• Diciembre y la música (II)


    Cualquier día de cualquier mes de cualquier año es bueno para escuchar música. Pero de pronto, por alguna extraña razón, diciembre parece un mes ideal, más apto que los demás, para prestarle oídos al arte de la música. Hay algo en el ambiente, en la atmósfera, que invita a la reflexión o, más que eso, a sumergirse en estanques de tristeza.

  • Diciembre y la música (I)


    Bach se sentía en deuda de Dios. Era un hombre de pensamiento diáfano. Sabía que la gratitud era piedra de toque para alcanzar estados de gracia. No perseguía nada más que ser grato a los ojos del Señor.

  • El código rojo de Screaming Headless Torsos


    Hace casi una década, Screaming Headless Torsos no editaba producción alguna. Ahora, luego de diecinueve años de trayectoria, aparece Red Code. No se trata de un álbum esperado, pues el trío hace una música que no se inscribe en ninguna de las tendencias imperantes. Su mayor desafío radica allí, en no ceñirse a estrategia mercantil alguna, en proponer desde la fusión un lenguaje propio.

  • Salif Keita y el estigma como puente


    Los intérpretes de la música popular africana orientados hacia la world music y otras sonoridades alternativas, desde fines del siglo XX y proyectados hacia las primeras décadas del XXI, han encontrado tres maneras de producir una forma artística contemporánea viable y en contacto con la población del mundo en general.

  • Una legendaria súper sesión


    Corría el histórico año de 1968 y el tecladista, vocalista, compositor, arreglista y productor Al Kooper invitó a uno de los mejores guitarristas blancos de blues de todos los tiempos, Michael Bloomfield, para realizar un disco en el cual se reflejara el espíritu de una de aquellas jam sessions.

  • Pink Floyd: un interminable río de nostalgia


    Hay cosas que se agradecen en el nuevo lanzamiento. Que Pink Floyd siga existiendo en 2014, para empezar. O que Gilmour tenga a sus casi 70 años la voz que tenía en 1968, con una guitarra que va más allá de una simple progresión de acordes. Se escucha en Nick Mason, aunque sea por momentos, una batería audaz, una exploración de su instrumento como no lo había hecho en treinta años. El exquisito piano póstumo de Wright en The lost art of conversation y su exploración de vibráfonos, sintetizadores, órganos y pianos eléctricos en cada pieza es también algo que merece celebrarse. Incluso un órgano (de tubos, pues) que Wright tocó en el otoño de 1968 antes de un concierto suena por algunos segundos en Autumn ’68.

  • Koko Taylor: fuerza de la naturaleza


    Para escuchar a las mujeres en el blues no bastan las expectativas o los manierismos en el dibujo de lo esperado. Ellas generan con sus historias ese placer impagable del desarrollo histórico argumentado y cifrado en sus intersticios creativos, en los relatos biográficos, en las obras conseguidas.

  • Jack Bruce, in memoriam


    Jack Bruce, el legendario bajista y vocalista del supergrupo Cream, falleció el pasado 25 de octubre, a los 71 años de edad. Tal vez sería injusto limitarlo al breve tiempo que duró el hoy mítico trío, en el que alternó con Eric Clapton y Ginger Baker, porque el músico nacido en Escocia ya tenía una importante formación anterior y de 1969 en adelante desarrollaría una muy interesante carrera como solista.

  • El arte de Robert Plant


    Robert Plant sigue siendo un hombre y un artista con los pies muy bien puestos sobre la tierra. Con una de las voces más características del género y con casi medio siglo de carrera ininterrumpida, el ex vocalista de Led Zeppelin regresa con su decimoprimer álbum como solista.

  • Hammill y Lucas, de otro mundo


    Other World es eso, una ventana a otro universo, canciones que se presentan sencillas, melodías lentas, con tintes de balada en ocasiones, pero conforme se desenvuelven muestran su verdadera cara: atmósferas plagadas de sonidos inusuales, guitarras que se duplican, multiplican y generan, coros que van de lo etéreo al susurro.