Continuamos con la tercera de cinco partes de esta polémica (y divertida, hay que decirlo) lista sobre las canciones más dudosas del petit rock nacional, en cuya elaboración participaron muchos lectores.


1.- “Miedo”. María Daniela y su Sónido Lasser. Cuando no sabes cantar, cuando no sabes componer, cuando no sabes pensar surgen bodrios como este.


2.- “Viento”. Caifanes. Mala imitación de The Cure, con deficientes y melodramáticas vocalizaciones y una letra… er… inenarrable (“Préstame tu peine y péiname el alma / desenrédame fuera de este mundo”, etcétera). ¡Puaj!


3.- “La dosis perfecta”. Panteón Rococó. Canción (y video) machista y sexista, de pésimo gusto; una de las “cumbres” del malito y estridente ska que se hace en México.


4.- “Te soñé”. Zoé. Aunque empieza como canción de Depeche Mode, pronto se convierte en una pieza tan cursi como ininteligible (la pronunciación de León Larregui siempre ha sido muy deficiente). Pocas agrupaciones tan sobrevaloradas como esta.


5.- “Laura”. Sombrero Verde. Maná antes de ser Maná. Más procupado por imitar a The Police que por hacer buenas canciones, el grupo tapatío lanzó esta bazofia, antecedente de muchas otras que vendrían con el tiempo.


6.- “Creo que me quieres cotorrear”. Kenny y los Eléctricos. Dentro del lamentable rockcito ochentero que se hacía en nuestro país, destaca esta canción que quiso ser un clon de Blondie y terminó en una especie de Timbiriche encuentra a Yuri.


7.- “Procedimientos para llegar a un común acuerdo”. Panda. O Pxndx, como ustedes prefieran que al final da lo mismo. Un grupo que se dedicó a plagiar con absoluto descaro canciones de malos grupos anglosajones como My Chemical Romance o Fall Out Boy. Una de las mayores infamias en la historia del rock hecho en México.


8.- “Gracias”. Moderatto. Lo que empezó como una parodia simpática de otros terminó como una parodia lamentable de sí mismos. Un grupo que debió durar un disco (bueno, vale, tal vez dos) y que prefirió seguir adelante a costa del ridículo y la lástima. Esta es una de sus cursilísimas canciones originales. La letra, bueno…


9.- “Chupetazos”. Caloncho. Uno de esos fenómenos inexplicables es el de este solista, cuyas ñoñísimas canciones han tenido gran éxito comercial. He aquí un ejemplo de su poesía un tanto cuanto oligofrénica.


10.- “Un hombre respetable”. Los Hitters. Un ejemplo clarísimo de lo que significa hacer pedazos una canción original con un cover de pena ajena. El tema de Ray Davies y los Kinks es una ácida crítica al hombre convencional y los Hitters lo convirtieron en su perfecta contraparte: una loa al godínez “exitoso”. Una murga.


Continuará.