Sui Generis, el dueto argentino integrado por Nito Mestre y Charly García, está de manteles largos. Mientras disfruta de un peculiar festejo, el dúo ha invitado a sus seguidores, así como a artistas de diversas partes de Hispanoamérica, a hacer versiones de sus canciones, variaciones sobre la música que marcara a una parte de los jóvenes de los años 70 y generaciones subsecuentes.
Sui Generis fue formado en 1969. Con canciones como “Rasguña las piedras”, “Canción para mi muerte”, “Mr. Jones”, entre muchas otras, pronto se volvió un icono del rock argentino. Su éxito pronto se esparció por los países americanos de habla hispana, en un periodo de represión como el que sucedía en Argentina, Chile y otras naciones por esos años.

El legendario dueto realizó tres producciones discográficas que han quedado vigentes para el rock en español. Sus discos Vida (1972), Confesiones de invierno (1973) y Pequeñas anécdotas sobre las instituciones (1974) dejaron su impronta en una producción que generó un sonido irrepetible. El grupo cerró la cortina en septiembre de 1975, en el Luna Park, en una serie de conciertos que en total reunió a cerca de 30 mil personas que acudieron a despedirlo. Las presentaciones quedaron inmortalizadas al ser filmadas en 16 milímetros. También fueron grabadas en audio y de ellas surgieron dos discos: Adiós Sui Generis I y Adiós Sui Generis II. Pero el dueto regresaría. Ya en el año 2000, Mestre y García grabaron Sinfonías para adolescentes, a la postre su álbum final.

En entrevista exclusiva para “Acordes y desacordes”, Nito Mestre nos permitió un paseo por momentos entrañables de su historia y sobre el festejo #AmericaCantaSui.
Nito, como es conocido desde la infancia (me consta que le gusta más que le llamen Nito que por su nombre de pila: Carlos Alberto Mestre), un apodo cariñoso acuñado por su hermano mayor cuando apenas podía hablar y en lugar de decir “hermanito” le decía “nito”, cumplió 67 años. Aparte de cantar y tocar la guitarra, toca también la flauta transversa. Amante del rock and roll, el primer disco que compró fue uno del grupo mexicano los Teen Tops. Fan empedernido de los Beatles, del tango y del rock folk, Mestre nos permitió conocer un poco o mucho de esta historia con la que, también a través de su trayectoria en solitario y con otros proyectos, cumple 50 años de carrera profesional.
En estos 50 años, ¿cuál es el momento que marca la realización de tu sueño de juventud, cuando comenzaste tu carrera, a los 17 años?
No hay uno, hay más de uno. Son etapas distintas y en cada etapa uno va cumpliendo un sueño. El primero de todos fue grabar un disco. Después, por épocas va cambiando el sueño. Luego de grabar un disco y que sabes que te va bien, grabar el siguiente disco se va convirtiendo en una cosa natural. Más tarde soñé con tocar con una orquesta sinfónica y lo hicimos con Sui Generis. Luego vino terminar bien con Sui Generis: tres discos, una película y dos actuaciones llenas en el Luna Park. Así también soñé con crear la mejor banda de rock folk de la Argentina, con las mejores voces y se cumplió de nuevo con Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre. Luego grabar el disco 20/10 como solista, que fue otra etapa. Después soñé con filmar y grabar con una orquesta sinfónica y lo hice en la provincia de San Juan, con Alberto Velasco. Es así que se van cumpliendo sueños por etapas. Pero uno de los sueños mayores que tuve fue desde chico. Imaginate: conocerte con tus ídolos, los Beatles. Yo me crié con ellos. Y ese fue el sueño del pibe de once años que cuando estaba viendo la película A Hard Day’s Night decía: “cómo me gustaría algún día conocer a alguno de los Beatles”. Ni hablar de tocar antes que él o pensar en el estadio River Plate lleno o que tu ídolo venga a tu show. Y así pude estar con Paul McCartney, abriéndole los conciertos que dio en Argentina. Quizás éste es mi sueño más grande cumplido, porque los demás son etapas y proyectos que vas cumpliendo y que surgen a manera de ideal. Pero lo más importante de los sueños, lo mejor que tienen, es que no se dan cuando vos querés, sino que se dan cuando se junta el universo con uno y los planetas se ponen de acuerdo y se da; no siempre en el momento que vos querés, insisto, sino cuando tienen que ser.
