• Noir Désir: el lado oscuro


    Los cambios a lo largo de su carrera fueron en el tono, no en lo profundo, en lo poético, que siempre se caracterizó por una lírica bien escrita a cargo de un Cantat que evidenciaba sus lecturas, uso del lenguaje y referencias culturales para ofrecer un material en evolución de gran fuerza y riqueza.

  • Études: estampas del genio


    Hay algo característico de los grandes maestros, un sello indeleble que los marca. Dejan su nombre propio atrás y persiguen algo que justamente no puede ser nombrado. Esta cualidad va más allá de la forma de interpretar una pieza o de la elección de un compositor como estandarte.

  • ¿De qué tamaño es Mercedes Sosa?


    Un día como hoy hace cinco años, murió Mercedes Sosa. Lo recuerdo porque yo estaba viviendo en Buenos Aires y me resulta inolvidable el ambiente de aquel domingo tras la muerte de esta cantante que tanto adoró el pueblo argentino. La gente se volcó a las calles llevando flores, chacareras y canciones. No se podía […]

  • Ravel resuelto en aforismos


    Maurice Ravel coleccionaba juguetes. Nada insólito para un compositor que hacía del arte sonoro una juguetería musical. Vivía solo y los juguetes colmaban las habitaciones. Como si en ellos viera la ansiada compañía.

  • Estimados Señores Bono y Cook


    Estimados Señores Bono y Cook, El 9 de septiembre de 2014, millones de usuarios de Apple recibimos un regalito en nuestras computadoras, iPads y iPhones: el nuevo disco de U2. ¿Gracias? La reacción no fue la que habían fríamente calculado. ¿Gratis hasta las puñaladas? No creo, señores. Hubo quejas y reclamos en redes sociales. Evidentemente […]

  • Decibel y su regreso


    Desde la década de los setenta, el grupo Decibel ha trabajado en la línea de la experimentación sonora. Aunque su presencia ha sido intermitente, debido a cambios de integrantes y abandono momentáneo, el grupo, ahora convertido en un trío, regresa a los escenarios y las grabaciones.

  • Recuerdos de Soda Stereo


    Nada Personal y Juegos de Seducción fueron esas dos manitas sonoras que desde las bocinas me introdujeron al mundo Soda. El sonido me quedó dando vueltas en la cabeza y en el cuerpo, como una droga inoculada que mantuvo su efecto hasta que regresé a casa esa noche a devorar, esta vez yo y no el autoestéreo, el vinyl que había desdeñado y que ahora veía como un cofre del tesoro que no solo tenía las dos canciones que con urgencia quería volver a escuchar y sentir, sino más delicias por descubrir y habitar.