El título es un juego de palabra. Easy sleazy suena un poco como easy is easy. Traducir la unión de ambos adjetivos al español resulta complicado y la expresión pierde un poco de sentido, incluso literalmente. Sleazy significa sórdido y, bueno, easy quiere decir fácil.
“Easy Sleazy”, la canción que Mick Jagger y Dave Grohl dieron a conocer mundialmente este miércoles, es un contagioso tema más o menos fácil y más o menos sórdido.
Si antes de la pandemia de covid-19 ya era habitual presentar temas sueltos en lugar de discos de larga duración completos, con el confinamiento mundial esta tendencia se acentuó y el flamante corte no fue la excepción.
“Easy Sleazy” es una composición de Jagger (la sensacional y sardónica letra es toda suya) con aportaciones de Grohl en el arreglo musical. El divertido video presenta a ambos músicos haciéndose cargo de todos los instrumentos. El ex baterista de Nirvana y vocalista y guitarrista de los Foo Fighters toca la guitarra líder, el bajo y la batería, en tanto que el legendario front man de los Rolling Stones hace uso de la guitarra de acompañamiento. Ambos cantan, aunque es Jagger, a sus inverosímiles y aún hiperquinéticos 77 años de edad, el que lleva la voz principal (y vaya voz, sigue cantando con la fuerza y el entusiasmo de un adolescente).

Fotografía: DoD News bajo licencia de Creative Commons.
Se trata de un estupendo rock con acordes secos y un estilo quasi stoniano. En la básica aunque espléndida instrumentación, las guitarras juegan un papel casi tan percusivo como el del bajo y la batería (es sólo rocanrol, pero me gusta).

Fotografía: Raph_PH bajo licencia de Creative Commons.
“Es una canción que escribí sobre salir del encierro con un optimismo muy necesario”, cuenta Jagger. “Se trataba de salir de todas las cosas que menciono en los versos. Es salir de todo eso con un estado de ánimo más optimista. Gracias a Dave Grohl por acompañarme. Fue muy divertido trabajar con él”.
Por su parte, el ex compañero de Kurt Cobain y Krist Novoselic comentó que grabar con Jagger fue “mucho más que un sueño hecho realidad”. Desde la costa oeste de Estados Unidos, agregó: “Es difícil poner en palabras lo que significa para mí haber grabado esta pieza con Mick. Justo cuando pensaba que la vida no podía ponerse más loca… Es la canción del verano. ¡Sin duda!”.
Con una letra irónica que habla sobre diferentes aspectos de la pandemia (incluidos los fanáticos demenciales que creen en la existencia del “estado profundo” y otras teorías de la conspiración: “Shooting the vaccine / Bill Gates is in my bloodstream / It’s mind control / The earth is flat and cold / It’s never warming up / The Arctic’s turned to slush / The second coming’s late / And there’s aliens in the deep state”), los versos remiten un tanto a los de “(I Can’t Get No) Satisfaction” y la ácida crítica que el propio Jagger hacía hace más de medio siglo (“That’s a pretty mask / But never take a chance / TikTok stupid dance / Took a samba class / I landed on my ass / Trying to write a tune / You better hook me up to Zoom / See my poncey books / Teach myself to cook / Way too much TV / It’s lobotomizing me / Think I’ve put on weight / I’ll have another drink / Then I’ll clean the kitchen sink”).
Mick Jagger y Dave Grohl han colaborado en otras ocasiones. En 2012, Foo Fighters fungió como grupo de acompañamiento para Jagger cuando fue anfitrión e invitado musical en Saturday Night Live. Un año después, Grohl se unió a los Rolling Stones en el escenario de Anaheim, California, para tocar la guitarra y cantar la clásica “Bitch”, corte original del mítico álbum Sticky Fingers.