Benito Cerati es un artista que se ha ganado un lugar especial en el rock argentino con mucho coraje, gran talento y una buena propuesta. Hijo del fallecido líder de Soda Stereo, Gustavo Cerati, lidera al grupo Zero Kill,  armado con músicos de su generación, con el que grabó el recientemente el disco Unisex (2018).

La obra es el resultado de un período de autodescubrimiento, en el que no sólo logró enfocar su propuesta musical, sino que reafirmó a los cuatro vientos una identidad queer, feminista, política y anti-ídolos. Aquí la charla con esta potente propuesta de rock dual.

Fotografías: cortesía de Benito Cerati.


Juan Amenábar, tu abuelo, es considerado uno de los pioneros de la música electroacústica en Chile y Sudamérica. ¿Qué recuerdos conservas de él?
Ninguno, realmente. No había nacido yo. Mi madre me ha mostrado fotos y me ha regalado una campera de cuero que era lo único que conservaba de él. Mas allá de eso, nada.

Platícame acerca de tu relación con Fabio Rey. de Los Brujos, con quien aprendiste a tocar la guitarra.
Es una excelente persona y un excelente músico. Los Brujos siempre me gustó. Me tuvo una paciencia de santo, porque en el momento en que me daba clases, yo iba por “tradición”. No estudiaba, no practicaba. Lo mío siempre fue más el piano, aunque últimamente estoy con la guitarra pero por decisión propia. Mi hermana ahora va a clases con él y cada tanto me lo encuentro en shows o fiestas que compartimos. Es un groso.

Se dice que la razón por la cual tus padres no te “expusieron” durante la niñez, es porque Charly García se los recomendó: “Una vez que cumpla los quince años, pueden dejarlo libre”. ¿Qué representa todo esto para ti?
Creo que todo eso fue un chiste que divulgó mi mamá. No recuerdo que nunca me hayan dicho nada semejante, pero sí recuerdo haberlo leído, ja ja.

¿Qué recuerdas de tocar al lado de Pacific?
¡Fue genial! Fue mi primer concierto en público, abriéndole a una banda que en ese momento era un descubrimiento asombroso. Lo recuerdo con mucho cariño y ternura.

“La transformación absoluta de todo lo que conocemos acerca de la música se llevará a cabo dentro de diez años y nada va a ser capaz de detenerlo”, dijo David Bowie y pienso que esa transformación se está dando con grupos como Zero Kill que comenzó su camino precisamente como una banda tributo a Bowie: Blank Tiger. ¿Qué tanto has cambiado desde ese entonces hasta ahora?
He cambiado en absolutamente todo. Te diría que en lo único que no he cambiado, irónicamente, es en sostener la idea de cambiar en forma constante, lo cual es la piedra fundacional de la banda. 

¿Fue “Dizzy” tu primera canción totalmente compuesta en inglés? ¿Por qué este idioma?
No, de hecho componía exclusivamente en inglés antes. Te diría que los temas en castellano en Triptour (2013) fueron mis primeros temas en esa lengua. Pienso en los idiomas como instrumentos: si sabes tocarlos, ¿por qué no usarlos? 

Honestamente, ¿qué simboliza un Premio Gardel para ti?
La proyección hacia afuera del esfuerzo, la pasión y las ganas que le pusimos al disco.

Háblame de tu interés por la antropología, la que habla de nosotros, la que busca en nosotros lo que durante tanto tiempo hemos copiado de los demás. Ya no lo exótico sino lo endótico.
Al principio pensé que la música y la antropología no tenían nada en común. Después, al volverme un ser más social e involucrado, me di cuenta de que están intrínsecamente relacionadas. No existe música sin contexto social. 

El pasado 14 de septiembre se cumplieron cinco años de la muerte de Gustavo Cerati. En el programa PH podemos hablar, recordaste una frase clave que tu padre te expresó: “Si hay pasión, no hay error”. Háblame de ello y de cómo esto dio paso a Zero Kill.
Fue una charla breve, pero realmente resume muy bien mi estado mental hacia la música. Siempre el placer de hacerla ha tirado mas que cualquier presión. También me gusta mucho juntarla con una frase de Brian Eno que traducida sería algo así como: “Honra tus errores como si fueran intenciones ocultas.” Esas dos frases juntas guían a todos mis proyectos.

¿Cuál es el verdadero mensaje detrás de tu composición “#Attention Whore”?
Siempre mis canciones tienen un mensaje claro y luego un meta-mensaje entre líneas. Bien podría hablar de una persona súper tóxica y descargar todo lo que le diría en la canción o podría ser un análisis ansioso y de castigo de uno mismo. De esta forma se podría interpretar como: “Todo lo que tocas, lo destruyes; siempre lo mismo, Benito, siempre cagándola. Nadie te quiere”, por ejemplo. 

¿Cómo definirías a Unisex?
Como un disco súper personal y súper social. Un disco en el que por primera vez mutamos completamente, probamos otro sonido. Suena a ensamble. Es un disco colorido, sencillo, sensible, pero también profundo y difícil. Toca temas directos, las letras son mucho menos poéticas y mas realistas. Podríamos decir que tiene una fachada colorida y feliz, pero al indagar descubrís una gran angustia que corre por dentro del disco. Es una obra sobre el descubrimiento constante. Es el disco en el que me muestro yo, sin personajes, o al menos consciente de que puedo tenerlos e ir sacándomelos.

 

 

Un comentario en “Benito Cerati: Unisex y el autodescubrimiento constante

  1. El abuelo de Benito se llamaba Juan Amenábar Valverde (muerto en 1977) y era músico, pero el compositor y pionero de música electroacústica fue Juan Amenábar Ruiz (1922-1999), primo del bisabuelo de Benito, Mario Amenábar Prieto (padre de Juan Amenábar Valverde y abuelo de Cecilia, la madre de Benito).