Michel Legrand, pianista, cantante, compositor y arreglista, falleció la noche del 26 de enero en su natal París, a los 86 años de edad. Aunque su mayor fama la logró como compositor de música para cine, desarrolló una carrera paralela como arreglista y director de orquesta sinfónica. Sin embargo, su gran pasión fue el jazz y llegó a colaborar con monstruos del género como el mismísimo Miles Davis, con quien participó en la película australiana Dingo (1991). Legrand escribió la banda sonora y Davis añadió la maravilla de su trompeta, pocos meses antes de su muerte.

Michel Legrand, concierto de clausura de la XX edición del Festival Internacional de Jazz de San Javier.
Fotografía de Tsaorin, bajo licencia de Creative Commons.

Miembro de una familia musical, el francés fue un alumno destacado del Conservatorio de Música de París. Entre sus preceptores tuvo a Nadia Boulanger, quien lo reafirmó en su intuición de que todas las músicas podían convivir. A sus veintitantos, alternaba los arreglos musicales para Jacques Brel o Maurice Chevalier con los muchos encargos del cinema francés.

Musicalizó películas galas como Lola (su debut, en 1961), Una mujer es una mujer (1961), Los paraguas de Cherburgo (1964), Las señoritas de Rochefort (1967) y Piel de asno (1970), entre muchas otras.

Gracias a su talento, fue llamado a Hollywood y debutó con la banda sonora para El caso Thomas Crown (1968). Más tarde, la canción “Los molinos de tu mente” le valió su primer premio Oscar. Volvería a ganar la estatuilla con Verano del 42 (1972) y Yentl (1983), esta dirigida por Barbra Streisand. Otras películas en las que trabajó fueron El mensajero (1971), Los tres mosqueteros (1973), Fraude (1973), Atlantic City (1979) y Prêt-à-porter (1994). En total, compuso cerca de 200 bandas sonoras, bajo la máxima de que una gran melodía ilumina hasta la película más vulgar. Su último trabajo fue la partitura para Al otro lado del viento (2018), la recuperación por Netflix de la película inacabada de Orson Welles.

El jazz lo conoció gracias a los grandes músicos que visitaban París desde la época misma del be-bop. 1948 fue el año en el que se enamoró del género, al escuchar en vivo a la la big band de Dizzy Gillespie. En 1958, tras haber producido el disco I Love Paris, la disquera Columbia aceptó producir una colección de standards del jazz con arreglos del músico francés: Legrand Jazz. En Nueva York, descubrió que sus ídolos cobraban la misma tarifa que cualquier instrumentista de estudio y decidió convocar para el álbum a lo más granado del jazz: Miles Davis, John Coltrane, Ben Webster, Bill Evans, Art Farmer, Phil Woods, Donald Byrd y Sarah Vaughan, entre otros.

Ya en el siglo XXI, se aventuró en el teatro musical y compuso conciertos para piano y violoncello que grabó para la rama clásica de Sony Records.

Sobre su relación con la música para cine, dijo alguna vez: “Lo que yo narraba con mi música tenía que ser al menos tan interesante como lo que ocurría en la pantalla”.

Descanse en paz Michel Legrand.