A su paso, cual si fuera cometa, ha dejado una larga cauda sonora —cerca de doscientas grabaciones— en la que una de las constantes ha sido la búsqueda. Detrás de los tambores ha formado parte de diferentes agrupaciones —entre las más recientes: el cuarteto de Aarón Flores y HH Groovy y si fuéramos exhaustivos nos extenderíamos hasta agotar la página. Regularmente se le puede escuchar como parte de A Love Electric o al lado de Loli Molina.

Sin embargo, para Hernán Hecht, el X-pression Quartet es uno de sus proyectos más queridos. Hace catorce años, con una diferente alineación, lanzó el álbum debut de la banda; ahora, acaba de estrenar Todo es uno y es mil a la vez, placa en la cual se hace acompañar de Federico Sánchez y Aarón Flores en guitarras y Alonso López en el contrabajo.

“Es frecuente que en el jazz surjan proyectos de otros proyectos y esta agrupación es una suma de todas las cosas; es inevitable que se avance en la vida, uno ve las cosas de otra manera, el ahora es una consecuencia natural y era necesario pasar por ese disco para llegar aquí”, dice el baterista.

XP-Quartet

Al hablar de sus acompañantes, señala: “Son músicos de la nueva generación, cada uno con un sonido peculiar y llevo más de año y medio de trabajo con ellos. La música de X-pression Quartet es original y está basada en el jazz. Tenía en mente un sonido particular, tocado con un aporte folk, quería escuchar también algo de la sicodelia británica y estos músicos me lo dieron”.

Todo es uno y es mil a la vez es un álbum de la noche. En ella se pueden apreciar mejor las composiciones relajadas, espaciosas y tersas en las que el entrelazamiento del par de guitarras melódicas brinda un tono íntimo y de ensoñación que recuerda las grabaciones del sello ECM en la década de los setenta. Dice Hecht: “ECM es un sonido que tengo muy interiorizado, es muy mi gusto, un sonido espacial, de melodías largas. Es una convocatoria a la reflexión y es algo que quería compartir, algo más reposado en estos tiempos de mucho movimiento y vértigo”.

El título del álbum está tomado de “Cisne”, una canción de Luis Alberto Spinetta: “En el valle y en el sol / hay una mancha / que responde por ti / todo es uno y es mil a la vez, / la condición de sentir, / casi todo sin decir… / y ya no hay luna, ni dolor en mi…”. Al respecto cuenta Hecht: “Ando en una etapa de mi vida muy existencialista y fue inevitable caer en entender que todas las cosas están conectadas y no todas esas realidades están representadas. Es una insatisfacción con la época actual en el sentido de contrarrestar lo que está pasando, porque nada está conectado entre sí, estamos un poco dispersos, necesitamos de algo más lento, más sensorial”.

Si uno escucha “Checha”, por ejemplo, con su serena calma, en donde el ritmo es lento, de golpes espaciosos en la batería y un bajo que parece olvidarse de tocar, mientras las guitarras trazan largas líneas melódicas o se acerca al “El Tío Lolo” —el primer sencillo en desprenderse de Todo es uno y es mil  a la vez— en el que lo primero en llegar al oído es la sección rítmica, en un lento diálogo que tiende un lienzo sobre el cual las guitarras desgranan notas con parsimonia para formar un tejido sobre el que uno puede dedicarse a soñar, entenderá que el deseo del baterista por abrazar y transmitir esa sensación de calma se ha logrado cabalmente.

XP-Quartet

Cuestionado acerca de si la dispersión también ha propiciado una fragmentación en la escena del jazz nacional, es concreto al responder: “No hay que preguntarse acerca del público. Una cosa es la música y otra la industria y el público pertenece a la última. Los artistas tenemos la responsabilidad de regresar a cuando la música regía a la música y no al revés. Tenemos que hacer que ésta sea honesta y poderosa. La escena está dispersa porque a veces se confunde lo que estamos haciendo. No importa llenar lugares o que un proyecto sea exitoso en números, sino en términos artísticos”.

Todo es uno y es mil a la vez ya está disponible en las plataformas acostumbradas y el hecho de que no haya una edición física es para “evitar la proliferación del plástico. Se venderán tarjetas de descarga con semillas para después ser plantadas y que generen flores silvestres. El cuarteto ha tocado mucho por lo que no creo que haya necesidad de hacer una presentación oficial; en vivo, la música es diferente y tocamos más repertorio de lo que hemos grabado. ¿Cómo recomendaría mi propio disco? Es difícil decirlo, porque lo que más me preocupa es la honestidad a la hora de tocar y que funcione de manera orgánica. Las palabras no existen, porque la música real sucede en un concierto y es lo más importante”, concluye Hecht.