“Para nosotros, los motivos al escuchar música en otros años nunca ha sido cuestión de nostalgia y sí de apreciación; sin embargo, no podemos negar que la música tenga ese poder de transportarte a lugares en el tiempo (…). Y si alguien nos escucha por nostalgia, bienvenido también, no tenemos problema”, dice Charly Castro, bajista de Jumbo, legendaria banda regiomontana proveniente de la llamada Avanzada regia, movimiento musical de los años 90.

La nostalgia ya no es lo que era, como escribió Peter de Vries en La sangre del cordero (1961), pero Jumbo sigue siendo igual y no sólo una banda generacional a la que quieres llegar cada vez que se aguda el dolor de la vida. No es y nunca será esa añoranza por el camino previo a convertirse en una estatua de sal, sino una agrupación que basa sus notas en el riff verdadero y honesto, la letra concienzuda y las notas de la resistencia y el largo plazo. En Jumbo, la resistencia a toda costa es el acto que tiene más sentido.

En la actualidad, el grupo promueve su CD+DVD acústico Manual de viaje a un lugar lejano, el cual cuenta con invitados especiales como Alicia Villarreal, Jay de la Cueva, Alberto Lugo (de Okills), Daniella Spalla, Chetes, Paco Familiar (de DLD), Daniel Gutiérrez (de La Gusana Ciega) y Tony (de El Gran Silencio). Se trata de un disco con el que festejan sus 20 años de carrera. El álbum fue grabado en el estudio Victoria Récords, bajo la producción de Adán Jodorowsky.

Hablamos de ello en entrevista, en donde también hicimos una meticulosa retrospectiva de sus vidas y su música.

Fotografía: Mayra Ortiz

“El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza”, escribió André Maurois. ¿Cómo ha sido envejecer para Jumbo?
¡Ja ja! La verdad nos es difícil ubicarnos y relacionarnos con el término envejecer, tomando en cuenta la definición que tiene que ver con un deterioro progresivo e irreversible y al contrario, sentimos que nos encontramos en un momento productivo y muy satisfactorio, al menos para nosotros mismos, y pues siendo contemporáneos de bandas como Queens of the Stone Age, The Strokes, Muse, Phoenix o Coldplay, nos es difícil pensar entonces sobre los parámetros en los cuales estarían ubicadas agrupaciones como Babasónicos, Weezer, Café Tacuba, Illya Kuryaki o Aterciopelados y ya ni pensar en Pixies o en The Jesus and Mary Chain, ahora muy activos. En lo personal, estamos de acuerdo en que no somos ningunos muchachones, pero estamos por los 45 años, con familias e hijos en su primer década de vida.

Háblame del “tributo” a Niña en el tema “Siento que…” con la frase “Ella es mi disco”, en referencia al disco de Jumbo Restaurant (1999).
Pues Niña es una banda regia de la cual siempre hemos sido muy fans en todas sus facetas. Ya existía antes de Jumbo y “Ella es mi disco” es una canción recurrente en nuestro entorno en los momentos de composición y ensayos. Entonces, cuando Clemente incluyó esa frase en la letra de “Siento que…” nos gustó, porque le daba contexto en espacio y forma de una canción contenta, si acaso se pudiera describir así, sobre otra canción contenta, evocando un poco a muchas canciones que hacen lo propio, como “Thunder Road” de Bruce Springsteen o “Only the Lonely” de Roy Orbison.

¿Ustedes ya escuchaban antes a la cantante Vianey Valdez, madre de Enrique González, su ex baterista, y Eddy, su tecladista?
Quizás así como escucharla, no tanto, porque éramos muy chicos, pero definitivamente éramos conscientes por nuestros padres y hermanos mayores de su importancia en la música de Monterrey y de México.

¿Cómo definirían Restaurant, a diecinueve años de su lanzamiento?
Fue el disco que nos puso en el mapa y, por comentarios que recibimos, continúa en el gusto de nuestro público y también con público nuevo. Nos sentimos muy orgullosos.

¿Se consideran la banda fundacional de la Avanzada regia?
No. Creemos que somos una consecuencia de la salida de bandas como Control Machete, El Gran Silencio, Plastilina Mosh, Zurdok y que gracias a ellos las disqueras transnacionales voltearon a Monterrey para rascarle a ver que más había y por ahí salimos nosotros. Pero definitivamente contemporáneos, incluso compañeros de banda en proyectos previos.

¿Qué saben ahora de Jumbo Yin Li, el niño que nació pesando seis kilos en los años noventa y quien le diera el nombre a la banda?
Ahora sabemos que Jumbo solamente lo usaban como un adjetivo, nosotros pensábamos que era como su primer nombre.

Fernando Eimbcke ingresó al mundo de los videos musicales con “Siento que…”, después, se convertiría en un cineasta vanagloriado al filmar Temporada de patos en 2004. ¿Qué simboliza esto para Jumbo?
Primero, un orgullo el haber podido trabajar con él. En ése entonces era evidente que tenía una perspectiva muy aguda para proyectar la personalidad de cada banda con la que trabajaba. Antes de trabajar con nosotros en “Siento que…” y “Fotografía”, ya conocíamos su trabajo con El Gran Silencio, con “Dormir Soñando”; Plastilina Mosh, con “Mr. Pmosh” o Molotov, con “Rastamandita”, entre otros. Y segundo: que nunca sabes lo que depara el futuro con las personas que trabajas.

