Humus: un viaje pesado

Jorge Beltrán comenzó a tocar a mediados de los ochenta en diferentes agrupaciones, siempre con la idea de hacer un disco, pero los tiempos, más los egos, no ayudaron a que lograra concretar ese sueño de inmediato.

Cuenta el guitarrista en mi libro El otro rock mexicano que al no progresar sus bandas, se quedó solo y empezó “a hacer cassettes; grababa y grababa, pero mis cintas no las mostraba a nadie. En 1989, compré un pequeño teclado que le dio una nueva dimensión a mi música y compuse una canción llamada ‘Restauración’ porque sentí que con ella restauraba mi imperio musical, mi confianza”.

De 1989 a 1992, el guitarrista permaneció en SEMEFO y por esos años llegó al Tianguis del Chopo con una cinta titulada La sopa invisible, a la que se añadieron cuatro cassettes más: Siéntate y escucha, Cero melódico, Jardines colgantes y Planepantla, en los que tocaba todos los instrumentos y apenas se hacía ayudar por algún invitado. Cinco producciones caseras firmadas bajo su nombre que se reeditaron en 1992 ya con el nombre de Humus, fecha en la cual finalmente cumple el sueño de ver su música asentada en acetato cuando el 26 de junio aparece Tus oídos mienten.

Fue el comienzo de una trayectoria a la que sucedieron álbumes como Humus (1995), Malleus Crease (1996), 4 (1997) y Whispering Galleries (1999). Pero de pronto, el silencio se posó sobre él.

Fotografías: cortesía de Jorge Beltrán

El frenético y prolífico guitarrista desapareció o al menos eso se pensó durante mucho tiempo. Abandonó el entonces Distrito Federal y se mudó a Monterrey, Nuevo León. La música lo es todo para él, pero las satisfacciones económicas que ésta le proveía en ese momento eran insuficientes.

Humus es un grupo de culto, la obra de un lobo solitario que es reverenciada por sus fans y en círculos especializados, pero cuyo número no crece pantagruélicamente. Sin embargo, Beltrán no cuelga el instrumento ni lo pone a dormir, sólo posterga las grabaciones, su edición física (silencio parcialmente roto con el lanzamiento en formato digital de Happy Days Ahead, 2011), pues tuvieron que pasar tres lustros para tener entre manos un nuevo trabajo del hombre orquesta: Wheel of Malarkey.

Decíamos atrás que Beltrán es prolífico y si bien las ediciones en formato físico de su obra han escaseado, en el plano digital se ha dado vuelo y ha editado no sólo obras recientes (Super Dose Not Over Dose, Brain, Kush, Puscle Mind, Bhang Theory, entre otros); también ha expurgado el baúl de las grabaciones para sacar a la luz buena parte de su pasado (Live Through the Eras, los hasta ahora tres volúmenes de Vault Tapes, La hora de las gatas).

No obstante, el guitarrista es un romántico, un hombre formado en la old school para quien el formato físico es vital. En parte para paliar esa ausencia y también a manera de homenaje LSDR (Low, Slow and Distorted Riffs) y El Otro Rock establecieron una alianza y lanzaron A Heavy Journey With, un box set doble recopilatorio (incluye poster, stickers) que recoge algo de lo más importante de este representante solitario del instrumento de seis cuerdas; apenas un atisbo a una amplia trayectoria, pero que busca situar en la mente de los escuchas de la nueva generación –y actualizar en la de sus viejos seguidores– el trabajo de un hombre que ha sido fundamental en el desarrollo de la sicodelia y el stoner en nuestro país y que, con una férrea actitud, ha demostrado que se puede mantener una línea artística sólida, sin necesidad de doblegarse. Claro, a menos que lo que se busque sea la fama.

Humus-Beltrán es hijo de la sicodelia, del krautrock, de la improvisación. Por sus venas fluye la influencia de Ultimate Spinach, Can, Blue Cheer, Amon Düül II, entre otros. Es un sonido que apela a largos diálogos con los músicos que acompañan a la banda de un solo hombre en sus diversas correrías, un fluir sonoro que demanda amplitud de espacios y por tanto es expansiva, tiende a privilegiar los cortes de larga duración, es música en la cual los solos de guitarra son un importante condimento, música cósmica, hija del siglo XX, alimentada de una cauda innumerable de agrupaciones sicodélicas y experimentales engendradas en los últimos 45 años.

Nunca ha sido fácil adentrarse en este sedimento sonoro; sin embargo, es importante señalar que su autor jamás ha intentado desvirtuar su proyecto o doblegarse para complacer. Él tiene muy claro que su trabajo es minoritario, pero también sabe que si Humus tuviera a su alcance una plataforma mediática como la que disponen otras bandas, su nombre sería un referente inmediato de la escena sicodélica nacional e internacional.

A Heavy Journey With…, en una edición limitada a 100 copias, busca contribuir a ello.

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Publicado en: Discos