1950. Cinco años hacía que la Segunda Guerra Mundial había llegado a su fin. Fue un año relativamente tranquilo, en el que el hecho internacional más importante fue el inicio de la guerra de Corea, la cual se prolongaría hasta 1953. Luego de doce años, el Campeonato Mundial de Futbol de la FIFA volvió a celebrarse, teniendo como sede a Brasil. La selección de Uruguay resultaría campeona en la final contra el país anfitrión, hecho que se conocería como el maracanazo.
En México era presidente Miguel Alemán Valdés y ese año nacía oficialmente la televisión mexicana, con la inauguración de XHTV, Canal 4. Su primera transmisión fue precisamente el IV Informe de Gobierno de Alemán, el día 1 de septiembre. Antes, en abril, comenzó la construcción de la actual Ciudad Universitaria, sede de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Es el año en que Octavio Paz publica El laberinto de la soledad, Pablo Neruda su Canto General, Ray Bradbury Crónicas marcianas, Isaac Asimov Yo, robot, Erich Fromm Psicoanálisis y religión y Boris Vian La hierba roja. Akira Kurosawa filma Rashomon y se estrenan películas como Río grande de John Ford, La jungla de asfalto de John Huston, All About Eve de Joseph L. Mankiewics, En la palma de tu mano de Roberto Gavaldón y Los olvidados de Luis Buñuel.
En 1950 nacen Peter Gabriel, Luis Alberto Spinetta, Natalie Cole, George Thorogood, Karen Carpenter, William Hurt, Willie Colon, Stevie Wonder, Sônia Braga, Alex Chilton, John Candy y los mexicanos Juan Gabriel, José María Napoleón, Rossy Mendoza, María Antonieta de las Nieves, Pedro Aspe Armella, Laura Esquivel y Guillermo Sheridan.
También es el año de las muertes de George Orwell, Edgar Rice Burroughs, Kurt Weill y George Bernard Shaw.
Bertrand Russell recibió el Premio Nobel de literatura.
Veamos una decena de las canciones más populares de 1950, cuando menos en lo que se conocía como el mundo occidental.

Fotografía: Lionel DECOSTER CC BY SA.
1.- “Please Send Me Someone to Love”. Percy Mayfield. Una intensa balada de soul-blues escrita por el propio Mayfield y que ha sido definida como un lamento universal. Se trata de la plegaria de un hombre solo que ruega a Dios por alguien que lo ame y a quien pueda amar, “si no es mucho pedir”. Ha sido reinterpretada por infinidad de músicos a lo largo de los años.
2.- “Teardrops from My Eyes”. Ruth Brown. Se trata del primer gran éxito upbeat de Brown –quien antes sólo había cantado baladas acompasadas y románticas–, mismo que la estableció como una figura importante del rhythm n’ blues. Su importancia estriba también en que fue el primer lanzamiento de la disquera Atlantic en el nuevo formato de 45 rpm (los llamados discos “chiquitos”). Gracias a este tema, Brown se ganó el mote de “Miss Rhythm”.
3.- “Mona Lisa”. Nat King Cole. Escrita por Ray Evans y Jay Livingston para la película Captain Carey, U.S.A., por lo cual ganó el Oscar a mejor canción original del año, este hoy clásico tema se convirtió en una de las piezas infaltables en el repertorio de Cole, quien además ese año se convirtió en padre, con el nacimiento de su hija Natalie. Y sí: la canción tiene que ver con el conocidísimo cuadro “La Gioconda” de Leonardo Da Vinci (“You are so like the lady with the mystic smile”, dice una frase de la letra).
4.- “Tennessee Waltz”. Patti Page. Una de las grandes piezas clásicas de la música country estadounidense. La letra narra una situación en la cual la de la voz le presenta su novio a una amiga y cómo, esa misma noche, la amiga se queda con él (“yes, I lost my little darling the night they were playing the beautiful Tennessee waltz”). Por supuesto, si la canta un hombre, las circunstancias se invierten. Page logró una interpretación preciosa al dar a conocer la pieza hace 70 años.
5.- “Long Gone Lonesome Blues”. Hank Williams. Otro tema country, esta vez por parte del legendario Hank Williams. Curiosamente, lo escribió un día que fue de pesca al río Tennessee. Williams traía la canción en la cabeza, pero no se le ocurría la letra. Como no se concentraba en su caña de pescar, el amigo que lo acompañaba le reclamó: “¿Viniste a pescar o a ver cómo nadan los peces?”. A Hank se le iluminaron los ojos y dijo entusiasmado: “¡Me acabas de dar la primera línea para mi nueva canción!”. Y así empieza: “I went down to the river to watch the fish swim by”.
6.- “Go to the Mardi Grass”. Professor Longhair. Aunque fue grabada a finales de 1949, esta composición de Henry Roland Byrd (nombre real del Profesor Pelolargo) fue dada a conocer hasta el año siguiente por Atlantic Records. Se trata de una entusiasta invitación a visitar Nueva Orleans, la ciudad natal de Longhair, durante las fiestas carnavalescas del Mardi Grass.
7.- “Rollin’ Stone”. Muddy Waters. Un momento fundamental del blues, pero también del futuro rock. La minimalista composición de Waters (firmada con su nombre verdadero: McKinley Morganfield) representa no sólo el paso del blues rural al blues eléctrico, sino el surgimiento del término “piedra rodante” que daría nombre a uno de los dos grupos de rock más importantes de la historia, a la más celebrada canción de Bob Dylan y a una revista mítica (me refiero a su versión original en inglés, por supuesto).
8.- “Double Crossing Blues”. Johnny Otis. Aunque de 1950, este jazz-blues fue grabado todavía bajo el formato de los gruesos discos de acetato de 78 revoluciones. Otis la grabó acompañado por su quinteto, The Robins, y con la voz debutante de la jovencísima vocalista Little Esther (tenía 14 años en aquel 1950). El dueto de voces resulta sensacional.
9.- “I Wanna Be Loved”. The Andrew Sisters. Si bien esta canción fue escrita en 1933 (música de Johhny Green y letra de Edward Heyman) para la revista musical Billy Rose’s Crazy Quilt, tuvo muchas nuevas versiones y fue la de las populares hermanas Andrew, en 1950, la que la llevó a los primeros lugares de popularidad en todo el mundo.
10.- “Goodnight Irene”.The Weavers. Uno de los grandes standards de la música folk norteamericana. Aunque la mayoría de los historiadores atribuyen su autoría al legendario Lead Belly, algunos piensan que se trata de una antigua melodía anónima que se remonta a principios del siglo pasado. Los Weavers la grabaron en 1950 y la convirtieron en un gran éxito radial y en un tema con múltiples versiones posteriores, incluso de gente como Tom Waits, Bryan Ferry, Eric Clapton y hasta Frank Sinatra.