Kombynat Robotron y el arte de improvisar

¿Recuerdas cuando Alemania estaba dividida por una pared y se hablaba de una zona oriental y una occidental? ¿No? Entonces eres de esos escuchas que desconocen el krautrock o saben de éste por algunos de los músicos que crecieron bajo su influencia. Si lo recuerdas, no necesariamente significa que eres viejo; tal vez eres un asiduo de la historia contemporánea o bien creciste con una Alemania ya unificada y por ello la frescura de esa memoria.

Ese es el caso de Jannes Ihnen (guitarra, sintetizadores, voces ocasionales), Richard Schroeder (guitarra), Class Ogorek (bajo) y Thomas Handschick (batería y percusiones), quienes en 2018, en la ciudad de Kiel (la cual formaba parte de Alemania Oriental antes de la caída del muro), llevaron a cabo su primera sesión bajo el nombre de Kombynat Robotron.

“Tomamos el nombre de Kombinat Robotron, el fabricante más grande de electrónicos de Alemania del Este, asentado en Dresden”, dicen. “Nos gustaba el sonido y solamente modificamos un poquito la grafía para hacerlo único. Tocamos con la misma alineación desde nuestros inicios. Aunque Kiel no es una ciudad muy grande, no nos conocíamos muy bien cuando hicimos nuestra primera sesión en 2018. Tommy se acababa de mover de Hamburgo a Kiel y conocía a Richi de un concierto en el que su banda, Dune, abrió para el grupo de Richi (AUX). Jannes y Claas habían jameado juntos  algunas veces y conocían a Richi, quien estaba buscando músicos para comenzar una nueva agrupación y así fue como nos juntamos”.

Kombynat Robotron es resultado de diversas influencias. Los cuatro provienen de distintos géneros y bagajes musicales, desde el garage y el stoner, hasta el punk, el indie y el doom, sin olvidar la psicodelia. Añadan a eso el diario acontecer de sus vidas, el disfrute de tocar juntos y la necesidad de improvisar (“el jamear juntos nos da el espacio para dejarnos ir y simplemente ser”) y encontrarán el sentido de esta música, permeado por un profundo sentido de la libertad guiado por el primer krautrock.

Fotografías: cortesía Kombynat Robotron

¿Cuáles son sus discos preferidos, cuáles sus bandas de cabecera? “Definitivamente el primer álbum de Neu!, porque ‘Hallogalo’ y su beat motorístico es legendario. También Musik von Harmonia, de Harmonia, porque estaba alejado de su tiempo y el Can de Damo Suzuki, porque parece no seguir ninguna regla o estructura; pero también disfrutamos a propuestas de la nueva generación como Kungens Män, Zement y Minami Deutsch”, comentan.

Kombynat Robotron hace música hipnótica, cuya repetición de inmediato sumerge al escucha en estados de trance. El cuarteto teje un ritmo persistente, machacón y sobre éste la guitarra o los sintetizadores trazan hebras de sonido en apariencia distintas de esa primera alfombra, pero en realidad lo que hacen es darle una variedad al viaje en el cual nos hemos adentrado desde  los primeros minutos (“I” en KR II). En la agrupación hay momentos en que la figura del baterista Klaus Dinger (QEPD), se agiganta, porque el ritmo es metronómico, invariable, marcan con cada golpe una ruta, una línea a seguir que no es recta porque en ese trazado la guitarra serpentea, dibuja otros paisajes, casi siempre espaciales.

No, tampoco se trata de un clon. En este trayecto que empieza con ritmos motorísticos, también hay espacio –y mucho– para las atmósferas, para los viajes por el interior de la mente, para hurgar en el yo interno, ya sea sin ayuda o con el auxilio de alguna de sus sustancias preferidas.   También hay pasajes lentos (llamémosles inmersivos), por ejemplo en I (corte 1) que parecen un paseo plácido, aunque el paisaje sugerido está muy lejos de lo convencional. Sí, Kombynat Robotron crea en la mente del escucha lugares que uno debe poblar con su propia imaginación, es una música sugerente que lo toma a uno de la mano y lo conduce lentamente por espacios deshabitados, amplias planicies en donde a lo lejos, en el horizonte, se advierte un resplandor, probablemente de una urbe o de una colonia espacial.

“Nuestra música es mayormente improvisada. Hay algunos patrones que evolucionan de jams a los que podemos regresar cuando nos perdemos, pero hasta el momento no hay mucha composición. Algunas veces hemos tratado de componer juntos, pero ha resultado que trabajamos mejor cuando no tenemos algo escrito previamente. Teníamos muchos planes para el 2020, festivales y conciertos no sólo en Alemania, también en otros países de Europa, así que naturalmente nos sentimos bastante decepcionados cuando éstos empezaron a cancelarse; entonces decidimos mover nuestro equipo al club de Richi que se llama “Die Schaubude” y empezamos a tocar y a grabar nuestras sesiones. Esa fue una buena oportunidad para tocar, improvisar y no perder la conexión que ya teníamos como grupo. Un concierto de Kombynat Robotron es una experiencia única, porque todo se trata del momento y de ‘remojar’ la atmósfera entre nosotros y el público. Nos encanta experimentar y ver hacia dónde nos lleva ello”, afirman.

Aunque el cuarteto apenas tiene tres años de haberse formado, su producción discográfica es amplia; sin embargo, la posibilidad de conseguir copias en físico es cada vez más complicada, ya que los tirajes se agotan rápidamente:

“El primer álbum, Trefee, tendrá una reimpresión este año y -270°C ya se reeditó. Para ser honestos, no esperábamos que se vendieran tan rápido, porque entonces probablemente hubiéramos hecho más”.

A esta discografía se agregan las sesiones del grupo disponibles en su canal de youTube. Al respecto dicen: “Nuestro plan es grabar una o dos sesiones al año en el estudio Dickfehler, el mismo en donde grabamos las sesiones que puedes encontrar en youTube. Es un buen lugar para estar, se ubica en un área rural, en Ostfriesland, en la parte  norte de Alemania, y el productor, Hanno, es un buen amigo de nosotros. Él es el baterista de TOT, otra de las bandas de Jannes y sabe cómo hacernos sonar bien. Solíamos grabar la mayoría de esas sesiones, pero se volvió abrumador y la calidad mermó un poco, así que ahora preferimos calidad encima de cantidad y pensamos que lo mejor para nosotros sería involucrar a Hanno en nuestras sesiones. La calidad del sonido y la atmósfera durante la grabación fueron muy diferentes a las de bandcamp, así que eso se refleja en el resultado”.

Pregunto si, dado que residen en Alemania, han pensado en invitar a algún músico de la era de oro del krautrock a tocar con ellos y la respuesta es entusiasta: “Obviamente. Sería un honor, porque estamos totalmente influenciados por este género, pero hasta ahora no ha sucedido, aunque definitivamente estamos listos (Damo, ¡llámanos!). Así que por ahora sólo tocamos con la nueva generación, lo cual también es un honor”.

¿Qué esperar para el futuro? “Tocar en cuanto sea posible, extrañamos las presentaciones en vivo. Esperamos hacer nuestro tour como estaba originalmente planeado en 2020 y haremos más grabaciones este 2021”.

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Publicado en: Entrevista