El jazz es tan variado y múltiple que lo mismo es jazz el antiguo Dixieland del sur estadounidense que el bebop de los años cuarenta y cincuenta, el free de los sesenta o el llamado jazz latino de los años noventa del siglo pasado, para no hablar de las nuevas tendencias del jazz del siglo XXI. He aquí, sin embargo, once muestras de piezas que dieron forma al llamado jazz clásico, el más ortodoxo pero al mismo tiempo el más distintivo. Veámosla de manera cronológica, de 1930 a 1962.


1.- Louis Armstrong. “On the Sunny Side of the Street” (1930). Uno de los grandes standards del jazz, cuya música fue compuesta por Jimmy McHugh, con letra de Dorothy Fields y de la que el gran Satchmo se apropió para convertirla en una de sus piezas más conocidas. Una belleza.


2.- Duke Ellington. “Take the A Train” (1939). Conocidísimo tema del Duque que no fue compuesto por él, sino por Billy Strayhorn, aunque Ellington lo convirtió en su signatura. Gran arreglo orquestal tipo swing y una pieza que sigue emocionando a casi 80 años de haber sido grabada por primera vez. Por cierto, el Tren A era una línea recién inaugurada del metro de Nueva York que iba de Brooklyn a Harlem y luego a Manhattan.


3.- Charlie Parker. “Yardbird Suite” (1946). Se trata de un bebop compuesto por el propio Parker, cuyo título deriva del apodo que tenía este enorme saxofonista: “The Bird”. Con el tiempo y gracias a su simpática y humorosa melodía, se convirtió en todo un himno para los bebopers del mundo.


4.- Dizzy Gillespie. “Manteca” (1947). Junto con “A Night in Tunisia”, quizá la más famosa composición del gran trompetista de las mejillas inflables. Con un sabor afrocaribeño que anticipaba al llamado jazz latino y ciertamente con influencia del mambo (hay mucho de Dámaso Pérez Prado en “Manteca”), es un tema irresistible.


5.- Miles Davis. “So What” (1959). Tema abridor del que quizá sea no sólo el mejor disco de Davis, sino el mejor de toda la historia del jazz, el inconmensurable Kind of Blue. Un jazz modal impresionante, en el que la trompeta del gran Miles se intercala con los saxos de John Coltrane y Cannonball Adderley, mientras Bill Evans acompaña al piano y Paul Chambers en el contrabajo y Jimmy Cobb en la batería manejan a su antojo la sección rítmica. Una composición y una interpretación bárbaras y celestiales.


6.- Charles Mingus. “Goodbye Pork Pie Hat” (1959). Una absoluta maravilla, una composición de Mingus dedicada al gran saxofonista Lester Young, quien acababa de fallecer (la parte del asombroso sax la tocó John Handy en el primer álbum en que el tema apareció: Mingus Ah Hum). Por supuesto, el contrabajo del gran Charlie luce su sensibilidad y sutileza a lo largo de la pieza y sobre todo en la parte del solo.


7.- Dave Brubeck. “Take Five” (1959). ¿Quién no conoce esta fantástica pieza de Paul Desmond, saxofonista del cuarteto de Brubeck y parte quintaesencial del mismo? El tema forma parte de ese disco clásico que es Time Out y es para muchos la composición de jazz más popular de todos los tiempos, a pesar de su extrañísimo compás en 9/8. Dado que la versión del disco es tan conocida, aquí presentamos una (espléndida) en concierto.


8.- Oliver Nelson. “Stolen Moments” (1961). Injustamente olvidado, Nelson es uno de los grandes músicos de jazz de todos los tiempos y su álbum The Blues and the Abstract Truth está, en mi modesta opinión, apenas una mini rayita por debajo del Kind of Blue de Miles Davis. De ese disco es esta finísima joya, una composición excelsa y sutil, altamente sofisticada, en la que brillan músicos como Eric Dolphy en la flauta, Freddie Hubbard en la trompeta, Bill Evans en el piano y el propio Oliver Nelson en el sax.


9.- John Coltrane. “My Favorite Things” (1961). Coltrane realizó esta versión del tema original de Richard Rodgers y Oscar Hammerstein, compuesto para la comedia musical de Broadway (y más tarde película) The Sound of Music, de 1959. Sin embargo, el genial saxofonista la recreo (con el sax soprano) para convertirla casi en una obra suya. En el piano está nada menos que McCoy Tyner y en la batería Elvin Jones. Steve Davis al bajo.


10.- Thelonious Monk. “Monk’s Dream” (1962). El piano del gran Monk luce a plenitud al frente de su cuarteto, en este corte en el que el asombroso sax de Charlie Rouse también hace de las suyas. Un gran tema que forma parte de un gran disco llamado de igual manera: Monk’s Dream.


11.- Herbie Hancock. “Watermelon Man” (1962). Una sabrosísima genialidad de Hancock, contenida en su álbum Takin’ Off. Se trata de un hard bop muy bien llevado por el piano de Herbie y con los solos de Freddie Hubbard y Dexter Gordon. Al igual que “Manteca” de Dizzie Gillespie, tiene influencia antillana y es un jazz perfectamente bailable.