Charly García y tú se convirtieron en ídolos del rock y hablar de Nito, de Charly, de Maradona y ahora también de Messi, es hablar de los más grandes ídolos argentinos. ¿Eres consciente de eso cuando sales al escenario? Y tras estos 50 años, ¿cuál es la canción que más te gusta cantar?
No tengo una canción favorita, porque depende del día y de la circunstancia. Tampoco es necesariamente de Sui. Es de toda la carrera. Depende de cómo en el momento me doy cuenta, después de que terminó el tema. Hay circunstancias del lugar, el público, tu estado de ánimo, cómo tenés la voz y en una de esas te puedes largar con todo, sin pensar, y sale. Usualmente, las más lindas de cantar son por ejemplo “Las formas de mi corazón”, “Distinto tiempo”, “Cuando ya me empiece a quedar solo”, por nombrar algunas, así, al aire. Quizá no son los temas más rockeros, sino los que merecen más interpretación y clima. Por ejemplo, el año pasado en España, en el primer show en Madrid, invité a Mario Parmisano a cantar un tema y de pronto Mario me dice “¿Y si hacemos ‘El Rey’? Yo le hago una introducción y te digo dónde entrás”. Yo le dije “dale” y comenzó a tocar el tema y de pronto me metió como en una película y me hice consciente de que estaba saliendo maravilloso y al instante liberé cualquier inseguridad para seguir en la empatía con Mario y en la esfera y el clima que se había logrado, como muy sufrido, como una película. Al terminar dije “¡wow, qué versión hicimos de este tema!”. Usualmente influye mucho el público. La verdad no sé si el público se da cuenta de la influencia que tiene en la interpretación del artista, porque te genera el clima necesario. Por ejemplo, en ese tema todo hubiera sido distinto si alguien comienza a chocar copas o a hablar bajito o algo te desconcentra, pero aquí sucedió así, todos los presentes se metieron con nosotros en la película, en un silencio total. Y de lo primero: no, no soy consciente de ser un ídolo cuando estoy en el escenario. Para mí no corre la fama. Lo importante para ese momento es concentrarme en la música y que todo salga bien. Soy muy nervioso, siempre lo he sido, y como el primer día, sigo sintiendo nervios antes de subir al escenario. Siento que estoy cumpliendo una función en especial, que es la de andar cantando, y lo que más me gusta es que lo que siento del público es cariño, pero no veneración. Sinceramente, es una cosa que a mí no me gusta. Me gusta sólo que me respeten y me quieran y eso lo he sentido conmigo en particular.
Sobre #AmericaCantaSui, ya nos habías comentado que es un homenaje a los seguidores de Sui Generis de todos los tiempos, que va implícito el sueño de poder reunir a varias generaciones por medio de la música, que lanzaron la convocatoria a fans y artistas invitados para que hagan versiones suyas sobre la música de Sui Generis, mismas que ustedes están poniendo en las redes sociales. ¿Escuchan todos los videos que les mandan? ¿No llega a parecerles tedioso en algún momento? Le están dedicando mucho tiempo, esfuerzo y obviamente mucho corazón, pero supongo que les llegan muchas versiones de varias partes del mundo y podría saturarlos un poco. ¿Cómo viven esta experiencia sobre el festejo que se ha convertido ya en un movimiento gracias a su música?
