“Las canciones son mentiras,
son hermosas mentiras que sirven
para corregir la verdad atroz de la vida”.

—Joaquín Sabina

Será en noviembre próximo que Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina se presenten en nuestro país con su gira No hay dos sin tres, tercera versión de las que fueron las anteriores y exitosas Dos pájaros de un tiro, realizada en 2007, y Dos pájaros contraatacan, de 2012.

Las cinco presentaciones que tendrán en México serán el inicio de un periplo que habrá de recorrer varios países de Hispanoamérica.

La amistad personal y la química existente entre estos dos grandes exponentes de la canción española se ve reflejada en cada una de sus actuaciones en concierto, mismas en las que privan no sólo la calidad musical y letrística de sobra conocida, sino también el desparpajo, el buen sentido del humor y la ironía presentes en el escenario. Cero solemnidades entre estos dos hombres y eso es algo que siempre agradece su público. El catalán y el madrileño convergen como si se tratara de un encuentro entre el Barça y el Aleti en cancha neutral, esa cancha conde florecen las grandes composiciones que ambos han escrito a lo largo de sus ya míticas carreras artísticas.

Sobre los motivos de este tercer encuentro entre Serrat y Sabina, este último ha apuntado que “cuando acabó el primer tour dijimos que no haríamos un segundo, cuando acabó el segundo dijimos que no haríamos un tercero, pero, ¿te acuerdas de la fiesta, de ese grado de comunión tan grande con la gente? Se iban tres o cuatro generaciones que no fueron exactamente a ver un concierto, sino a hacer una especie de fiesta intergeneracional, se sabían las canciones, algunos se habían enamorado con ellas… y nosotros la pasábamos muy bien. Y luego tenemos la enorme suerte de que nuestras mujeres, en lugar de ser unas víboras y odiarse, se quieren muchísimo. Viajar con ellas es un placer”.

Por su parte, Serrat apuntaba: “En el tiempo que pasó desde la última vez hasta ahora, hemos envejecido bastante y nos hemos vuelto muy cascarrabias y eso nos da una cantidad enorme de posibilidades maravillosas”.

Acerca de cómo surgió originalmente el proyecto, Sabina comentó durante una entrevista al diario argentino El Clarín:

Esto, para mí, era una especie de sueño irrealizable. Cuando cantaba en los bares, en la calle, en el metro, en Londres, con veintipoquísimos años, cantaba canciones de Serrat. Me sabía el disco Mediterráneo entero. Y Serrat era siempre el más grande, el maestro de todos. Subirnos al escenario de igual a igual, tantos años después, para mí fue un goce increíble. Yo me acuerdo muy bien. Estaba aterrorizado. Lo sigo estando, pero entonces tenía como un exceso de respeto por él, para mí era como una mezcla de Gardel, Maradona y Evita. Nunca he sido un tipo muy seguro de mí mismo, pero luego él lo hizo fácil desde el primer momento. Yo no sé mandar y él está muy dotado para hacerlo. En la primera gira seguí sus órdenes y todo salió muy bien.

En la misma entrevista, Serrat añadió:

Parte de que hayamos decidido juntarnos a hacer unas actuaciones que han sido mucho más sorprendentes, divertidas y brillantes de lo que podíamos imaginar, es que tenemos una relación de muchos años. Me acuerdo de que Joaquín venía a menudo cuando grababa y me enseñaba sus canciones y yo opinaba: Esto está mejor, ésta está muy buena, ésta sobre todo sácala si puedes”. Y esto te lo puede decir él: siempre me he equivocado. Suerte que nunca me ha hecho caso. Joaquín Sabina ha llegado a la cúspide de su fama gracias a no hacerme ni puto caso. Sobre el momento en que dijimos “vamos a hacer esto”, No sé exactamente cuándo fue, pero sé que era de noche. Sé que habíamos bebido mucho. Y sé que al día siguiente nos arrepentimos.

Las fechas confirmadas hasta ahora para las presentaciones en México de No hay dos sin tres son las siguientes:

29 y 30 de noviembre: Ciudad de México
4 de diciembre: Monterrey
6 de diciembre: Guadalajara
9 y 10 de diciembre: Ciudad de México
13 de diciembre: Querétaro