Iván Trujillo es un viajero musical. Su habilidad en el escenario y su calidad sonora se conocen en Baja California, Estados Unidos, Europa y Canadá, dependiendo del grupo o proyecto en el que se involucre.

Inició su trayectoria hace veinte años, porque deseaba tocar el bajo, pues consideró que el sonido de este instrumento “es el fundamento de toda la música”, pero finalmente se decantó por la trompeta.

Actualmente, Trujillo es director de La Covacha Big Band y del Iván Trujillo Ensamble; también pertenece al Tacet synchros, LC eTrois, Ensenada Jazz y colabora con Nortec Collective: Bostish+Fussible y B Side Players.

Fotografías: Adriana Martínez

Bertha Luna Murillo, madre del joven Iván, fue parte importante de su despegue, pues al saber que su hijo quería dedicarse profesionalmente a la música, lo apoyó y le consiguió un lugar dónde pudiera aprender.

En 1996, en el puerto de Ensenada no existía la licenciatura en Música, pero sí el Centro de Estudios Musicales de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), lugar donde Trujillo comenzó su formación.

Cuando empezó, no quería tocar guitarra o batería, porque le parecían instrumentos demasiado protagónicos. Entonces optó por la trompeta.

“Pensé que había descubierto un instrumento, pero después me di cuenta de que hay muchos trompetistas. Y buenos… ni se diga”, menciona.

Su primer maestro fue Francisco Rosas, de quien Trujillo aprendió grandes lecciones, mismas que recuerda con amor. Posterior a su ciclo con dicho docente, continuó su preparación con Ernesto Rosas, prestigiado profesor en Ensenada, quien lo adentró en el mundo del jazz. 

“No soy una persona autodidacta, porque si quiero aprender algo busco un maestro”, destaca.

Gracias a que Trujillo interpreta por medio de este instrumento de viento, su desempeño musical es versátil: toca en orquestas, grupos de salsa o realiza performances en los que comparte escenario con bailarines y artistas plásticos. 

Aspecto preponderante para que Trujillo sea parte de diferentes proyectos es que en Ensenada hay un importante movimiento musical, además de que tiene amigos que le aportan conocimientos, como el flautista Wilfrido Terrazas, quien se caracteriza por su capacidad para la improvisación.

Trujillo no se ha conformado con ser sólo intérprete: le gusta componer y de la forma más sencilla, pero con el ánimo de ocasionar emociones al público. Cuando decide crear una pieza, lo hace de acuerdo a lo que pueden o no tocar sus compañeros de grupo. Su intención es componer canciones para big band, trío o ensamble.

“Como ya lo he mencionado, me gusta mucho el bajo. Las primeras líneas que compongo siempre son para ese instrumento, porque es la base”, afirma.

En su repertorio tiene tres composiciones que han marcado su crecimiento. Suele descartar su primera canción, “Línea uno”, como la inicial en su carrera. La escribió hace quince años, durante un taller de composición que impartió el maestro Ernesto Rosas, de quien aprendió diversas herramientas que mantiene vigentes.

“Tenía muchas ganas de componer. El maestro Rosas me habló sobre la red interválica (serie de intervalos) y un rollo que espero que sea cierto, porque lo pongo en práctica y si no fue verdad, pues aún lo hago”, comparte entre risas.

“Línea uno” ha tenido éxito, pues Ernesto Rosas la hizo parte de la pieza “El swing de los ausentes”, la cual se interpreta en programa de orquesta.

La segunda,“Free for You”, es la que considera que tiene mayor libertad, al grado que le costó poner el nombre definitivo a la pieza. Se llamaría “Golpe”, pero le recordó la canción “Cantares” de Joan Manuel Serrat y no quería que lo relacionaran con ella. Después pensó en el nombre de “Ni una más”, sin embargo, le sonaba raro y no quería que la audiencia se confundiera.

“‘Free for you’ la hice pensando en un trío que se llamó Trois, al cual pertenecía el baterista Esteban Hernández. La visualicé como un solo de batería, porque tiene golpes y es muy libre, razón por la cual se la dediqué a Esteban”, explica. 

Todas las piezas de Trujillo son como un discurso, pero la que más refleja su pensar es “El poeta”. En ella se enfocó en desarrollar una fuerte carga de libertad sonora.

Iván Trujillo es licenciado en Música, por la UABC. Su aportación al movimiento musical de Ensenada lo lleva a cabo también como promotor, por medio de La Covacha Colectivo, grupo que coordina el Festival Internacional de Jazz y La Semana de Improvisación.