• 80 años de Alfred Schnittke


    Si bien Alfred Schnittke nunca mencionó su temor a la superstición de la novena sinfonía, ésta también se convirtió en la última que compuso. La escribió en un estado de salud muy grave, usando la mano izquierda, ya que su lado derecho estaba paralizado después de tres infartos cerebrales. Por su promiscuidad, la transcripción de esta última partitura era ambigua y causó mucha controversia.