• Recuerdos de Soda Stereo


    Nada Personal y Juegos de Seducción fueron esas dos manitas sonoras que desde las bocinas me introdujeron al mundo Soda. El sonido me quedó dando vueltas en la cabeza y en el cuerpo, como una droga inoculada que mantuvo su efecto hasta que regresé a casa esa noche a devorar, esta vez yo y no el autoestéreo, el vinyl que había desdeñado y que ahora veía como un cofre del tesoro que no solo tenía las dos canciones que con urgencia quería volver a escuchar y sentir, sino más delicias por descubrir y habitar.