¿Alguna vez Jumbo quiso pegarle al careca, es decir, pretender ser quienes no eran, como se interpreto en el tema “Rockstar”?
¡Ja ja! Esperamos que no. Siempre nos quedó claro que era un trabajo de resistencia y de largo plazo, siempre contemplando la posibilidad de altibajos a lo largo del camino, pero sin quitar el dedo del renglón.

¿Qué fue lo que pasó en 2003 con su disco Teleparque, en dónde estuvo el error?
Ningún error, sólo es un reflejo del momento que como banda teníamos en cuanto a gustos e inquietudes musicales, tratamos de experimentar y jugar con estructuras y composiciones un poco distintas a lo que veníamos haciendo y quizás en su momento pudiéramos no haber conectado con un público de manera masiva, pero en retrospectiva es curioso que muchos de nuestros fans más aguerridos mencionan precisamente a Teleparque como uno de sus discos favoritos de Jumbo. Respetamos mucho discos de bandas que admiramos a lo largo de la historia, los cuales no necesariamente en su momento fueron éxitos comerciales, pero vinieron a darle carácter y formación a un proyecto.

¿A qué se debió la salida de Eddie y Enrique —los integrantes de Jumbo más perspicaces— durante el Gran Panorámico de 2005?
Es curiosa tu pregunta, considerando tantos años desde la salida de ellos dos y concediendo que no quisiste denostar a los demás integrantes que nos quedamos, ¡ja ja!, pero fue una situación familiar por el lado de Enrique, porque se mudaba a vivir a los Los Ángeles y por el motivo de terminación de contrato con la compañía disquera, también Eddie decidió mudarse a la misma ciudad para probar suerte con su proyecto solista. Como cualquier separación, siempre es difícil y más para los que nos quedamos a tratar de sacar el barco a flote, siempre tomando en cuenta todo lo que aportaban a la banda, además del respeto y admiración que seguimos teniendo por ellos. En fin, continuamos siendo compas.

¿Por qué hacer un disco de covers?
Sólo fue un ejercicio que surgió de una situación accidental. En una ocasión, venía Elton John a México para hacer una presentación que sería transmitida por Coca-Cola TV y por parte del management nos propusieron hacer un cover suyo para sumar promoción al evento, junto con otras bandas, e hicimos “Rocket Man”. Después algo pasó que se suspendió y el track se quedó ahí. Después, por sugerencia de nuestro manager nos metimos a hacer otros tracks que contuvieran la palabra “man” en el título y que nos gustaran y así salió ese EP con “Here Comes Your Man” de Pixies, “Ramblin Man” de los Allman Brothers, “Tambourine Man” pegados a la versión de The Byrds y demás.

¿Cómo ha funcionado Jumb’ con la alineación conformada por Beto Ramos, Charly Castro, Flip Tamez y Clemente Castillo, qué le aportan a la banda?
Hemos venido funcionando muy bien, con cosas muy importantes para nosotros, como el disco de un concierto acústico en puerta que tenemos por estrenar, en el que abarcamos canciones incluidas en toda la discografía y que se llama Manual de viaje a un lugar lejano, producido por Adán Jodorowsky. El disco sale a finales de octubre y en él nos apoyamos con secciones de metales y cuerdas, además de músicos invitados y colaboraciones de muchos amigos artistas que queremos y admiramos mucho. Por ahora ya salieron en avanzada los dos primeros cortes que son “Siento que…”, con Daniel Gutiérrez, y “Después”, del Alfa Beta Grey. Con nuestro disco pasado, obtuvimos por primera vez la nominación al Grammy Latino por “Sin respuesta”. Ahora ya estamos de nuevo como quinteto, con la incorporación en teclados de Iñigo Rizo-Patrón, un peruano ya más regio con quien venimos tocando desde 2013.

¿Cuánta nostalgia cabe entre Restaurant y Alfa Beta Grey, es decir, entre 1999 y 2014?
Para nosotros, los motivos al escuchar música hecha en otros años nunca ha sido cuestión de nostalgia y sí de apreciación, sin embargo, no podemos negar que la música tenga ese poder de transportarte a lugares en el tiempo. Yo continúo disfrutando The Soft Bulletin de los Flaming Lips tanto ahora como en su momento. Ya si alguien lo hace por nostalgia, bienvenido también, no hay  problema.

¿Qué fue lo que perdió o lo que ganó Jumbo?
Perder, nada y ganar, muchas aventuras musicales que en mayor o menor medida nos ponen en el lugar donde estamos ahorita, con un disco por delante. Este disco de Jumbo es el inicio de una marca que lanzarán Universal y Discos Valiente con este tipo de producciones en vivo y que se llamará Sencillo, un sello que tenemos el honor de inaugurar y ya cuando vean el Sencillo de otro grupo, recuerden que el primero fue de Jumbo.