Los Teddy Gangs fue una agrupación rocanrolera poblana que desde el comienzo se distinguió de sus congéneres sesenteros. Fundada por los hermanos Misael (requinto) y Sirio Polanco (batería) presuntamente entre 1959 y 1960, los también conocidos “ganstercitos” pertenecían a una clase económica más acomodada que la mayoría de las bandas angelopolitanas, lo cual claramente se reflejaba en sus elegantes atuendos e instrumentos propios. Se les solía encontrar por aquel entonces en los refinados restaurantes La Marina y Tropicana, el spa contiguo al balneario Agua Azul o el centro recreacional Parque España. También amenizaron fiestas particulares y eventos en la Universidad de Tlaxcala y Puebla.
El nombre del grupo, según algunas versiones, lo determinó Misael, cuando imaginó a su hermano Sirio (de complexión rolliza semejante a los afelpados osos “Teddy”) como líder en una agrupación rocanrolera. Proveniente de aquella temprana alineación sobresale Jaime Guerra (guitarrista y bajista), quien conoció a los hermanos Polanco durante una fiesta y lo invitaron a Los Teddy Gangs. Posteriormente formó parte brevemente de los Demonios del Rock, aunque finalmente volvió con los gánsteres al tiempo que emprendían lo que fue su verdadero destino musical: Acapulco.
A inicios de los años sesenta, Los Teddy tuvieron una fuerte, constante y exitosa actividad en Puebla, aunque resultó muy corta. Lo cierto es que los hermanos Polanco le escribieron a su primo Tomás Guerrero, quien era dueño de numerosos centros nocturnos en Acapulco, para decirle que tenían un grupo de rock and roll y le solicitaron una audición. Guerrero aceptó con gusto, los invitó a que pasaran quince días en el puerto, pero terminaron por quedarse muchos años en condiciones prósperas y prestigiosas, sin volver a Puebla más que ocasionalmente y para asuntos personales.
En Acapulco, se presentaron por primera vez en un pequeño bar situado junto a la costera Miguel Alemán. Se llamaba Bambú y era propiedad del cubano Manolo Viñas. Al instante encontraron éxito, en especial con los turistas angloparlantes que se identificaron alegremente con la música de moda en sus países. Guerra comenta: “En aquel entonces nos decían los twist, porque fuimos el primer grupo que llegó a Acapulco con ese tipo de música: rock y twist”.

Imágenes: Cortesía Jaime Guerra
Los Teddy Gangs pronto fueron ampliamente solicitados y se presentaban hasta tres veces en diferentes locaciones de Acapulco durante una sola noche. Por ejemplo, comenzaban su jornada en el pequeño bar Pao Pao, después se trasladaban al famoso Jarana del Hotel Hilton y se amanecían en el Congo 69. Así trabajaron muchísimas noches durante aquella década. No obstante, lo anterior les atrajo conflictos con el Sindicato de Músicos de Acapulco, quienes no los consideraban parte del gremio y se oponían a que les concedieran espacios para trabajar. Sin embargo, al final terminaron por aceptarlos, pues era innegable su capacidad artística, a pesar de ser músicos empíricos.

Musicalmente, Los Teddy Gangs resultaron excelentes ejecutantes, muy apegados por lo general a las versiones originales de las canciones que interpretaban en inglés. Es reconocido entre varios músicos angelopolitanos de aquella época el gran talento que exhibían, aunque su estilo distaba mucho del habitual, pues eran sobrios y serios sobre el escenario.
En 1964, tuvieron oportunidad de grabar un LP. Guerra narra lo ocurrido: “Un amigo árabe que iba a diario al bar Jarana del Acapulco Hilton nos invitó un día ir a Peerless. Dijo que él conocía al señor Eduardo Magallanes (director artístico en esa disquera) y que nos quería llevar a grabar un disco”. La oferta no atrajo inmediatamente a los gánsteres pues, además de estar muy bien remunerados, tenían prohibido desatender sus obligaciones laborales en el Hotel Hilton. No obstante, llevados más por curiosidad que por necesidad, durante sus vacaciones decidieron atender el ofrecimiento: “De manera que fuimos a Ciudad de México sin ningún conocimiento de lo que íbamos a hacer. Fuimos a Peerless y el señor Magallanes nos dio un disco, nos dijo que pues había que aprenderse esas piezas. Ya nada más oíamos una o dos veces una pieza y la tocábamos”. Los Teddy Gangs grabaron el disco en muy poco tiempo y sin más regresaron a Acapulco para continuar con sus ocupaciones.
El disco apareció intitulado La vida es como un gran hotel. Al frente se observa a Los Teddy alrededor de la alberca del Hotel Villa Vera Spa & Raquet Club en Acapulco, propiedad del músico suizo Ernst Heinrich, mejor conocido como “Teddy” Stauffer o “Mr. Acapulco”. Los músicos que participaron en dicha placa fueron Misael Polanco (guitarra), Sirio Polanco (batería), Jaime Guerra (bajo), Francisco Ramírez (piano), Humberto Ramírez (saxofón) y Bruno Ávila (vocalista). Asimismo, apareció un sencillo con las melodías “La vida es como un gran hotel” y “Pensando en mí”.
El LP está compuesto por diez adaptaciones (covers) de buena manufactura, aunque llaman la atención los temas seleccionados, debido a que no pertenecen al repertorio rocanrolero habitual. Algunas melodías sobresalientes son: “La vida es como un gran hotel” (compuesta originalmente por Felice y Boudleaux Bryant para The Everly Brothers en 1960 con el nombre “Just in Case”), “¡Fue Pepito!” (tema adaptado de la versión de Sheb Wooley titulada “Purple People Eater” de 1958) y también “24 horas al día” (escrita por Gene Pitney en 1962 para Roy Orbison bajo el título “Today’s Teardrops”).
Para finales de 1960, los gánsteres se afirmaron como una de las agrupaciones con más presencia rocanrolera en Acapulco. Recorrieron prácticamente todos los bares, restaurantes y centros nocturnos del corazón turístico más importante de México en aquella década. Sin embargo, la carga laboral excesiva y la vida nocturna del puerto hicieron mella en algunos integrantes y sus familias, por lo que paulatinamente dejaron al grupo para retomar sus deberes hogareños. Ese fue el caso de Guerra: “Yo me salí de Teddy Gangs en sesenta y nueve, en ese año di las gracias porque tenía que estar en mi casa en Puebla, ya tenía tres niños”. Iniciada la década setentera, las huellas de los gánsteres se perdieron sin que se supiera con certeza su derrotero.
Como se mencionó al comienzo, Los Teddy Gangs fueron una agrupación diferente. Desde su repertorio musical, las plazas donde se presentaron, la calidad interpretativa que exhibieron, todo con cierta altivez. Además, ostentan doble reconocimiento como pioneros del rock and roll tanto en la Angelópolis como en Acapulco. Existen pocas fotos de sus integrantes y tanto su LP como el sencillo son verdadera piezas de colección. En 2014, Peerless remasterizó dicha placa para CD, bajo la serie coleccionable “Los originales. El rescate de la buena música”. Nada o casi nada se sabe de aquellos gánsteres por estos días, aunque aún los podemos recordar gracias a sus curiosas melodías.