¿Quién es el mejor pianista en la historia del jazz? Difícil decirlo, casi imposible. ¿Art Tatum? ¿Jelly Roll Morton? ¿Fats Waller? ¿Erroll Garner? ¿Thelonius Monk? ¿Herbie Hancock? ¿Bill Evans? ¿Dave Brubeck? ¿Chick Corea? ¿Horace Silver? Todos son verdaderos genios del instrumento y su música perdurará por siempre. Pero hay uno más, otro gigantesco virtuoso al que Duke Ellington (otro dios del piano) llamó alguna vez “el maharajá del teclado” y me refiero a esa leyenda del jazz que fue y sigue siendo el pianista canadiense Oscar Peterson.
Nacido en Montreal en 1925, el también compositor y arreglista disfrutó de una prolífica carrera de seis décadas, en la que grabó más de 200 discos y ganó innumerables premios en todo el mundo, hasta su muerte en 2007, a los 82 años.
He aquí cinco momentos clave en la carrera de Peterson, con cinco temas clásicos contenidos en el mismo número de álbumes.

Oscar Peterson, Munich 1977.
Fotografía: Hans Bernhard (Schnobby) bajo licencia de Creative Commons
1. “Fine and Dandy” (del disco Live at Carnegie Hall, 1949). Cuenta la historia que el productor californiano Norman Granz (fundador del prestigioso sello Verve y promotor de gente como Billie Holiday, Ella Fitzgerald y Charlie Parker) descubrió a Oscar Peterson mientras se trasladaba en un taxi en la ciudad de Montreal. El conductor del auto de alquiler llevaba encendido su radio y por fortuna era un taxista de buen gusto musical, ya que iba escuchando una transmisión en vivo de un pianista fantástico de apellido Peterson. Impresionado, Granz movió cielo y tierra hasta dar con el músico y lo invitó a actuar en los conciertos que él mismo empezaba a organizar bajo el nombre de Jazz at the Philharmonic, un espectáculo itinerante y hoy clásico que duraría tres décadas. De esa manera se dio la primera actuación de Oscar Peterson en los Estados Unidos, nada menos que en el Carnegie Hall de Nueva York, donde Granz lo presentó como “uno de los próximos gigantes del jazz”. Por supuesto que acertó y no sólo eso: a partir de aquella afortunada circunstancia (sobra decir que la presentación fue todo un éxito), el buen Norman se convirtió en manager de Peterson y permanecieron juntos durante la mayor parte de la carrera del canadiense.
2. “Sweet Georgia Brown”" (Del disco Live in Brussels, 1957). Peterson llegó a llamar “la banda más estimulante de mi carrera” al mítico trío que conformó junto al bajista Ray Brown y el guitarrista Herb Ellis. “Había una química muy especial en el grupo y la interacción que se producía durante las improvisaciones era mágica, asombrosa, casi telepática”, escribió alguien. Esto quedó patente en la presentación de los tres músicos en el Jazz at the Philharmonic que se llevó a cabo en la ciudad de Bruselas, Bélgica, en 1957. El concierto inició con la clásica “Sweet Georgia Brown”, transformada por el trío en una obra de arte.
3. “C Jam Blues” (Del disco Live in Denmark, 1964). Cuando Herb Ellis abandonó al trío de Oscar Peterson, en 1958, el pianista y su contrabajista, el fabuloso Ray Brown, decidieron dar un giro y cambiar la dirección y la dinámica de la agrupación. En lugar de otro guitarrista, optaron por llamar a un baterista y el elegido resultó ser Ed Thigpen. Con esta nueva alineación, surgió uno de los tríos con mayor swing (hard-swing, de hecho) en la historia del jazz. Quizás el mejor ejemplo del sonido magnético del flamante conjunto fue su maravillosa e irrepetible interpretación de esta composición clásica de Duke Ellington, durante su legendaria presentación de 1964 en Copenhague. Resulta terrible y trágicamente paradójico saber que mientras en Europa estos músicos eran tratados como si pertenecieran a la realeza (y de hecho pertenecían a la realeza del jazz), en su propio país, dominado por el racismo, eran tratados como gente de segunda categoría.
4. “Mack The Knife” (Del disco Live in Finland, 1965). Un año después de su disco en Dinamarca, Oscar Peterson decidió aumentar el espectro musical de su banda y agregó no a uno sino a tres instrumentistas para conformar un sexteto sensacional. Y cómo no, si esos nuevos integrantes eran nada menos que el saxofonista Ben Webster, el vibrafonista Milt Jackson y el trompetista Clark Terry. Una agrupación de ensueño (aún no existía en el rock el concepto de supergrupo, pero este sin duda lo era). Como para muestra basta un botón, he aquí la versión del sexteto a la inmortal “Mack The Knife” de Kurt Weill y Bertold Brecht, tema perteneciente a la legendaria y muy alemana Ópera de los tres centavos (1928). Gracias a la afinidad por el blues que compartía con Peterson, Terry (quien fuera ídolo de Miles Davis) encajó particularmente bien con el pianista. En este video, aparece la banda como cuarteto, con el propio Terry, ante el público finlandés precisamente en 1965.
5. “The More I See You” (Del disco Oscar and Benny, 1998). Oscar Peterson se mantuvo activo hasta una edad muy avanzada. Sólo un ataque al corazón, del que sobrevivió en 1993 pero le inutilizó dos dedos de la mano izquierda, lo obligó a retirarse durante dos años. Regresaría en 1995, pero ya no era el mismo y de hecho en ocasiones sólo tocaba con la mano derecha. Sin embargo, se convirtió en mentor y maestro de algunos jóvenes músicos. Al parecer, su favorito fue Benny Green, un talentoso pianista que aprendió todo lo que había que aprenderle a Peterson y se integró al trío de Ray Brown, aunque también grabó con su profesor el espléndido álbum Oscar and Benny (Green tenía 35 años y Peterson 73). Un disco a dos pianos en el que por momentos se dificulta distinguir cuáles partes toca cada uno.
Bonus track: A manera de pilón, esta increíble actuación de Oscar Peterson al lado del gran guitarrista estadounidense Barney Kessel y el contrabajista danés Niels-Henning Ørsted Pedersen, para tocar “Boogie Blues Studio”. El año, 1974. Disfrútelo usted.