A lo largo del último lustro, entre octubre y diciembre, se celebra un oasis para los nuevos sonidos, un espacio en donde vanguardia, aventura y  experimentación tienen carta de naturaleza y campean a gusto. Pedro Castillo Lara es el responsable de la realización de la Muestra Internacional de Música Electroacústica y Video Mapping, Muslab, esfuerzo que en la quinta edición a celebrarse este año cuenta con la colaboración del Centro Cultural España, la Universidad Autónoma Metropolitana y 32 instituciones culturales de siete países.

A lo largo de su breve historia, Muslab ha recibido más de 2 mil 500 obras provenientes de 48 países y presentado 72 conciertos con más de 750 exponentes en diferentes ciudades de España, Brasil, Portugal, Inglaterra, Francia y México.

El festival también tiene como objetivo contribuir a la recuperación de espacios públicos  y “fomentar la convivencia social pacífica a través de intervenciones de arte sonoro contemporáneo y video proyección en edificios, parques, recintos culturales y educativos”.

En esta edición, los conciertos que tendrán lugar en la Ciudad de México se llevarán a cabo en el Centro Cultural España, el Espacio Sonoro de la UAM Xochimilco, el Espacio Sonoro de la Casa del Lago y el Centro Nacional de las Artes y entre los artistas a presentarse se encuentran, entre otros, Juro Kim Feliz (Filipinas), Gintas Kraptavicius (Lituania), Matias Couriel (Francia), María Cecilia Serrano (Chile), Helen He (Estados Unidos), Marcela Pavia (Argentina) y Raphael Isay y Moisés Cruz (México).

Música contemporánea que explora nuevas técnicas interpretativas o pone en la palestra algunas de ellas que probablemente han pasado a segundo plano. Música que se estructura con disonancias, pianos que se tocan desde el interior, ensambles no necesariamente numerosos, pero sí atípicos (cello, saxofón, flauta, piano, violín, por ejemplo) y en los que el silencio ocupa un lugar importante como es el caso del francés Matias Couriel. Música nacida desde la electrónica que se asienta en la repetición, coquetea con el ruido, apela al estruendo y tiene un pie en los clubes de baile, pero también otro en las salas de conciertos o museos como es la propuesta sonora del lituano Gintas Kraptavicius.

Obras para orquesta —que en esta ocasión no serán interpretadas—, duetos, cuartetos de cámara, ensambles electrónicos. Muslab es una puerta abierta a la experimentación, pero sin dejar de lado la musicalidad, como es el caso de Marcela Pavia, cuya obra “Piedra de Sol” que si bien ambiciosa, no por eso deja de buscar al escucha y tratar de halagarlo.

Muslab será una importante oportunidad de confrontarse con nuevos sonidos, con la obra de compositores a quienes no les gustan los límites y desconocen la contención, compositores que exploran y tratan de llevar la música hacia adelante, aunque en ocasiones los resultados no sean los mejores, y para quienes es importante la diversidad, pues lo mismo escriben para grandes orquestas, desarrollan música de cámara, exploran el espacio o tienen en mente una coreografía al momento de componer, como Juro Kim Feliz, pianista filipino radicado actualmente en Canadá, quien mediante su música explora la conjunción de sonidos contemporáneos con las raíces de su folclor, como puede atestiguarse en “Study for Exile, No. 2”, para guitarra, voz, flauta y percusiones.

Muslab es una oportunidad de confrontarse con una camada de compositores jóvenes, con otras necesidades y ganas de decir nuevas cosas. Los interesados pueden consultar la programación de los conciertos en el sitio de Muslab.