Muchos lectores recordarán que por allá de 2014, apareció en YouTube el video de tres talentosas niñas en un estudio casero de ensayo, interpretando una versión sensacional, llena de energía y con una perfecta ejecución de la canción “Enter Sandman” de Metallica.

Las chiquillas eran hermanas y tenían escasos 14, 12 y 9 años de edad. Se trataba de Daniela, Paulina y Alejandra Villarreal, originarias de la ciudad de Monterrey, Nuevo León. El video había sido subido por ellas para que sus abuelitos pudieran ver cómo tocaban. No había otra pretensión y sin embargo…

La interpretación comenzó a hacerse viral de la manera más vertiginosa y en menos de un año tenía ya siete millones de vistas en todo el mundo. Fue tanta la difusión que el propio James Hetfield, guitarrista y vocalista de Metallica, lo recomendó. Tal fue su éxito que fueron invitadas al programa de la popular conductora estadounidense Ellen DeGeneres, quien no sólo quedó impresionada, sino que donó diez mil dólares a cada una de las chicas para que tomaran un curso de cinco meses en el Berklee College of Music, quizá la universidad privada de música más importante del mundo, situada en Boston, Massachusetts.

Cinco años después, The Warning está convertido en el secreto mejor guardado del rock que se hace en México, aunque por fortuna ese secreto está siendo develado cada vez más y el grupo se ha establecido ya como un power trío impresionante, con un EP y dos álbumes grabados de manera independiente y una treintena de composiciones propias de una perfección musical y rocanrolera verdaderamente asombrosa.

Daniela Villarreal (19 años, guitarra y voz), Paulina Villarreal (17 años, batería y voz) y Alejandra Villarreal (14 años, bajo y voz) han hecho de The Warning una agrupación sólida y perfectamente integrada, con un sonido duro, potente, agresivo, pero a la vez dúctil y lleno de matices. No sólo eso. Lo más importante, a mi modo de ver, es que han rescatado el verdadero espíritu del rock, su esencia misma. Lejos de dar concesiones y buscar el éxito fácil, lejos de tratar de integrarse a la industria y aceptar las exigencias de la comercialización, han mantenido una admirable línea independiente y eso les ha permitido hacer arte con una autenticidad que en estos tiempos resulta no sólo extraordinaria sino conmovedora.

De ellas ha dicho el video reseñista norteamericano Ryan Rebalkin: “No puedo entender cuál ADN corre por sus venas. Parecería que los dioses del Olimpo del rock, como Jimi Hendrix y John Bonham, hubiesen bajado a la Tierra y dijeron: ‘Vean, el mundo ha perdido el espíritu rocanrolero. Daremos a estas tres niñas nuestro ADN para reencarnar en ellas’”.

Concuerdo con lo dicho por Rebalkin. No exagera en absoluto. En una época en la que las nuevas generaciones, incluidas la de los millennials y la llamada generación Z, a la que pertenecen las hermanas Villarreal, gustan mayoritariamente del pop y de la música fabricada por medio de recetas y fórmulas preestablecidas, surge The Warning sin más elementos instrumentales que una guitarra eléctrica, un bajo y una batería. No hay en sus grabaciones y en sus actuaciones en concierto el menor uso de tecnologías ultrasofisticadas ni el abuso de efectos de sonido artificiosos. Aquí todo es como es y como debe ser. Sus composiciones están construidas con una sabiduría asombrosa, sobre todo al tratarse de personas tan jóvenes. Es el suyo un rock genuino que abreva del rock duro de fines de los sesenta y principios de los setenta, pero con ecos que remiten de pronto a algunos guiños ochenteros y también al rock de los noventa, en especial al grunge. De ese modo, así como podemos reconocer influencias de Hendrix y de Black Sabbath, de Led Zeppelin y de Deep Purple, también está en ellas mucho de lo mejor que ha dado el heavy metal a lo largo de su historia, incluido el thrash de Metallica o el rock seco de AC/DC, pero igualmente hay ecos de Pat Benatar, Patti Smith, Soundgarden, Faith No More y Nirvana (su más reciente composición y la primera que escriben con letra en español, la estupenda “Narcisista”, es algo así como si la antigua Cecilia Toussaint cantara una pieza de Kurt Cobain).

