La Función de Repulsa: por siempre subterráneos

Hace 30 años, en una cinta apropiadamente titulada Bloque subterráneo (Dark Side) apareció por primera vez el nombre de La Función de Repulsa (LFDR) en una producción discográfica. La “culpa” fue de esa vertiente del rock denominada industrial. Cuenta Antonio Rotuno: “Cuando conocimos el industrial se nos despertó la conciencia de que no necesitábamos de instrumentos para hacer música y empezamos a experimentar con ruidos y fierros” (El otro rock mexicano, 2017).

Desde entonces, este grupo originario de Ciudad Victoria, Tamaulipas, actualmente integrado por Manuel (electrónica, programación) y Luis Alberto Partido Montalvo (programación, sintetizadores), Hugo Cedillo (bajo, guitarra) y Antonio Rotuno (voz, guitarras) se ha mantenido activo, aunque con intermitencias.

Fotografías: cortesía La Función de Repulsa

En 2018, lanzaron lo que podría considerarse su más reciente grabación, un EP llamado naviDADÁ; un año después apareció Vamos a jugar, Chen Gao, otro EP que en realidad es, dice Rotuno, “el soundtrack de dos cortometrajes que hice, pero no es un trabajo de La Función de Repulsa sino de mi proyecto solista RE-JA, en colaboración con Hugo E. Cedillo; aparece también un tema de L.A.P.M. (Luis Alberto Partida). Tal vez, al ser todos nosotros integrantes del grupo, podría verse como una producción alterna de LFDR, pero fue música que se pensó como parte de los cortometrajes y después decidimos sacar como disco”.

Hace poco comenzó a circular Soy un pornomaniac: Tributo a La Función de Repulsa, álbum en el cual 17 bandas, la mayoría mexicanas, versionan temas del cuarteto. “El proyecto –dice Antonio Rotuno– tiene aproximadamente diez años que inició, pero diferentes cambios y situaciones hicieron que se retrasara; sin embargo, sirvió a la vez para que participaran otras agrupaciones. La idea era sacarlo físicamente en algún sello; nosotros retomamos el control hace como tres años al ver que no avanzaba y algunos artistas nos preguntaban por él. Manuel Partida hizo un master a finales del 2018 y el año pasado parecía ser que finalmente sería lanzado en cassette por un sello de Monterrey; pero pasó el tiempo y decidimos que ya no podía alargarse más su salida, así que lanzamos esta versión digital, aunque esperamos se concrete la  edición en cassette. La mayoría de los grupos son mexicanos, seis de ellos de Tamaulipas, pero existen algunos del extranjero como Xavi Mateu de España en colaboración con Faca de Tijuana; Adrián Valero quien ahora radica en Australia; Sajjra, originario de Perú y que vive en algún punto de Europa y los también peruanos Fiorella16 y Pestaña, cuyo líder, Leo Bacteria, tristemente falleció en 2011. Otros son de Ciudad de México, Aguascalientes, Monterrey y Querétaro”.

Curiosamente, de los 17 cortes que dan vida a Soy un pornomaniac, sólo cinco de ellos pertenecen a la etapa de la banda cuando sus producciones eran exclusivamente en cassette, caracterizadas por su experimentación y por desafiar a los escuchas. La razón, dice Rotuno,  es que “varios de los participantes nos conocen más de las etapas recientes o lo que es más fácil de encontrar. Creo que por siempre seremos un grupo underground, ¡ja, ja!”.

Antonio Rotuno, quien en años recientes se ha enfocado más a su trabajo como director de cine, comenzó a dirigir cortos en 2009, pero sus experiencias previas vienen de cuando laboró en el Departamento de TV Universitaria de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. A la fecha ha realizado ocho cortometrajes, un largometraje y tiene uno más en proceso de post-producción, siempre en la vena del horror. Dice: “Desde niño he tenido atracción por ese género, aunque actualmente también he explorado lo dramático y la comedia. Así como una parte de la música del grupo tiende a la oscuridad, me ha llamado la atención ese lado oscuro de la naturaleza humana y también confrontar los miedos personales mediante el cine”.

No obstante —y a pesar de lo que muchos creen—, LFDR sigue viva: “Bueno —comenta Rotuno—, es que el grupo nunca se ha ido, ¡ja ja!, aunque parece que tomamos descansos muuuy largos. Entre los problemas de la vida diaria de cada uno de nosotros, las familias y la situación de violencia que jodió a Tamaulipas desde hace más de una década, ha sido difícil seguir el paso y tener el mismo tiempo que antes. Tocamos muy poco en directo, en gran parte porque acá no hay espacios o los existentes son bastante inadecuados y fuera de la ciudad ya sólo vamos a donde nos paguen completo.  A nuestra edad no podemos estar haciendo paros y acumulando deudas, ¡ja, ja!”.

https://www.youtube.com/watch?v=vJZVxxD7v70

En 1990, LFDR editó Estro, su primera producción en cassette. Le siguieron Amor es… y Avzurdohs momentoz wnykos (1991), Engaños subliminales (1992), No objetivo (split con L.A.P.M., 1993) y PaOuSdTiAoL (1996), cintas que claman por una reedición y de las cuales sólo Amor es… está disponible en su bandcamp.

“Originalmente queríamos lanzar una edición en LP de Amor es…, así que lo remasterizamos en 2014, pero quienes maquilaban en ese entonces en Ciudad de México cerraron y quienes tomaron la batuta aumentaron los precios a más del doble. Nos olvidamos de la idea y decidimos hacer un lanzamiento digital. La intención es remasterizar todos nuestros cassettes…, pero toma tiempo”, dice Rotuno.

Soy un pornomaniac hace un poco de justicia al poner a LFDR nuevamente en el ojo del underground de este país, aunque al tomar la mayoría de los temas de sus producciones más recientes, Sácalo y enséñalo (1994), Homo + Chip (1998), Cheapest Electronics at the Service of Destruction (2003), se dejó fuera de foco su faceta más primitiva, aquella en la que ellos mismos se asumían como “un Einsturzende Neubauten infantil” y a la que llegaron orillados por la falta de equipo y que los llevó a decir en su  momento: “Nosotros no tenemos mucha tecnología, aunque seguimos creyendo en el aprovechamiento de cualquier cosa. Nos gusta usar fierros y cosas primitivas y combinarlas con cosas nuevas como el sampler. No desmerecer lo viejo por lo nuevo”.

Por ello, es bien recibida la noticia de la remasterización de Sácalo y enséñalo, pero sobre todo la posibilidad de un futuro abierto. “Puedo adelantarte que tenemos aproximadamente tres discos sin terminar y un par de trabajos inéditos casi listos, pero lo económico dificulta las cosas, ya que deseamos lanzar producciones en físico. Hemos hecho también temas para varios recopilatorios recientes que han aparecido en bandcamp y una de las últimas canciones forma parte del soundtrack de mi primer largometraje que espero pronto podamos lanzar como álbum. Así como estamos relanzando cosas viejas, solemos tener exabruptos que pueden convertirse en disco en cualquier momento, como lo hicimos con naviDADÁ. Creo que sólo el tiempo juega en nuestra contra, pero los planes siguen mientras estemos vivos”, concluye.

 

David Cortés

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Publicado en: Entrevista

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