Si al hablar de Luis Clériga mencionamos la actividad que lleva a cabo en una parte de la escena de la música actual en México, podemos describirlo como emprendedor, persistente, obstinado, necio; sobre todo necio. Si se opta por algo más ampuloso, entonces necesitamos recurrir a palabras como transmedia, editor de medios, locutor y promotor que lo mismo se ha codeado, aunque sea brevemente, con grupos como Psychic TV, Acid Mothers Temple, Kayo Dot, Rumpistol, Murcof, Gaspar Peralta y Leslie García, entre otros.
Es también el fundador del sello Otono, cuyo concepto, dice, “abarcó las tres ideas principales de un canal de difusión, una productora transmedia y un sello musical. Dado que ya hacíamos proyectos que iban desde conciertos en la vía pública, fiestas underground, lanzamientos de electrónica y grabaciones de noise, tenía sentido preservar su identidad. El año de nacimiento formal como plataforma independiente de gestión a la música experimental fue 2014”.
De inicio, el objetivo era promover desde la electroacústica hasta la música contemporánea, arte sonoro, “disonancias y otros ritmos dislocados”. Actualmente, agrega, “es un concepto que preserva esa diferencia musical con ya doce lanzamientos y varias decenas de conciertos e intervenciones en vivo, algunos registrados en video y en audio, pero siempre buscando mantener el discurso congruente en términos de unión de diversos músicos, cierta expansión y lanzamiento de obra, así como nuevas colaboraciones tanto sonoras como audiovisuales”.

Fotografías: cortesía Otono
Ambicioso desde sus comienzos, Otono es un sello que dada la música que atiende bien podría ceñirse al formato digital; no obstante, se ha tomado el tiempo para las ediciones físicas de algunos trabajos de su catálogo. Uno de ellos, Six Assimetric Studies (2019) de Humberto Polar y Mike Sandoval, es una hermosa e inquietante fusión entre el jazz y la electrónica, aunque describirlo así es aplicarle una fórmula reduccionista que no hace justicia a una obra que también borda las fronteras del ambient. Otro es +Mist, de Bob Clyne, con sedosas atmósferas de electrónica que, como su nombre lo indica, es semejante a un paseo entre la niebla.
En formato digital, el sello es responsable del reciente lanzamiento de Detrás de la montaña, del productor colombiano y también artista sonoro Alejandro Bernal, un puñado de canciones en el que encontramos momentos tranquilos, apacibles, hermanados con otros nerviosos o incluso con ritmos bailables, pocos, pero diseminados a lo largo de este disco que apenas roza los 30 minutos totales. Allí también encontramos Prontuario sosiego miríada, el debut de Gaspar Peralta, tremendo músico y disco que le valió llamar la atención y detonar una promisoria carrera. También de la tijuanense Leslie García Otono, lanzó el año pasado Electronic Oscillations, colaboración con Shiva Feshareki, placa de distintas manifestaciones electrónicas en convivencia con momentos de tensión alternados, dosis de experimentación, ecos lejanos de synth pop, pero que nunca llegan a colisionar, aunque amenazan constantemente con hacerlo.
Para Otono, dice su fundador, “los objetivos se trazan con la ambición de producir ediciones físicas que puedan propiciar celebraciones más grandes y un poco de auge o reconocimiento a una música que, en otras condiciones, no lo tendría. Buscamos que esto sea un poco más documentado y que, al igual que otros contemporáneos, gradualmente construya álbumes y colaboraciones que puedan trascender los límites de las escenas locales para desarrollar diálogos más ricos con otras plataformas y circuitos. A la vez, con una identidad que busca funcionar de manera balanceada, tanto para locales como para internacionales”.
El sello selecciona con quiénes habrá de trabajar “siguiendo una combinación de intuición y sensibilidad. Es como un vaivén que busca mantenerse lo más horizontal y retroalimentado posible, en un ir y venir de propuestas que a veces surgen de ideas curatoriales de la plataforma y, en muchas otras ocasiones, implotan de las ideas creativas de los artistas y los diálogos con ellos”.

El año pasado, cuando la pandemia ya se cernía sobre México, se lanzó el sencillo de Bioluminik, dúo electrónico de Ivonne Valdez y Eliz Gómez con un formato que consta de descargas impresas en papel algodón con semillas integradas para cultivar en casa.
De esta iniciativa nos cuenta: “Tras una etapa de dedicarnos a lanzar tres LP en vinil (empezando por +Mist de Bob Clynes y Como árboles al cielo, encuentro de un rêve) y luego de presentarlos y celebrar, caímos en cuenta de la huella ecológica que generan, por lo que buscamos ir hacia otros formatos que pudieran ser más ligeros y viables.
Así surgió el acercamiento con Sembrando Música, compañía mexicana dedicada a realizar este formato. Funcionó muy bien en la pandemia y decidimos replicarlo para Six [or More] Asymmetric Remixes, el disco de remezclas que acompaña al vinil de Humberto Polar y Mike Sandoval.
Ahora trabajamos en un relanzamiento del EP Alquitrán, de Jardines (ver foto), bajo el mismo formato y con un bonus track que acompaña lo ya hecho en digital”.
Una vez pasado 2020, Otono prepara sus siguientes acometidas en cassette. “Algunos de ellos aparecerán bajo un nuevo concepto, una serie enfocada a nuestro profundo amor por la electrónica rítmica, pero manteniéndonos fieles a nuestro espíritu de música avanzada y experimental. Estos tapes verán la luz durante la primera mitad de 2021, bajo una nueva identidad, y también tendremos una que otra sorpresa del mundo avant garde”, concluye Luis Clériga.