Hace mucho tiempo que Troker dejó de ser una promesa. Hoy, luego de quince años, es una de las agrupaciones mexicanas más sólidas y como  muestra de ello está Imperfecto (Ropeadope, 2018), su más reciente grabación, en la que encontramos continuidades y cambios con respecto de sus predecesoras.

Es una placa que se fraguó rápidamente, pero su tiempo de salida al público se tomó más de lo planeado. Al respecto, el baterista Frankie Mares comenta: “El trabajo fue fondeado por Kickstarter, pero tardamos mucho en el proceso de la maquila y el arte; siempre hemos sido muy clavados en  entregar un producto de buena calidad y no tanto en los tiempos de lanzamiento”.

Imperfecto presenta los toques distintivos de Troker. Su filia con el hip hop y el funk, su particular forma de encarar la fusión jazz-rock al incorporar elementos de música mexicana sin caer en el pastiche, ligeros devaneos con el rock progresivo, algo de rock en oposición. Esa ensaladera que en otras manos ha producido extravíos, ellos han logrado conjuntarla para crear un sonido distintivo. Pero también hay sorpresas: por primera vez la banda tapatía incluye una parte vocal en uno de sus temas (“One Thousand Million Eyes”), un corte de funk-soul al cual Renee Mooi añade sensualidad. Es un tema grasoso, con un bajo retumbante, grueso, con ecos de hip hop y un atractivo solo de teclado de Christian Jiménez.

“Mucha gente nos preguntaba que cuándo iba a pasar eso, querían  escuchar la música de Troker con voz. Cuando conocimos a Renee, en un concierto en el ex DF, estuvo increíble y nos dimos cuenta de que si teníamos que hacer algo, tenía que ser con ella, por su voz, la presencia escénica, sus loqueras. Finalmente, el sonido de la banda es fuerte, es grande y la voz tiene que estar a ese nivel y la de ella sobresale. Sentimos que la canción suena muy Troker. También viene Freedom Bremner que es el vocalista de Screamless Headless Torsos en este disco” señala Mares.

“Coyote”, la composición en la que se incluye la voz de Bremner, es el tema más lento del álbum y esa parsimonia le imprime dramatismo; los alientos suenan pesarosos y los coros —con algo de blues, un poco de góspel— refuerzan la sensación de dolor. Cuando entran los sampleos de los discursos de López Obrador y de Donald Trump, la composición agarra un aire de folclor, sin duda el toque más expresamente mexicanista del álbum.

Otra novedad en Imperfecto es la producción de Alonso Arreola. Dice Mares: “La  composición estaba muy avanzada cuando llegamos a los procesos de preproducción. En realidad fue un trabajo conjunto y él terminó siendo compositor de varias partes. Cuando componemos no hay una batuta, dejamos lo que sucede en el momento, pero lo que fue clave es que queríamos que el disco sonara como en directo, por eso está basado en la imperfección. A la hora de grabar dejamos pequeños errores y accidentes afortunados, porque era lo que estaba sucediendo en ese mismo momento y de allí viene el nombre precisamente”.

En “Chip”, por ejemplo, el sexteto se decanta por la fusión y el corte con los alientos en franco diálogo y una parte que resulta más abstracta presenta una cualidad cinemática; hay ligeros toques de RIO sobre todo en el pasaje más “denso” del corte. “Escarlata” prosigue con esa manera de contar una historia que ya teníamos en el track anterior, una herencia de Crimen sonoro, su producción previa, e incluye un momento cercano a la mitad en la cual todo gira alrededor de un bajo pulsante —y que en vivo alcanza una sensación cercana a una hipnótica monotonía— para  luego dar paso a un espacio de funky cibernético.

“Ofrenda”, el tema que cierra el disco, es la que se acerca más al RIO que desplegaran en Pueblo de brujos, aunque a la mitad deriva a un collage en el cual los muertos se  representan  con una sucesión de sampleos de diferentes músicas (danzón, mariachi, bolero, canción), para finalmente regresar al impulso primigenio del jazz y clausurar la obra.

Imperfecto se abre al mundo. Troker se ha caracterizado por haber desarrollado una organización en la que la parte administrativa y la musical se comunican estrechamente. Esa administración les ha permitido llegar al Festival de Glastonbury en un par de ocasiones y a otros lugares del planeta, pero la geografía por descubrir este año recién comenzado será Asia: “Es una meta grande que este año  se tiene que lograr. Nos encontramos en un momento muy bueno de la banda; estamos sonando de una manera increíble y el proyecto está súper bien en todos los aspectos”, concluye Mares. La imperfección tiene sus ventajas.