Johnny Indovina se toma un poco de tiempo antes de responder. Hay un poco de estática en la línea, pero cuando comienza a hablar su voz se escucha con claridad. Eso sí, siempre suena diferente a cuando canta, tal vez porque en las entrevistas siempre hay algo de mecánico, un poco de simulación; es una puesta en escena, un preámbulo de la verdadera acción. La charla comienza con una evocación mutua, de aquellos años en los cuales el motivo de un phoner o de un encuentro personal era para platicar de un álbum, de una colección de, por lo menos, diez canciones. Hoy, el motivo de este encuentro a la distancia es “Delancey Street 1993”, el nuevo sencillo de Human Drama.

“Ya no se puede grabar como en los viejos tiempos —dice el cantante—, la industria marca otros ritmos y nos hemos dado cuenta de que cada vez que grabamos una nueva canción, si la ponemos a circular durante 45 días el efecto es considerable. Tal vez, cuando tengamos suficientes composiciones pensemos en hacer un nuevo disco, incluso un vinil, ¿por qué no?”.

Indovina comentó, previo al lanzamiento de este sencillo, una canción con ecos de Leonard Cohen, perlada de una atmósfera noctámbula, bucólica, triste y en la que las voces femeninas le añaden un poco de languidez, que se trata de un tema en el cual se plasma la admisión de una verdad que todos sabemos. “Esa canción data de hace muchos años, de una situación que no sé por qué se mantuvo latente durante mucho tiempo. Hay canciones que surgen de inmediato y otras que toman tiempo. ‘Delancey Street 1993’ es de ésas. Es algo que viví; habla de algo que me tocó darme cuenta mucho tiempo después, de un  amor que estaba cerca pero se había ido, un amor que no pude tener porque me tomó tiempo darme cuenta de cuáles eran mis verdaderos sentimientos”.

“Cuando comenzamos —prosigue— a hacer estas canciones [aquí hace referencia a ‘Farewell’, un sencillo previo], nos pusimos  a escuchar música de los años setenta y decidimos crear una atmósfera similar a esa era y recurrimos más a sonidos electrónicos; las siguientes canciones también tendrán ese toque y nos sentimos muy a gusto en esa dirección”.

En una declaración previa, Mark Balderas dijo que “estaban experimentando con sonidos no usados anteriormente en la música del grupo”; sin embargo, Indovina señala que “no es que sea un nuevo Human Drama, porque nunca hemos usado los mismos sonidos, siempre hemos tratado de hacer un álbum distinto en cada oportunidad, porque no queremos aburrirnos”.

Y Balderas añade: “no es difícil grabar con Indovina y obviamente que al trabajar juntos siempre nos hemos llevado bien; si no, no continuaríamos juntos. Hemos tenido algunas diferencias, pero nada grave. Es claro que estamos en la misma dirección y yo he estado en esta banda ya por más de 20 años”.

Human Drama es una entidad sonora que ha establecido una relación muy singular con México. Cuando llegan aquí es como si se encontraran en casa o incluso mejor y Balderas dice que eso se debe a “que el amor y la dedicación de nuestros fans es muy importante; cuando hemos hablado con ellos, nos damos cuenta de que verdaderamente ponen atención a  nuestras letras y a las canciones, lo toman seriamente, forman parte de sus vidas y siempre hemos tenido un fuerte apoyo de los medios”. Indovina agrega: “Sólo podemos suponerlo, pero la gente de tu país tiene un gran corazón, ellos tienen el arte y la música en su interior”.

Human Drama está próximo a cumplir 35 años en el camino —aunque en ese periodo hubo un largo espacio de hibernación—: ¿qué los mantiene unidos? Johnny dice, para finalizar: “Lo hacemos por la misma razón por la cual empezamos a hacer música, porque la amamos. No lo hacemos por dinero; lo hacemos ahora y lo seguiremos haciendo porque nos hace felices”.