No pertenecer a ninguna escena ha sido el estandarte de la banda de post-punk porteña Mujercitas Terror, desde que se fundó en el año de 2001. Daniela Zahra, Marcelo Moreyra y Federico Losa provienen del underground más hermético de Argentina. Una de las agrupaciones más cultas del rock contemporáneo. Sin titubear. Nadie tiene los antecedentes ni el background literario, musical y visual que posee este grupo.

¿Quién se acuerda de Eartha Kitt como Catwoman? La primera chica material parece estar completamente olvidada en un mundo de villanas de rímel y brillantina barata, pero para Mujercitas Terror es un referente obligado. Daniela Zahra y Mujercitas Terror reciclan vínculos de la cultura del terror clásico; nombres como Charles Addams (creador de la familia más horripilante de América) o Egon Schiele, además de Link Wray, Hasil Adkins, Lesley Gore y las chicas de Shangri-Las. Todo está en la maquinaria de Mujercitas Terror. La banda representa el aleph del que escribía Jorge Luis Borges: un obscuro objeto del deseo que lo contiene todo.

Fotografías: Mixar López

Las influencias pueden continuar ad infinitum: Ronnie Self, Rowland S. Howard, Silvina Ocampo, Barón Corvo, Beat Happening, Edward Lear, Edward Gorey, etcétera, etcétera. Los cultismos se dilatan y se prolongan en sus canciones que versan sobre la muerte, el horror, la escasez laboral, la enfermedad, los éxodos tanatológicos y la filosofía dadá, tejido todo en una telaraña de nonsense. Mujercitas Terror es una banda que no sale del estudio si no es para tocar en algún garito de Buenos Aires, reservan sus noches al tabaco, el cine, la literatura y la religión del rock.

Daniela Zahra, líder fundadora de la banda, quien estudió teatro con Norman Briski, es la que lleva la batuta en el grupo; perfeccionista, de mirada profunda y carácter enérgico, refuerza la tonalidad de femme fatale de la agrupación, mientras que Marcelo Moreyra parece estar inspirado en los libros de Saki (Hector Hugh Munro). Es él el culpable de toda esa lírica hermosa de niños con asma que no pueden salir a la calle. Federico Losa es el infante acariciado por el fuego y quien posee una fuerza de ultratumba frente a la batería. Pareciera una banda de ficción, pero no lo es, existe y pronto arribará a México, para hacer presente el terror en un país que de por sí ya es espeluznante. Metaterror.

Mujercitas Terror está de gala el día de hoy, pues se ha abierto el féretro para sacar a la luz el nuevo sencillo “La procesión”, extraído de su nuevo material homónimo que será publicado el 24 de julio de este año.

“La procesión” es un track hermoso, con un post-punk pulcro y una letra escrita con toda la virtud del terror, el pánico del último minuto, el último suspiro infantil frente a la muerte. Un poema de Marcelo Moreyra tan fastuoso como las letras de Mark E. Smith; pero a decir verdad, no tiene comparación: “Mira los cadáveres quemados / no se quieren morir contigo / se van a caminar / dejando el humo detrás”.

“La procesión” refrenda la buena estrella y la lucidez de la banda, el cultismo y la ilustración de tres músicos a los que no les importa pertenecer a ningún circuito porque se tienen a sí mismos, se pertenecen… y fuera de eso nada hay. Mujercitas Terror es unión y es aguante, es honestidad y es provocación, es arte y es verdad; eso aterroriza a las disqueras, no son unos maniquíes de la explotación, son el terror de la escena, el fuego que no se extingue.

Mujercitas Terror ha anunciado ya una gira por México que comprenderá ciudades como Guadalajara, Monterrey, CDMX, Guanajuato y San Luis Potosí, además de otras plazas por confirmar. Vendrá la muerte y tendrá sus ojos, y sonará lo más parecido a Mujercitas Terror.