En tiempos en los que el mundo se debate entre la división y el odio, entre rencores y violencia, siempre es bueno hablar acerca de una historia de amor y más si se trata de una historia de amor que ha perdurado a lo largo de casi 50 años.

Stephen Stills y Judy Collins son dos leyendas del rock y del folk que se enamoraron siendo muy jóvenes, durante la apasionante y apasionada década de los sesenta del siglo pasado, en plena época hippie. Su historia romántica sería corta: se hicieron amantes y al poco tiempo el encanto desapareció y se separaron. No obstante, el cariño no se perdería. Cada uno hizo su vida musical y personal por su lado, mas siempre quedaron los rescoldos encendidos de aquella relación, fruto de la cual fue una de las más bellas y célebres composiciones de Stills: “Suite: Judy Blue Eyes” que se convirtiera en una de las piezas imprescindibles en el repertorio del trío Crosby, Stills & Nash y en una de las cumbres del mítico álbum triple Woodstock (Warner, 1969).

Cerca de medio siglo después de aquel frustrado noviazgo, con cada uno de los dos personajes ya instalado en sus setenta y tantos años de edad y con sus respectivas vidas maritales estables, Judy Collins y Stephen Stills decidieron unirse, si no en matrimonio, sí como pareja musical, para grabar un disco y realizar una gira juntos.

Everybody Knows es el título del álbum de este singular dueto, septuagenario en cronología pero aún fresco y juvenil en frescura, bríos y estado de ánimo. Se trata de una obra llena de delicadeza, buen gusto y mucho amor por la música, con temas originales y versiones de canciones de otros compositores (el disco abre con “Handle with Care”, de los Traveling Wilburys, y aparecen también “Reason to Believe” de Tim Hardin, “Girl from the North Country” de Bob Dylan, “Who Knows Where the Time Goes” de Sandy Denny y, claro, “Everybody Knows” de Leonard Cohen que da título al plato.

El resto del material (con canciones tan exquisitas como “Judy”, “River of Gold”, “Houses”, “Questions” o “So Begins the Task”) lo escriben Stills y Collins, ya sea juntos o por separado. Y qué lástima: lamentablemente no incluyeron “Suite: Judy Blue Eyes”.