El británico Kieran Hebden es más conocido como Four Tet, su nombre de batalla como productor de post-rock y de música electrónica. Estéticamente y como icono de tal estirpe, se ha inclinado hacia el minimalismo, dentro del cual ha buscado poner los reflectores en sonidos que se transformen en piezas evocadoras. En ellas se manifiestan sus referentes tanto del género jazzístico (donde ha colaborado con Steve Reid) como del folk. En su búsqueda artística, ha navegado por un mar de estilos que lo mismo lo han ubicado dentro de la folktrónica que de la IDM. Posee ese don.

Hebden nació en Londres en 1978 y sus raíces paternas proceden de Sudáfrica, la India y el Reino Unido. Mientras estudiaba la secundaria, fundó el grupo Fridge con algunos compañeros de la escuela. Con ellos, a los 15 años de edad, firmó su primer contrato con Output de Trevor Jackson y grabó los discos Ceefax y Semaphore (de 1997 y 1998, respectivamente).

No obstante, fue con el nombre de 4T Recordings que continuó sus andanzas en la escena del post-rock con el sencillo “Double Density”, el cual apareció en el mismo 1998. Asimismo, empezó a producir por su cuenta bajo el seudónimo que lo volvería más popular, Four Tet, en el mismo sello y con un proyecto al que le dedicaría todo su tiempo a la postre. Sería con el track “Thirtysixtwentyfive" que marcaría su debut como Four Tet en el mismo año, unos meses después.

En febrero del penúltimo año del siglo XX salió a la luz su primer álbum como tal, con el título de Dialogue. Sus temas tenían la influencia del jazz avant-garde de Sun Ra. Intentaba acercarse igualmente al lado más extremo del jazz, al evocar a leyendas del género como Ornette Coleman, Alice Coltrane o Albert Ayler.

Al comenzar el siglo XXI cambió de disquera, a Domino Records. Sus inquietudes artísticas lo llevaron a incursionar en el folk británico y la electrónica con Pause. Con este disco se adentró también en la psicodelia con una rítmica que traía a colación al krautrock alemán. Un año más tarde participó en una gira con Radiohead, conciertos que lo dieron a conocer fuera del Reino Unido y lo acercaron a Thom Yorke, con el que colaboraría en otras ocasiones en álbumes y algunos remixes.

Asimismo, se inició como remezclador (disciplina en la que ha trabajado desde entonces para gente como David Holmes, Aphex Twin, Super Furry Animals, Manic Street Preachers y decenas más) y también como cazatalentos, campo en el que descubrió a Manitota, nombre artístico del compositor y músico Daniel Victor Snaith, con el que también ha trabajado constantemente.

En 2003 apareció Ronds, álbum que destacó por su indie electrónico, downtempo y techno experimental, colores sonoros en los que volcaba su curiosidad de músico inquieto en busca de un estilo que lo definiera.

Hacia la mitad de la década de los primeros años cero, lanzó Everything Ecstatic, su cuarta producción. Ahí Hebden planteó su propuesta con  alusiones al dance británico de la década anterior y al funk, lo que contribuyó a la creación de cortes menos intimistas y más vibrantes. Tras él hubo un parón en la trayectoria de Four Tet, lapso que sirvió tanto a los escuchas como al músico mismo. A los primeros, para matizar con espacio las aportaciones de este artista hasta ese momento, y a Hebden, para reflexionar acerca del futuro de su proyecto, en el que había invertido todo su bagaje.

En esa época, el post-rock ya tenía una década de existencia, desde que el periodista y escritor Simon Reynolds lo creara para definir ciertas músicas que aún no tenían contornos claros. De cualquier manera, Four Tet, como tal, estaba fuertemente arraigado en dicho término que, en su caso, resultaba una explicación inteligente a sus sonidos: incorporaba a una instrumentación tradicional (guitarra, batería, etcétera) el recurso de las nuevas tecnologías; experimentaba con las estructuras lineales; explotaba el uso del estudio; exploraba de modo profundo o lúdico el sonido y los efectos, abandonando la canción en favor de la textura.

Se nutría de modalidades como el krautrock, la new wave neoyorkina, el post-punk y el folk británicos, la música electroacústica y la concreta, el minimalismo lo mismo que el dub, el reggae, el pop o la ciencia del sampleo. El resultado hasta ese instante era todo lo abstracto que se quiera, pero era una música vital y llena de emociones. Justo la medicina que el decaído espíritu de la época (en crisis) necesitaba.

A ese periodo de aquilatamiento, silencioso y aclarador (el EP Ringer es eso, la calma que precede al cambio), le llegó el momento inspirador anhelado por todo músico, el que destapa el recipiente de la genialidad. Hebden se encontró con Burial, el misterioso. Entre ambos produjeron el EP mítico y “anónimo” llamado Moth / Wolf Cub (del 2009). La colaboración reactivó el resorte underground de Hebden y, quizá mayormente, el afán por recuperar la electrónica como protagonista principal.

En el 2010, Four Tet regresó de su ejercicio espiritual. Publicó There Is Love in You luego de un lustro. A partir de entonces, Four Tet ha creado álbumes tan emocionantes como siderales en su nuevo sello, Text Records: Pink (2012), Beautiful Rewind (2013), Morning/Evening (2015) y New Energy (2017), con melodías luminosas que gracias a su calidad poliédrica y caleidoscópica cobran más de un sentido al buscar horizontes ignotos.

Por todo ello, la obra de Four Tet no acepta la simplificación. Su colorido es emocional y expresivo, posee una capacidad transformadora en la que lo fascinante es su habilidad para convertir el sonido en nubes, cataratas y tormentas perfectas que desde la lejanía llegan para insertarse en el escucha atento. Eleva lo etéreo del sonido a través de telarañas de sampleos ambientales y de voces apenas dibujadas o de manifiestas vidas paralelas que describen o suplican no abandonar su ensueño electrónico.

Hebden invita a sus paseos por bosques de texturas, donde la comunicación no pierde vehemencia en el camino, mientras el experimento sonoro se convierte en una obra maestra de sugestividad que crece dentro de uno y plantea inquietudes desconocidas. La finalidad del arte.