Los Guanábana: entre el ska, el reggae y el jazz

Su última presentación tuvo lugar el 14 de febrero de 2020, en la sala de conciertos Beat 803 de la ciudad de Puebla, poco antes de los cierres ocasionados por la pandemia de covid-19. Aquella noche, Los Guanábana brindaron un memorable concierto ante una nutrida audiencia, exudando energía, talento y alegría para sus más fieles seguidores y amigos, quienes durante dieciocho largos años los han acompañado en su trayectoria.

Por otra parte, nadie pudo prever el infortunio que arrastraría consigo la peste del coronavirus y lamentablemente las presentaciones programadas para el décimo octavo aniversario de Los Guanábana, una banda tan representativa para los géneros reggae, ska y sus derivados, sufrieron una cancelación definitiva. Empero, lo acontecido en Beat 803 tuvo el poder de evocar con vehemencia los días más esplendorosos del grupo y proclamaría un nuevo ciclo en su carrera pese a la creciente adversidad, asunto que felizmente se cumplió con el anuncio en agosto del año pasado sobre su retorno a los estudios de grabación para realizar nuevas canciones, luego de una década completa en absoluto silencio discográfico.

Aunque el grupo nunca se alejó de los escenarios, lo cierto es que durante estos últimos años prevaleció una pronunciada sequía en cuanto a producciones se refiere, circunstancia por demás contraria a cuando comenzaron sus andanzas en la ciudad de Puebla, en el lejano 2002, con una discografía que comprende los demos Ska Reggae Rocksteady Dub (2003) y La casa de madera (2005); al igual que tres placas muy bien logradas: Heartbeats (2007), Welcome to Reality (2008) y Los Salvajes (2010). Esto hizo del conjunto una referencia tanto local como regional, con un estilo único de música instrumental con fuerte arraigo en ritmos caribeños, principalmente jamaiquinos.

Las razones para tan prolongada privación se debieron en gran medida a la complejidad que conlleva armonizar distintos sentimientos, gustos, juicios y circunstancias entre los numerosos integrantes de un proyecto de tal proporción. Sin embargo, Los Guanábana sortearon exitosamente dicho obstáculo al conjuntar elementos experimentados con brillantes jóvenes instrumentistas.

Fotografías: cortesía del autor

El director y principal cabecilla del grupo se llama Isaac Rivera, alias “Mr. Brown” (batería), último y empecinado Guanábana original, quien apoyado de otros avezados músicos como Jorge Luis Leal “Grisliman” (guitarra) y Gamaliel López (teclado), encontraron el anhelado equilibrio al lado de Sergio Cortés (bajo), Manu Rodríguez (trombón), Fredy Chama (sax alto), Aarón Tapia (sax tenor) y Rodrigo Gómez (trompeta). Algunos de estos flamantes miembros radican en el vecino estado de Veracruz, por lo que actualmente la banda está distribuida entre ambos territorios.

Fieles a las raíces reggae y ska pero sin desdeñar lo propio, Los Guanábana presentaron a finales de 2020 el primer fruto de sus renovados esfuerzos, un tema titulado “Tlazoltéotl”. El sencillo fue lanzado por Cambujo Records y fue una muestra interesante que anunciaba el final de una larga espera.

En fechas recientes lanzaron (nuevamente vía Cambujo Records) su EP homónimo, conformado por cinco temas en los que cristalizan veteranía y frescura. Se constata el acertado intercambio de ideas, vivencias, raíces, gustos y conocimientos entre todos sus integrantes, especialmente los más jóvenes, quienes supieron asimilar y continuar el legado edificado por sus predecesores.

La producción abre con “Jarocho”, tema en el que “Mr. Brown” con su batería y Cortés al bajo elaboran una sólida vía rítmica sobre la cual recorren con seguridad y soltura las cadenciosas líneas provenientes de la guitarra y el teclado; posteriormente los alientos se elevan y descienden al unísono un par de ocasiones para definir sus roles y la pieza se revela por completo: equilibrada en sus temperamentos instrumentales pero desbordada en frescura a la usanza jamaiquina. Esto último obliga al cuerpo a balancearse y dejarse llevar hacia los territorios del disfrute, porque el reggae y el ska son para bailar con arrobo. Más adelante, la trompeta y el saxofón asumen brevemente cierto protagonismo, sin revelar la totalidad de sus destrezas para finalmente volver a integrarse con el resto y cerrar.

El corte se rige bajo las normas de los ritmos caribeños, pero se perciben componentes de la bondad musical veracruzana. Dicha pieza cuenta con una versión dub, cuidadosamente elaborada por “Mr. Brown” y Cedric Dafack (Live FX), quienes gustan de las remezclas y los efectos electrónicos.

“Annonas Blues” es el tema del disco con mayores manifestaciones de jazz, pues afloran ciertas influencias provenientes del swing o el bebop. Los metales presentan la pieza para inmediatamente ceder absoluto dominio al teclado de Gamaliel, el cual demuestra gracia y buena técnica junto a la distinguida línea que Cortes elabora con su bajo. Por breves instantes pareciera que es alguna especie de big band, pero se trata de un guiño que pronto termina cuando los instrumentos de viento irrumpen con pericia y viran hacia un ska clásico. Entonces sucede ese diálogo cordial entre los instrumentos que se turnan para participar a lo largo del tema. Primero el saxofón, después la trompeta y enseguida el solo de guitarra, para finalmente reagruparse y rematar al puro estilo de la vieja escuela del ska.

En “Camote Special”  encontramos picardía, ligereza y buena energía por medio de la proporcionada confluencia instrumental entre todos sus elementos que incitan al baile y el desempacho. Caso contrario se aprecia en “La muerte no baila sola”, pieza que transmite cierta gravedad y languidez, pero sin perder la finura rítmica del reggae.

En buen momento, Los Guanábana están de regreso con renovados bríos. Su estampa consolidada a lo largo de todos estos años permanece, pero añaden a la poderosa mezcla instrumental de ska, dub, reggae y beats jamaiquinos, nuevos dejos rítmicos como el calipso, el swing, el son jarocho y otros ingredientes autóctonos.

El futuro luce promisorio para Los Guanábana, a pesar del infortunio que hoy atraviesa la escena musical. Existen planes para lanzar un vinil de 7”, también un LP y algunas otras novedades. Resta esperar porque tales propósitos se cumplan paulatinamente y de manera satisfactoria, para una agrupación con larga trayectoria que lucha por retomar su andar y volver a sus tiempos de mayor esplendor.

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Publicado en: Reportajes