Ya que hablamos del idioma en que cantan las integrantes de The Warning en sus discos, el inglés, y dado que como crítico siempre he cuestionado con acritud a los grupos mexicanos que hacen sus canciones en esa lengua, justificar a The Warning podría parecer una contradicción de mi parte. Lo es en buena parte. No obstante, en este caso pienso que la manera de componer de las tres regiomontanas es más natural, no sólo porque desde muy pequeñas y por influencia de sus padres básicamente han escuchado rock estadounidense y británico, sino porque además han vivido o viven en Texas y dominan el inglés tanto como el español. Eso se nota en la construcción de sus letras y en la manera de interpretarlas: saben lo que están diciendo al cantar, al contrario de muchas banditas nacionales que, en la inútil búsqueda de una ilusoria internacionalización, realizan pésimas letras en un inglés que a todas leguas se nota que no dominan y que pronuncian de un modo fatal. Todo lo contrario a Daniela, Paulina y Alejandra Villarreal que son tan anglo como hispanoparlantes, no por nacimiento en el primer caso, pero sí debido a su situación geográfica y su notoria facilidad para los idiomas. Y ellas están logrando la internacionalización, además de que ya empezaron a componer en español con gran fortuna.

Tres son las grabaciones de The Warning hasta el momento. El EP Escape the Mind (2015) con cinco canciones originales, un trabajo interesante pero que no permite escuchar aún el sonido actual del trío. De hecho, suena más a rock pop que al rock duro que hoy lo distingue. Sin embargo, es un primer paso que ya muestra sus capacidades creativas, instrumentales y vocales y que cuenta con la excelente canción “Free Falling”.

Con XXI Century Blood (2017) ya estamos hablando de otra cosa. El primer larga duración de The Warning es toda una revelación desde el primer corte, el explosivo tema hómonimo “XXI Century Blood”, del cual existe un muy buen video. Un gran tema que da pie a varios más de los trece de que consta el disco, entre ellos uno que ya es un clásico absoluto del grupo: “Survivor”. Destacan también “Shattered Heart”, “When I’m Alone”, “Unmendable”, “Copper Bullets” y “River’s Soul”. Aparte de los tres instrumentos característicos del power trio, hay aquí guitarras acústicas y pianos que son tocados por cada una en diferentes momentos.

Pero lo mejor de The Warning (hasta ahora, por supuesto) habría de llegar un año después, a fines de 2018, con la aparición del álbum Queen of the Murder Scene, una verdadera obra maestra en la historia del rock que se hace en México. Avanzando a pasos agigantados, las hermanas Villarreal entregaron un trabajo impecable, mucho mejor producido, con un sonido asombroso, un estilo consolidado y composiciones extraordinarias como “Dust to Dust”, “Crimson Queen”, “Ugh”, “The One”, “Stalker”, “Red Hands Never Fade”, “The Sacrifice”, “Sinister Smiles”, “Dull Knives (Cut Better)”, “Queen of the Murder Scene”, “P.S.Y.C.H.O.T.I.C.”, “Hunter” y “The End (Stars Always Seem to Fade)”. ¿Que mencioné los trece cortes del disco? Justamente eso hice, porque los trece son fantásticos.

Todavía hace unas semanas, The Warning dio una nueva sorpresa: su primera canción en español. Había dudas al respecto. ¿Lograrían adaptarse a nuestro idioma, es decir, al suyo propio, sin traicionar su estilo. La respuesta es felizmente afirmativa: “Narcisista”, su flamante sencillo, es una muy buena pieza de rock sólido y con los ganchos suficientes para hacerla memorable.

¿Quién iba a imaginar que aquellas niñas que tocaban (y muy bien) covers de Metallica o Mötley Crüe y que se habían iniciado en la música estudiando piano clásico, hasta que una Navidad, siendo aún muy pequeñas, recibieron como regalo la primera versión del Rock Band y se descubrieron como una potencial agrupación de rock iban a alcanzar semejantes alturas antes de llegar a los veinte años de edad?

Pero ahí están, listas para comerse al mundo desde una decidida y convencida posición de independencia (han recibido diversas ofertas de parte de la industria y han rechazado cada una de ellas por pretender cambiarlas, condicionarlas, limitarlas).

The Warning es el secreto mejor guardado del rock que se hace en México y es urgente que sean conocidas por el público. Gracias a ellas podemos hablar de que el rock no ha muerto en el mundo, a pesar de la plaga de la sobreproducción, la digitalización y la artificialidad industrial. Muchos consideran a estas tres jóvenes como una esperanza para el género desde sus más sólidas y auténticas raíces. No tengo la menor duda de que no sólo cumplirán con esa esperanza sino que todavía nos regalarán muchísimas cosas asombrosas.

¿Hasta dónde llegarán? Hasta donde ellas quieran.