Quien haya tenido trato con el guitarrista y cantante Armando Tovar (mejor conocido como “Yea”) sabe que es uno de los tipos más salvajes e insumisos de la urbe poblana. Su aspecto, oscilante entre vestimentas punk y glam, produce alarma entre aquellos que desconocen a los de su ralea; pero sin duda lo más destacado en el líder de la banda de garage-punk Los Sex Sex Sex es su talante irreverente, audaz, visceral y directo, el cual, alcanza puntos máximos de refulgencia cuando se presenta en algún escenario al lado de sus no menos agrestes compañeros Mario Roa (bajo y coros), Daniel Crespo (batería) y Omar Ali (sintetizador y guitarra).
Proyecto atípico para los estándares del gremio local, fue concebido formalmente por Tovar en 2010, bajo la decisión de renunciar a su tradicional rol como mero guitarrista y satisfacer sus necesidades creativas más urgentes. Consecuente con la naturaleza de su fundador, el nombre del grupo no podía ser menos osado: “Es una inspiración que vino de los Ramones por su canción ‘Wart hog’ que yo creía que en parte de su letra decía: ‘sex, sex, sex’ y realmente dice, ‘sick, sick, sick’; fonéticamente me gustó como sonaba. También disfruto pensar que mis bandas favoritas, como Iggy Pop, The Gun Club, Lou Reed o los Wipers, son de gente que tiene bien claro que el sexo la impulsa para funcionar. Por último, me parece que el sexo está en todo y mueve al mundo, pero al mismo tiempo nadie habla de él, aun cuando te dan el mensaje en la cara y tú no lo puedes ver”.
Asediado desde el inicio por distintos obstáculos, principalmente económicos y los concernientes a la rotación de integrantes, Tovar nunca se desalentó y encontró en el infortunio un poderoso aliciente que marcaría su proyecto desde entonces (“tus errores y limitaciones son los que forjan tu camino y te llevan a crear un sonido propio, música auténtica”).
Comenzó en 2012 a difundir sus primeras composiciones rudimentarias, mediante cassettes que adquiría en tianguis o mercados ambulantes, les borraba el contenido, grababa sus temas, pintaba a mano o imprimía las portadas y, ocasionalmente, agregaba dibujos o contenidos que semejaban un fanzine. El costo por cada ejemplar era de 25 pesos y albergaban canciones como “Ella está hueca”, “Quiero inyectarme”, “Quiero Tijuana”, “Sex Sex Sex tema” y “Nací para perder”. La distribución de aquellos prototipos levantó mofas e incluso compasión entre cercanos y compañeros que no comprendieron el propósito y la valía de su trabajo.

Fotografías: cortesía de Armando Tovar
Dos años más tarde, Los Sex Sex Sex liberaron su primer EP oficial, intitulado Crisis, vía el sello Ducado Records. Para dicho trabajo, se prensaron trescientos discos de vinil en formato 7” con las piezas “Aburrido de ti”, “Siempre como culebra”, “Crisis” y “Clase del 88”. La grabación estuvo a cargo tanto de Armando Tovar como del músico y periodista cholulteca Arturo Uriza (actualmente miembro del dueto electrónico Cholula Dans Division).
Crisis no se anda con rodeos y falsas pretensiones: es frenético, enérgico, tempestuoso y crudo. Ya sea que Tovar, con sus briosos riffs, y Crespo a la batería comiencen al unísono y sin preámbulos sus respectivas maniobras fragorosas, mientras Roa, en el bajo, tiende un potente soporte para sus compañeros, o simplemente cualquiera de ellos ejecute algún breve movimiento a manera de preludio y posteriormente sus camaradas se incorporen al estridente flujo, lo cierto es que todas las piezas son una explosión de vitalidad y dinamismo que no dan tregua y respiro. Por otra parte, las letras de Tovar, aunque ásperas y desprovistas de adornos, exudan rasgos intimistas (por ejemplo, “Clase del 88” y “Crisis”).
