Este músico argentino residente en el barrio de Queens, en Nueva York, toca corto y muy rápido, además de hacer honor a su sobrenombre: Tall. Porque es alguien muy alto, tanto física como musicalmente. Algunas de sus melodías suenan como la banda sonora de una película rodada en Hawai. En todas sus pistas sopla el viento del Atlántico, refrescándote el rostro, sanando las heridas de la piel.
En entrevista, hablamos sobre la Gran Manzana y su racismo, Mac DeMarco, San Antonio de Padua, su antigua banda Fantasmagoria (elogiada en su tiempo por Gustavo Cerati), Juan Wauters, el punk y sus discos.

¿Cómo es vivir en el Far Rockaway del barrio de Queens, en Nueva York?
La verdad es que me encanta la mezcla de barrio con el mar aquí al lado. He estado sufriendo un poco ahora que una cantidad de gente —en su mayoría “blanca”— ha estado mostrando su racismo contra todos los que no sean blancos y americanos.
La pregunta es obligada: ¿cómo es trabajar con Mac DeMarco?
Con Mac realmente no hemos trabajando mucho. Él vivía conmigo y me ayudó a grabar mis primeros sencillos, ya que le gusta grabar y ayudar a sus amigos con sus proyectos. Esa experiencia fue muy bonita, la pasamos muy bien; ya pasaron más de seis años de eso, así que mucho no recuerdo a detalle.
¿Por qué dejaste San Antonio de Padua?
Primero porque tuve que dejar Buenos Aires y Argentina, no es que haya querido dejar Padua. Y también un poco porque ahí es donde crecí y pasé gran parte de mi vida, ahí es donde vive casi toda mi familia. Mi naturaleza me llevó a viajar y a elegir mi propio camino.
Fantasmagoría, aquella banda que elogiara alguna vez Gustavo Cerati y de la que eras bajista, fue toda una revelación en su tiempo y ahora se ha convertido en un objeto de culto. ¿Cuál es la mayor enseñanza que te dejó?
La verdad es que me ayudó a salir de tocar música sólo en mi vecindario. Me dio entrenamiento como músico y también me mostró que me estaba faltando algo como artista: la libertad musical y creativa. La banda fue muy inspiradora para mí, más en los comienzos que a mi partida.
¿Qué representó para ti María Eva Albistur?
María es mi gran amiga y muy talentosa música. Cuando estaba tocando con ella, no era precisamente uno de los mejores momentos de mi vida, pero la amistad es lo que salvó mi relación con ella, más que lo musical, porque hemos tocado shows en vivo juntos, pero nunca escribimos música o grabamos.
Háblame de la Orquesta Metafísica.
La Orquesta Metafísica es el proyecto de Volco, ex pianista de Fantasmagoria, cuando yo tocaba con ellos. Fue mi profesor de piano antes de tocar ahí. De él aprendí mucho y también hubo un show en el que le ayudé tocando el bajo y en otro fui de invitado y toqué el piano descaradamente. Él grabó varios pianos en mi nuevo disco: Atlántico.
¿Qué es lo que más recuerdas de aquella gira por Europa con The Zaballas, proyecto musical que emprendiste con tu hermana Florencia?
Zaballas era un proyecto solista de mi hermana. Cuando llegué a Nueva York, ella me invito a Europa para tocar en unos shows. Yo dije que sí sin pensarlo y ese viaje fue mi primero por el viejo continente. ¡Fue muy especial! La pasamos muy bien. Recuerdo el concierto que hicimos en el Lewes Psychodelic Festival, fue muy divertido.
¿Cómo fue que conociste a Juan Wauters?
A Juan lo conocí por una amiga en común que se llama Silvina Cantina y también por Dinamita, un amigo uruguayo. Fue él quien me dijo que Juan rentaba su cuarto, pasé ahí un mes y después de eso empezamos a compartir música.
Naxo Fiol dice que el punk nació como un movimiento juvenil y acabó en el inútil estercolero de las tribus urbanas, ¿qué queda de este movimiento en Tall Juan?
No se quién es Naxo Fiol, pero la verdad es que no tengo mucho interés por el punk. Cuando era más chico sí, pero yo diría que no queda nada de eso en mi proyecto. Me gustan algunas bandas que caen dentro del sello punk, pero no me gusta mirarlo así, porque ni siquiera es que me gusten esas bandas por ser punk, me gustan por su música y a veces por las letras.
¿Quiénes son tus músicos favoritos?
Me gusta mucho La Polla Records, hablando de bandas que se llamen punks.
El público argentino tiene mejor gusto musical que el de Estados Unidos y cualquiera otra parte del mundo, dijo Joey Ramone, ¿qué opinas?
No creo que eso sea verdad. Él diría eso porque era en donde mejor les iba, pero eso es muy personal, creo.
¿De dónde proviene ese gusto tan obsesivo por los Ramones?
¡Proviene de ser argentino, ja ja!
Háblame explícitamente de Olden Goldies (2017) y en especial del cover de “Time Bomb” de los Ramones.
El Olden Goldies es mi primera selección de canciones, grabada en mi cuarto, y es un homenaje a mi yo pequeño. Lo hice en un momento en el cual estaba con ganas de sacar una energía que tenía guardada y que nunca había podido explotar. “Time Bomb” la grabé para divertirme, nada más. Cuando puse todas las canciones juntas me di cuenta que esa quedaba en el conjunto y la agregué.