A pesar de la amplísima discografía que existe de John Coltrane, aún resulta posible encontrar grabaciones inéditas y piezas desconocidas de su repertorio. Es lo que acaba de ocurrir con la reciente aparición del disco Both Directions at Once: The Lost Album (Verve), en el cual hay dos composiciones de Coltrane no sólo inéditas sino intituladas y a las que al ser incluidas en el flamante plato se les nombró como “Untitled Original 11383” y “Untitled Original 11386”, ambas grabadas en 1963, hace 55 años.

Según palabras de Jamie Krents, de la disquera Impulse!, misma que entre 1961 y 1967 publicó la obra de madurez del saxofonista, fallecido a sus tempranos 40 años de edad, “es como si hubiésemos dado con un álbum inédito de los Beatles, Jimi Hendrix o Bob Marley”, mientras que el gran Sonny Rollins, compañero de generación de John Coltrane, comentó: “Esto se parece a encontrar una nueva estancia en la Gran Pirámide de Egipto”.

Aunque sería fácil caer en el lugar común de las exageraciones, la verdad es que el hallazgo de estos dos temas, grabados por Coltrane durante una sesión fechada el 6 de marzo de 1963, al frente de la que la historiadora Val Wilmer llamó “la mejor banda de jazz de la posguerra”, es una gran noticia para los amantes del género en particular y de la música en general, sobre todo porque el músico lo grabó cuando él y su grupo se encontraban en lo más alto de su legendaria carrera.

Dice Iker Seisdedos, en el diario español El País: “Eran los tiempos de mayor compenetración del cuarteto, una de las asociaciones más memorables de la historia del jazz hasta su disolución en 1965. Para entonces, la idea de la música del líder se había vuelto demasiado atonal y libre para el pianista McCoy Tyner y el batería Elvin Jones, dos prodigios del ritmo y la melodía. A su última banda, Coltrane incorporó la furia free jazz de Alice Coltrane (pianista), Pharoah Sanders (saxofonista) y Rashied Ali (batería). Dos años después, murió por sorpresa a causa de un cáncer de hígado que no se trató convenientemente. Su funeral, al que acudieron centenares de personas, se vivió en Nueva York como uno de los momentos estelares del jazz de la época”.

En cuanto al grupo que grabó los dos temas recién descubiertos y que estaba conformado, además de por Coltrane, por el pianista McCoy Tyner, el bajista Jimmy Garrison y el baterista Elvin Jones, en aquellos días se encontraba en Nueva York, para cumplir una serie de actuaciones en el club Birdland. De hecho, al día siguiente de la sesión que ahora se ha recobrado, el cuarteto entró al estudio para grabar uno de sus mejores discos: John Coltrane and Johnny Hartman (Impulse!, 1963), una colección de baladas que incluyó la voz del enorme barítono de Chicago.

En cuanto a los dos temas recién descubiertos, fueron registrados a lo largo de un día completo en el estudio del ingeniero de sonido Rudy Van Gelder, en Englewood, Nueva Jersey. A decir de Seisdedos, “el cuarteto grabó varias tomas de las dos composiciones inéditas que Coltrane no alcanzó a titular (y Krents y los suyos han preferido dejar así, sin nombre); variaciones de títulos del repertorio del saxofonista (Slow Blues, una pieza de los años cincuenta, One Up, One Down, hasta ahora solo disponible en directo, y una Impressions interpretada sin piano), así como versiones: Nature Boy y Vilia, tomada esta última de la opereta La viuda alegre”.

En total sobrevivieron catorce cortes de esas siete canciones, mismos que se presentan en dos formatos: álbum sencillo sin tomas alternativas y edición de lujo en dos discos (también habrá versión en vinil).

En el librito de notas que acompaña a Both Directions at Once: The Lost Album, el especialista Asley Kahn anota: “Lo asombroso es que se trata de una obra completa, concebida como un todo coherente. Que nadie se confunda: podría haber sido un éxito comparable a My Favorite Things. Así de potente es este descubrimiento”.