconstruyó por completo pero sí la transformó en otra cosa muy distinta a la original.
3.- “Holier Than Thou”. The Chats. De los cinco covers de “Holier Than Thou” no se hace uno. Todos suenan muy parecido. No obstante, si hay que elegir alguno, nos inclinamos por el de este grupo punk australiano que cuando menos le da un toque divertido, muy a la Sex Pistols.
4.- “The Unforgiven”. Moses Sumney. También con siete versiones, esta muy conocida composición (quizá la tercera más popular del álbum negro original) logra su más destacada interpretación con este cantante estadounidense de origen ghanés, quien consigue darle un inquietante toque onírico, gracias a la sutileza y hondura de su voz y al arreglo elegantemente minimalista en el que destaca un bajo que nos remite a Jaco Pastorius. De lo mejor del álbum.
5.- “Wherever I May Roam”. Jon Pardi. Quizás el tema que corrió con peor suerte, ya que sus cuatro covers resultan muy pobres (en especial el horror de J Balvin y su lamentable versión reguetonera). Hubo que escoger entonces el menos malo. Desde su órbita country, Pardi conservó al menos la oscuridad de la canción sin variar su estructura y sin demasiada imaginación. Apenas aceptable.
6.- “Don’t Tread On Me”. Volbeat. El conocido grupo danés de heavy metal (y por tanto paisano del baterista de Metallica, Lars Ulrich) no podía faltar en la lista negra y lo hace con gran dignidad metalera. Se dice que “Don’t Tread On Me” siempre ha sido la canción más extraña y polarizante de The Black Album y aunque no la varió demasiado, posiblemente Volbeat la haya mejorado.
7.- “Through the Never”. Tomi Owo. De manera aun más radical que The Warning, la cantante nigeriana desarmó y reconstruyó este tema de thrash para transformarlo en un r&b en toda la línea. Resulta en verdad difícil reconocer que se trata de la misma pieza, aunque poco antes del final el riff indica que sí lo es. Excelente trabajo de alguien que entendió de qué se trataba el asunto cuando Metallica solicitó realizar una versión nueva.
8.- “Nothing Else Matters”. Igor Levit. Posiblemente la composición más popular del Metallica de 1971 y un clásico, no sólo del cuarteto californiano sino de la historia del metal y del rock mismo. ¿Cómo lograr una versión diferente? Misión complicada. ¡Doce fueron los intentos por hacerlo en el Blacklist! Buenos resultan los de Phoebe Bridgers, Mickey Guyton, Dermot Kennedy y Chris Stapleton, pero se sujetaron a la estructura de la canción y sólo aportaron sus estupendas voces. My Morning Jacket hizo algo simpático pero extraño, mientras que la versión en español y con flautitas andinas de Mon Laferte, bueno…, sin comentarios. En cambio, el virtuoso pianista ruso Igor Levit, desde su formación clásica, realizó la mejor versión con este arreglo instrumental, con aires de Keith Jarrett, que raya en la genialidad. Fantástica.
9.- “Of Wolf and Man”. Goodnight, Texas. Este es uno de los cortes que sólo tuvo un cover. Fue hecho por el peculiar grupo de folk rock Goodnight, Texas (así, con la coma intermedia) y hay que decir que desarrolló un gran trabajo, con hermosas armonías vocales à la Crosby, Stills & Nash y una instrumentación acústica de enorme finura. Una verdadera belleza.
10.- “The God That Failed”. Imelda May. La espléndida cantante irlandesa trata de brindar todo su estilo bluesy y rockabilly y aunque su versión tal vez no está del todo lograda, sí supera a la de IDLES, en el otro cover de esta canción que aparece en el álbum.
11.- “My Friend of Misery”. Kamasi Washington. Una delicia, un toque de jazz que parecería imposible para el estilo de Metallica. Muy en la senda de Snarky Puppy, para finalmente derivar en el avant-garde, el arreglo de Washington revienta de manera sensacional con su saxofón a pleno fuego (¿un sax metalero?). Mención aparte merece la cantante Patrice Quinn, con su misteriosa y deliciosa interpretación. Otra de las pocas joyas del Metallica Blacklist.
12.- “The Struggle Within”. Rodrigo y Gabriela. Con su ya conocido sonido, el dueto mexicano de guitarras acústicas ataca el tema con el cual Metallica cerró su disco hace 30 años y lo hace de manera bastante aceptable, aunque sin la intensidad del original. Cabe decir que de “La lucha interna” sólo hubo esta versión.
Buenas versiones, dejando de lado el primero, que es por palero