La idea es de Pamela Gowland y Martín Dilullo, quien también está en las redes y las estrategias. Esto lo hacemos con un equipo pequeño de cinco colaboradores. Pamela es mi esposa, es colaboradora de mi carrera y con The Facet Group desde hace dos años está trabajando en esta idea que queremos que culmine con un documental sobre el rock en español. Por supuesto que todos escuchamos todo, incluyendo a Charly en algunas cosas. Pero yo le doy bola a todo lo que llega. Ahora, por ejemplo, estamos haciendo una versión de “Canción para mi muerte”, haciendo el experimento de invitar a algunos artistas y algunos fans donde cantaremos el tema y vos estás ahí. Hay más invitados que están poniendo su interpretación y estilo y que debemos unificar. De pronto, me pongo a ordenar el tema, dónde entra cada uno, dónde sale, afilo un poco las partes, le pongo un poco de ecualización o efectos para poder escuchar el acabado en conjunto, en un armado muy general para que me suene más natural, ¿viste? Hay personas que no se conocen entre sí en este tema y de pronto busco que hasta parezca que se conocen en esta canción; esto te lleva mucho tiempo. Por ejemplo, alguno no encajaba en el espacio donde estaba y se debe cambiar la parte y acomodar las partes del tema. Después se lo mando a mi sonidista, Charly González, que hará la corrección fina para que todo suene híper profesional. Algunos de los invitados son profesionales y otros no tanto, pero lo importante es que suenen todos profesionales, porque mucha gente del espectáculo entra a ver los videos de América Canta Sui y de pronto lo que buscamos es abrir una ventana donde los artistas puedan mostrarse y nunca se sabe dónde puede parar. Sale de la base de que mucha gente escuchó a Sui Generis, les gusta escuchar las reversiones y de ahí lo divertido es eliminar la brecha entre artistas y fans; que de pronto hay voces que cantan solas, que de pronto deberían ser descubiertas y posiblemente por medio de esta ventana puedan salir cosas para ellos. Por ejemplo, de entrada, ¿alguna vez te imaginaste cantar con uno de Sui Generis? Bueno, pues eso es lo que estamos haciendo; sucede, esa es la intención, dar un regalo extra, un acercamiento y un emparejamiento de cosas. Es decir, todo es posible. La idea es libertad absoluta en la música y los vídeos, cada uno es libre de hacerlo como quiera. He podido ver muchos jóvenes que hacen unas versiones fantásticas, niños incluso que están haciéndolo y esto se vuelve una eliminación de brecha generacional también. De toda América han mandado versiones impresionantes. Incluso hay una versión de una de las canciones en japonés o creaciones de pronto de dos canciones de Sui fusionadas en una a través de un rap. Hay jazz, hay muchos estilos con los que están jugando los jóvenes, quienes de pronto se pueden ver en la misma ventana de Alejandro Lerner, León Gieco, Pepe Alva, Raúl Porchetto, entre muchos otros artistas conocidos y otros más alternativos que se están abriendo paso, jóvenes talentos ya profesionales, ¿viste? No hay límites para este festejo. Propongo para México que se las ingenien para hacer todas las combinaciones que sean posibles. Propongo quizás un Sui ranchero o fusionar temas, las adaptaciones más locas que se les ocurran. Les aconsejo pasar al sitio de YouTube. Escuchen, vean los videos y hagan lo que quieran.
Para terminar, ¿cuando eras niño tenías idea de que ibas a ser cantante, compositor y un ídolo del rock argentino?
Para nada. Cuando era niño me gustaba cantar, pero era muy tímido y eso me hacía no pensar en la posibilidad. De hecho, soy muy tímido aún. Sin embargo, tuve la inquietud de romper con el miedo. Pude soñar algo así cuando vi la película de los Beatles. Lo primero que pensé fue: “¡cómo se divierten estos tipos; cantan, tocan, les aplauden!”. Me encantó. Esto me marcó. Lo importante es saber que el apoyo de los padres resulta fundamental. Mi padre falleció cuando yo tenía once años. Me llegó a ver cantar en el colegio y en el coro. Mi madre sí me vio ya con mi banda y siempre me apoyó. Mi viejo era médico y tocaba el violín y mi vieja escribía y le gustaba cantar también. Siempre me dieron un apoyo bárbaro. Se escuchaba música en casa y me acompaña desde siempre. Cuando quedé huérfano de padre, mi maestro Julio Ricardo (aún vive y me escribe por Whatsapp y todo, por cierto) fue quien me llevó a ver la película de los Beatles y me apoyó para que a los once años armara una bandita de rock. Imaginate, era otra época. Me dio una mano ferozmente enorme. El apoyo desde chicos a los pibes es básico. Si me hubiesen cerrado la puerta, esto hubiese demorado mil años o no se hubiese dado.
Iris Bringas
Cantante y compositora mexicana, es parte de los artistas invitados de #AméricaCantaSui. Los músicos mexicanos que se han unido a este festejo de Sui Generis son Carlos Arellano, Rafael Catana, Juan Pablo Villa, Fernando Rivera Calderón, Federico Bonasso (El Juguete Rabioso) y Federico Smuckler (Los Increíbles Rufianes). Bringas, junto con su mancuerna creativa Jehová Villa, presentó la canción “Un hada un cisne”, misma que se puede escuchar en el portal de YouTube América Canta Sui.
Si quiere usted participar en este festejo, sin importar la edad que tenga, grabe su versión de uno de los temas de Sui Generis en video y súbalo a sus redes sociales con el hashtag #AméricaCantaSui.