“En retrospectiva, lo veo como una fuerza que unió a personas muy específicas, pues, estuvieron los que tenían que estar y dejó una marca imborrable en todos los involucrados”, cuenta nuestro entrevistado.
Efectivamente, el desarrollo del disco se caracterizó por la intensa afinidad de ideas y experiencias (especialmente entre Uriza y Tovar, ya que ambos comparten la misma edad y comulgan con el credo punk del “Do it yourself”). Más tarde, Crisis apareció en formato LP, pero sólo para streaming y con la inclusión de los temas “Esalen”, “Éxtasis blues”, “Soy un animal”, “Noche de acción” y “No me hagas perder el tiempo”. Los gamberros, pese a sus limitaciones, se negaban a rendirse.
Con aquella placa bajo el brazo, Los Sex Sex Sex afianzaron su posición en la escena garage-punk regional, lo que se tradujo principalmente en entrevistas para programas radiales y sitios web. Asimismo, tuvieron invitaciones a festivales y conciertos fuera de la Angelópolis (como su participación en el Festival Marvin 2016 y teloneros en la presentación del grupo californiano Foster the People, en 2017), pero todavía más importante: los acercó a las personas y grupos indicados que al cabo del tiempo se volverían valiosos amigos y aliados.
El siguiente LP de Tovar y compañía comenzó a urdirse casi enseguida de Crisis; sin embargo, por numerosas y diversas contrariedades no apareció sino hasta 2019, con el nombre Somos problema.

Editado por la disquera regiomontana CINTAS, se realizaron exclusivamente cien cassettes transparentes color verde oscuro. El grupo manifestó de nueva cuenta su predilección por las ediciones limitadas y los formatos de audio anteriores a la era digital.
En Somos problema, si bien es posible encontrar remanentes de su trabajo anterior entre los doce temas que conforman la placa, también se advierten progresos: nuevos matices sonoros y un tratamiento más elaborado en las composiciones, aunque sin traicionar sus rasgos rasposos y afilados.
Tovar comenta: “Los discos que me influenciaron para crear el Somos problema son Blood Visions de Jay Reatard, Slaughterhouse de Ty Segall y el video musical “Chem-Farmer” de Oh Sees, entre varios más. Pero básicamente, el trabajo me ayudó a sentirme como en familia, con mi gente. Por algo, abres el booklet del cassette y lo que tiene es una lista de agradecimientos para muchos amigos”.
Canciones como “Visión”, “Somos problema”, “Siempre vestimos de negro”, “Muerterrey”, “Encrucijada”, “Desierto” y “El rock salvó mi alma” se sumaron al repertorio del grupo que, dicho sea de paso, ostenta fama como destructor y caótico, pero también como realizador de memorables tocadas.
Por otra parte, los vínculos logrados con numerosos camaradas a lo largo del camino, junto con su tenacidad y esfuerzo, han favorecido al grupo para incluirle en varios compilados. Los más destacados son Tributo a Size. El tamaño sí importa, con el cover “GoGo Girl” (Histeria colectiva, 2017); RSD 2019, limitado a cien audiocintas, con la pieza “El rock salvó mi alma” (CINTAS, 2019); Compilado Bahama Mx 2021, limitado a cincuenta audiocintas con el tema “Coca y amor” (Bahama Records y CINTAS, 2021) y Hotel Records México Vol. 2, disponible solo vía streaming con su más reciente composición, “Sonido perdido” (Hotel Records, 2021).
El trabajo y la fraternidad transformaron al extravagante e incomprendido Tovar en una figura destacada para la escena garage-punk poblana y sus alrededores. Finalmente, Los Sex Sex Sex se encuentran explorando nuevas variantes sonoras (tal como lo sugieren sus más recientes lanzamientos “Coca y amor” y “Sonido perdido”), al tiempo que alistan detalles para su actuación en el próximo MonkeyBee Festival Vol. 2, programado para fines del presente año, el cual, sin duda garantiza la detonación de mucha música salvaje.